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martes, febrero 27, 2018

Armados

Me encontraba asignada a un proyecto, me encontraba en la Ciudad de México. Rutinariamente iba de la oficina al departamento rentado por la empresa y de regreso. Los días iban sufriendo pequeñas variaciones, hasta que una tarde, regresando de la oficina, notaba que las calles eran de tierra, el departamento una choza, mis compañeros de trabajo guisaban en anafres y se respiraba ansiedad. Comencé a notar la presencia de rebeldes, llegaban con rifles automáticos y merodeaban por todas partes. Tenía llamada con la líder de proyecto en la India, ella me decía que si quería regresar a casa podía hacerlo.
No había vuelos. El país estaba en toque de queda y no había lugar en hoteles. Estaba frita.
Desperté al sonido del despertador, para prepararme para la conferencia de las 7:30 am.


domingo, enero 07, 2018

Pre cataclismo

La ciudad de México sufre de múltiples terremotos de alta intensidad. El Faraón, la progenitora, la tía y yo, nos damos a la tarea de escoger sólo unas prendas a llevarnos. Se viene "el grande" y hay que huir de la ciudad. Desesperada, trato de seleccionar de entre mis pertenencias, indecisa y desesperada sollozo de incredulidad. ¡Cómo es que llegamos a esto!

Los edificios con grietas, nuestra casa con la estructura partida.
Apresurada tomo algunas prendas y comienzo a ponerles plástico. Me dicen que escoja sólo una bolssa de mano. No puedo elegir, quisiera llevármelo todo. Pensamos poner todas nuestras cosas en el piso de abajo, y ya cuando los escombros se levanten, podríamos buscarlas. Sin embargo, se me hace absurdo. Se me ocurre. "Mamá, ¿y si nos vamos a vivir a Tlahuica?", "Hija, esa es una maravillosa idea".

Despierto.´

Me doy cuenta de lo absurdo del sueño. Tlahuica era un fraccionamiento en Cuautla, donde teníamos una casa de fin de semana. Estaba muy cerca del volcán Popocatepetl, lo cuál lo hacía un tanto peligroso después de que el volcán comenzó actividad por 1994...

lunes, diciembre 25, 2017

Ausencias

La primera vez que experimenté una ausencia, aunque temporal, fue cuando mi hermana menor y yo nos perdimos en Paris.
Eran los 80s, y caminando cuadras atrás de Printemps la peque y yo tomadas de la mano caminábamos tras nuestros padres y hermano, como en fila india ellos, nosotras en paralelo.
En una esquina, doblan a la derecha, nosotras seguimos y cruzamos la calle... 7 hrs. de angustia tanto para padres como nosotras - aunque nos metieron en una tienda y en servicio al cliente nos dieron chocolates, crayolas y papel -.  La ausencia fue temporal, pero un susto tremendo pensar que estábamos en un pais ajeno y sin hablar el idioma, pensando que no volveríamos a ver a los nuestros.
Afortunadamente todo pasó.

La segunda vez, cuando mi mamá nos despertó para avisarnos que el abuelo paterno había perecido. Fue algo extraño, porque a pesar de que al momento lloré, ya era una persona muy grande y en cierta forma, su muerte no tan impactante. Sólo veía sufrir a papá.

La tercera y la que directamente me impactó y me dejó traumada, fue la muerte de papá. Siempre tan fuerte, era imposible creer que se había ido. Recuerdo cuando en el velorio contaban chistes y me parecía de lo más grotesco y fuera de lugar. Yo vivía mi dolor mientras todo lo demás seguía normal. El mundo se detuvo para mi, pero para los demás sólo era un día más.

Luego murió la abuela paterna, ajena a nosotros, en realidad no me afectó. Me afectó más ver a los hermanos de mi papá en el velorio de la abuela, pues el menor de ellos, parecía el gemelo de papá. Era como si papá se hubiese levantado de entre los muertos.

Años después, falleció la abuelita materna, un bello ángel que dejó nuestras vidas a sus 93 primaveras. Dolor fuerte, pero al igual que el abuelo paterno, no tan impactante.

Y hace siete años... la ausencia que destrozó mi identidad... sacudió mi existencia y acabó con mi antigua yo... Mamá quien fue secuestrada por el enemigo silencioso, quien le arrebató la vida.

Diciembre y enero, siempre decía... eran meses de "desviejadero". Mamá y papá fallecieron respectivamente en esos meses. Tal vez por eso, es cuando cada año esos meses me parecen fastidiosos inconscientemente y casualmente en esas fechas siempre tengo un resfriado o algún padecimiento pulmonar. (He logrado evitarlo hasta el momento este año).

El hermano mayor está en etapa terminal de su enfermedad. Hepatitis autoinmune, dejando su hígado cirrótico y con encefalopatías cada día más seguidas. Nos dio un susto el pasado fin de semana, cuando en una de sus incoherentes noches, caminando por la casa, cayó sobre una mesa de cristal, cortándose una mano. Lamentablemente, es una bomba de tiempo. En cualquier momento puede perecer y lo más complicado es estar tan lejos. Tan lejos y sin poder confiar en la propia familia. Es triste. Muy triste. Pero no queda más que aprender de las ausencias anteriores y prepararse para lo fuerte, que pronto llega.


martes, noviembre 28, 2017

Eruptó...

Se hace tarde para la reunión de ex alumnos. Curiosamente es día de todas las escuelas, en un sólo lugar, nos reuniremos los de primaria, secundaria, preparatoria y universidad.
Camino por las calles y veo a lo lejos el Popocatépetl echando su ya acostumbradas fumarolas. La fiesta será a las faldas del coloso.
Mientras camino por los alrededores, comienzo a sentir un escalofrío, las aves y animales están sospechosamente silenciosos. Sigo caminando hacia el punto de reunión y veo que uno de mis mejores amigos camina con su esposa y su hijo rumbo al cráter. Trato de decir algo, pero no el tiempo se adelanta y mi amigo desaparece. Entonces comienza un leve temblor y se escucha el crujir de las rocas y la tierra por debajo de mis pies.
Comienzo a correr en sentido opuesto al punto de reunión y veo como el Popo comienza a "eruptar" vapores y material incandescente... y en ese momento, explota... la lava parece cemento rojizo que va escurriendo por doquier, los que logramos correr lo hacemos a toda velocidad.
Paro por un restaurante a tomar algo refrescante y sigo corriendo... en el camino encuentro a algunas personas de la primaria que confundidas continúan hacia el punto de reunión. Les indico que no lo hagan, seguimos corriendo.

Despierto, estoy hecha una sopa.

lunes, octubre 09, 2017

Fractura familiar

Desde tu partida las tres ramas del árbol, tu árbol que cultivaste con paciencia, amor y trabajos, han estado balanceándose airosas ante las tempestades de la vida. Tratando de tomar ruta, buscando la brújula, el timón ha dado de tirones de un lado a otro.

Tristemente, la ramita tierna a la que más se le dio atención y amor, es la que está en crisis separatista, tratando de fracturarse así misma intentando dislocarse del tronco. Tal vez tanto se le dio, que impaciente no ha logrado saciar su desmedida hambre de ¿qué?, no lo sé.

La rama madura, está marchitándose... aunque la rama intermedia intenta nutrirla o inspirarla, ésta ya no escucha... se empecina a seguirse secando, esperando en cualquier momento la extinción.

La rama intermedia sumamente triste ante la situación de las 3 ramas. No sólo por las otras dos, sino que en su infinita tristeza, añora lo que fue del árbol fuerte y frondoso. Ambas raíces cuyas almas volaron temprano, dejaron un tronco vacío. Con la esperanza de un futuro de unión y continuidad, todo se ve frustrado por la incomunicación y la deserción.

La intermedia se siente imposibilitada, ya que a la distancia poco puede procurar, no en términos materiales o emotivos. En términos físicos, la presencia resuelve muchas situaciones. Sin embargo, no es posible estar presente físicamente.

La ramita tierna en su afán de probar a no se quién, un "éxito" material, enferma sus entrañas de frustración, disgusto y resentimiento a sus ideas con respecto al resto del árbol. Mientras no sepa perdonarse así misma y se plantée concretamente su presente, no habrá más que esperar a que toque fondo y desde los abismos reflorezca.

La enorme raíz que sembraste, dio lugar a un árbol que se tambalea en rumbos diferentes y a punto de fracturarse, por el miedo. El miedo a que la rama madura perezca. Esa es la realidad. Cuando eso suceda, será imposible imaginar qué sucederá con las ramas restantes.

Te extraño mamá.

jueves, agosto 31, 2017

Encontraré otro trabajo

Tengo abandonado este querido blog.

Creo que mi mayor enemiga a lo largo de mi larga y a la vez corta vida, ha sido mi mente. Mis pensamientos tienden al boicot y yo he permitido que me boicotéen una y otra vez. Sin embargo, tengo la diaria lucha por una mente tranquila, en la que pueda tomar decisiones que no sean originadas por algún pensamiento obsesivo y sin sentido. Muy sabio lo que la progenitora decía una y otra vez. No hay que tomar decisiones bajo un estado de ánimo.

Ahora, en este momento en el que no me encuentro en ningún estado de ánimo... bueno, debo de confesar que tal vez tenga un poco de abulia... creo que es el momento de buscar y encontrar un nuevo empleo.

Iba a hacer una lista extensa de razones por las que no me gusta trabajar con personas de una cierta cultura. Pero al hacer un profundo análisis, caí más bien en por qué no me gusta trabajar con esas personas y que éso es de alguna manera reflexión de mi persona...

Pero no todo es reflexión... sino algo genuino. No aprecio gente que viene de otro continente lejano y grita a los cuatro vientos que cuando están fuera de su país, todos los días son fiesta (indicando que tienen que tomar e irse de juerga diario, sin importar que tengan que trabajar al día siguiente, o en el día en cuestión), ni tampoco que con mentiras naveguen por sus actividades laborales, para justificar el por qué no trabajaron. Lo cierto es que nuestra ética de trabajo es muy distinta. Yo siento suma responsabilidad cuando estoy haciendo un trabajo, y esa responsabilidad alimenta mi ética de trabajo. Hacer las cosas para un fin determinado, con el mejor empeño posible en el tiempo encomendado, y hay veces que hasta hago más de lo que me piden y que potencialmente agrega un valor. No puedo trabajar con personas que navegan con bandera de inteligentes y trabajadores, cuando en realidad no hacen nada todo el día  y luego se van de juerga y en la madrugada "trabajan"...

Si alguien ha trabajado con gente de la India, sabrá a lo que me refiero. Y lo sé, no es bueno generalizar. No dudo que exista gente responsable  y brillante que tenga una buena ética de trabajo. Sin embargo, en el tiempo que tengo trabajando con los de aquél país - casi siete años contando el tiempo que trabajé por proyecto y no como empleada - y después de muchas veces en las que me dije a mi misma que les daría el beneficio de la duda, he llegado a mi límite. Quiero algo diferente. Quiero trabajar con gente que no busque ventaja y haga nada.

Quiero trabajar con gente brillante, que sea responsable, con quien se pueda trabajar en equipo sin aprovecharse de los demás y lograr juntos metas comunes, y no vergüenzas ajenas... como la que pasamos hace unos días en una reunión, en la que ninguno de las cabezas de aquél país, pudo darle una simple respuesta a un cliente con quien acaba de cerrar un negocio. Inaudito.

En fin... no quiero entrar en detalles, pero quiero salir de este ciclo de caos laboral, para entrar en un mejor cáuce. Tal vez necesito un ciclo interno de paz, para proyectarlo hacia el exterior y un buen cazacabezas.

Por lo pronto, a poner orden físico en casa, que tras mi ausencia de 5 semanas, tendré que darme a la tarea de poner en su lugar, desechar lo que no sirve, dar lugar a la amplitud de espacio para la tranquilidad mental. 

Mala hora en la que dejé de meditar, el monstruo del deseo se estaba apoderando de mí. Lo bueno es que he logrado ignorarlo y ahora, sólo hay que enmendar el camino.

La felicidad está en el aquí y en el ahora.

martes, junio 13, 2017

Caparazón de Riñón

Me encontraba en medio de la organización de una reunión de ocio. Una amiga quería ir conmigo a aquél "antro" famoso en aquella ciudad nueva. Mamá necesitaba el auto, así que le pedí que nos llevara y que ella hiciera uso del vehículo y nosotras regresaríamos a pie.

Al escuchar esto, mi amiga cancelaba, pues no tenía forma de regresar a casa a bañarse y cambiarse (ya que habíamos estado en la clase de baile).
Yo le ofrecía a que se bañase en nuestra casa y no habría problema. Sin embargo, decidió no ir.

Me encuentro con otras personas, mientras una extraña sensación se apodera de mi espalda baja. Casualmente existe una persona entre el grupo en el que me encuentro que resultó ser médico.

Al auscultarme, extrañado descubre que mi piel se ve como en relieve, como si existiese un objeto bajo sí a lo que tras investigar más me preguntó:

Dr: Nefer, ¿donaste un riñón?
Nefer: -horrorizada- ¡no!, ¿por qué?
Dr: la sensación que te mantiene inquieta es debido a que un riñón fue extirpado de tu cuerpo y en su lugar, dejaron un caparazón para proteger a los órganos en caso de algún golpe. ¿Estás segura de no haber estado inconsciente al menos algunos días? ¿o en algún hospital?

Horrorizada, traté de hacer memoria... recordé aquél incidente cuando al ir de juerga con un par de amigos, perdí la conciencia al haber mezclado anti depresivos y algunas cervezas.

Me detuve a pensar si realmente debería sospechar de aquellas personas. Sin más, conocí a otra persona en aquella reunión, que como yo, padecía de lo mismo y ella en lágrimas trataba de poner el rompe cabezas en su lugar, no creyendo lo que el médico o yo le decíamos.

Tratando las dos de buscar comunes denominadores, siento un roce en mi brazo izquierdo. Despierto desconcertada. El faraón me despertó jugando que nuestro dinosaurio de peluche verde es nuestro hijo "buenos días mamá", dice el faraón en voz infantil.

lunes, junio 05, 2017

Respeto

De acuerdo con la definición de la Real Academia de la Lengua Española, respeto significa "atención, consideración".

Por otro lado, grosería: "Descortesía, falta grande de atención y respeto; tosquedad, falta de finura y primor; rusticidad, ignorancia".

Y de acuerdo a lo que Don Benito Juárez inmortalizó:"El respeto al derecho ajeno, es la paz".

¿A qué vengo con estas definiciones?, a veces cuando en mi vida cotidiana se dan algunas circunstancias, éstas son dignas de reflexión y análisis.

A veces hay personas que con palabras desdeñosas, alteran los alegres momentos de paz interior.

Lo más grave creo yo, es cuando esas palabras aunque huecas, provocan una reacción negativa en las emociones propias. Palabras o actitudes que pueden socavar el estado de paz de una persona.

Las emociones propias ante tales necedades, son dignas de atención, no las del agresor(a).

En mi caso, analizo... Cuando una persona te menosprecia, lo hace porque no siente ningún respeto a tu persona, o porque su vida es tan pequeña, que está al tanto de tu vida, no sólo para correr el chisme de lo que haces o dejas de hacer, sino que hasta el más mínimo movimiento que hagas, le hace daño. Cuales quiera que sean sus razones, el agresor se siente con licencia para actuar de cierta manera hacia ti.

Yo he notado que cuando uno es amable y respetuoso, hay gente que piensa que pueden pisotearte a su antojo. Te quieren embarrar con sus frustraciones. Yo sólo trato de comprender, ¿qué es lo que ven en mi, que les atrae tan bajos instintos?...

Dicen por ahí que si algo le mueve o molesta al agresor del agredido, es una proyección del agresor en lo que ve del agredido...

Si el agresor siente desagrado y rechazo por el agredido, es porque existe algo desagradable en el agresor, haciendo que el inconsciente proyecte psicológicamente aquello que ve como defecto en el agredido. Estas proyecciones que mueven sentimientos, pensamientos o impulsos propios, son los que niega o que son inaceptables para el agresor.

Algunas de las proyecciones negativas: odio, rencor, envidia... o si son proyecciones positivas, admiración, idealización, cariño, etc.

En fin. Después de desmenuzar las posibles razones del agresor, analizo las del agredido. Que en sí el agredido decide si le da importancia o no.

En el concreto caso del que hago alegoría el día de hoy, no tenía importancia hasta que poco a poco se ha hecho crónico.

Una persona que poco a poco ha acumulado desplantes, menosprecios, faltas de respeto a lo largo de varias ocasiones. Yo tratando de no caer a su nivel, y como diría mi mamá, a la gente grosera no hay más que tratarla con amabilidad e ignorar actitudes e insultos. A mí me parecía un tanto enojosa la situación porque donde está el "defenderse" ante tales insultos. Lo cierto es que no vale la pena..

No vale la pena desgastar energía en alguien que sólo aporta pesimismo.

Lo que vale la pena, es analizar el por qué disturba la paz interior:

Me molestó sobremanera que tras disculpas concedidas relativas a anteriores circunstancias, vuelve a cometer la falta. Que finalmente, es su problema, no mío...

Que el agresor goza de su desdén hacia mi frente a otras personas. Que en realidad, el agresor queda mal consigo mismo y con los que presenciaron el desdén...

El tono áspero acompañado de la actitud y lenguaje corporal de fastidio dirigido hacia mi... resultando en lo mismo del punto anterior.

Todo lo anterior me llevó a una sola conclusión: el agresor no me tiene respeto. Por lo que sea... pero ése es su problema.

El mío es, que al notar la molestia que ocasionó en mi y disturbó mi paz, me hizo caer en cuenta que en ocasiones yo he actuado con algunas actitudes negativas con personas cercanas. Tal vez por comodidad de saber que estoy en confianza, y que la persona cercana comprenderá mis frustraciones. Que no pasan de tonterías, pero que pueden afectar la paz del tercero.

Así que no es más que un juego de espejos, el agresor fastidia al agredido, y el agredido reacciona al agresor por el reflejo propio de sus acciones.

Moraleja: el respeto al derecho ajeno, es la paz!!!, vive y deja vivir, sé respetuoso y cuando sientas frustraciones haz tu propio muro de lamentaciones y no despilfarres negatividad, ni tires tu basura sobre otros!...






jueves, abril 13, 2017

OFTON

Estimado lector, esto es algo así como una de esas frases en letras pequeñas que vienen como "disclaimer": este escrito es verídico y con tintes que algunos llamarían de ocultismo, paranormal o simplemente viaje astral. O de plano, un mero episodio alucinatorio durante una parálisis de sueño. Pero es importante saber que al salir de aquél "trance", investigué lo descubierto y me dejó perpleja.

Tengo la fortuna o no -eso es tema para otra publicación- de trabajar desde casa. Con que cumpla con 8 horas de trabajo existe hasta cierto punto cierta flexibilidad. Esta semana ha sido un tanto lenta por aquello del "Spring Break" y Semana Santa.

En las últimas semanas, he incrementado mis niveles de ejercicio, lo cuál me ha dado una mayor energía. Sin embargo por la noche, me ha mantenido despierta hasta casi la media noche.

Hoy salí como de costumbre al gimnasio, cita con el entrenador personal (ésto, para obligarme a asistir, de otra manera estaría en cama... saber que tengo el compromiso con alguien más, más allá de motivación, es una grúa imaginaria que me arranca la sábanas por las mañanas).

Regresando, pasé rápidamente a aquella cafetería a recoger mi ensalada de pollo y caffé latte con leche de almendra, que había ordenado en la aplicación en mi teléfono. Posteriormente mientras consumía mis alimentos, me dirigí a LOWES a recoger un material (largo de contar, tema para otra publicación) - un fiasco, ya que no cupo en mi auto y tendré que regresar mañana con el Faraón - para finalmente dirigirme a casa, ducharme y ponerme a trabajar.

Después de una breve ducha, me eché encima un vestido y me dirigí a la computadora. Frente a mi el escritorio, las tarjetas de conceptos para aquella certificación están esparcidas clasificadas por categorías de temas. Comienzo a sentir un cansancio tremendo, entro en algo parecido a un sopor. Decido ir a la otra habitación y recostarme por 15 o 20 minutos para reponerme y continuar.

Cierro los ojos y caigo en los brazos de Morfeo. En algún momento desperté. Me deshice de la almohada y al tratar de acomodarme sin ella, quedé mirando al techo. Cierro los ojos y en menos de un segundo, no me puedo mover, no puedo hablar, no puedo gritar o abrir los ojos. Entro en una especie de trance. Algunas personas a ésto le llaman "el muerto", que de alguna forma alguna alma en pena se sube sobre ti y no deja que te muevas. En realidad, trato de tener una mente más analítica y me empeño en investigar de una forma factual las respuestas a mis preguntas.

Decidí que en lugar de luchar por moverme y salir de aquella prisión auto impuesta, debía relajarme y observar. El observar teniendo los ojos cerrados puede ser algo aterrador, pero en este caso fue algo inaudito.

Aunque mi cuerpo físico se encuentra plácido tendido en la cama, mi yo se encuentra de paseo. Estoy frente al Universo. Yo y el Universo. Sí, suena algo estúpido, incongruente y tal vez absurdo. Pero, sólo estoy narrando lo que sucedió y lo que percibí y recibí.

Mi presencia en "aquél" lugar (que en realidad es éste, pero cuando uno está poniendo suma atención), ví algo parecido a una aurora boreal, pero definida. Como una rueda energética inmensa con un agujero en el centro. Me ví  haciendo cálculos matemáticos y con la urgencia de hacer anotaciones. Tenía las fórmulas precisas que me daban el secreto del universo. Comencé a hacer dibujos mentales de aquello, con el temor de que lo olvidaría al regresar.

Trato de incorporarme físicamente y no logro moverme. Grito sin lograrlo y ya resignada dirijo mis palabras al Universo "quiero salir!, quiero regresar!". En ese momento, abro  los ojos y estoy mirando al techo. El cansancio me tumba, trato de moverme y de nuevo regreso a aquél trance. Continúo con mi inspección.

Me digo a mi misma que ahora comprendo perfectamente que existen universos paralelos y que la rueda del tiempo que vi, no es más que lo que conocemos como espacio, pero doblado. Tal vez no te haga sentido, querido lector. Pero créeme, lo tengo muy claro. No sólo estamos en este plano. Estamos al mismo tiempo en muchos y diversos en estos momentos haciendo diferentes actividades a la vez.

En un intento por volver a salir del trance, logro incorporarme y camino hacia mi oficina en la habitación junto a las escaleras, cuando escucho al Faraón en la cocina. Me pregunto qué hace aquí tan temprano, pues se supone que debería estar en su oficina. Llega amorosamente a saludarme, pero yo estoy de mal humor porque perdí tiempo en el trance y tenía que regresar a mi escritorio a ponerme al corriente.

Faraón: "Nefer, ven conmigo -tomándome de la mano- ven a meditar"
Nefer: "me tienes que escuchar primero, acabo de descubrir, más que descubrir, ví la realidad"
F: "la realidad siempre está aquí, ven a meditar"
N: "estoy muy cansada, voy a recostarme un rato y te alcanzo al rato"

Percatándome que en realidad no estoy en mi cuerpo y que estoy en alguna realidad alterna, porque no estoy dormida ni soñando, me encuentro de nuevo sobre la cama con los ojos abiertos mirando al techo. Estoy en una situación muy parecida a la película del día de la marmota, en la que las cosas suceden una y otra vez. Pero en este caso, en cada vez, algo diferente sucede.

Decido relajarme de nuevo, pero al cerrar los ojos, estoy inmóvil. Totalmente paralizada, aunque respiro. Mi conciencia sigue observando todo lo que sucede. Meto la cara en la "rueda del tiempo" y veo mi imagen duplicada en cientos de lugares a la vez y estoy en esos lugares al mismo tiempo haciendo diferentes cosas. De nuevo, trato de buscar papel y lápiz para hacer anotaciones y fórmulas matemáticas, dibujos, pero no logro regresar.

Cansada, con resignación, sólo digo "quiero regresar"... en ése momento alguien gritó "OFTON, no te vayas..." y yo con consternación y mal humor, le respondí "mi nombre es Nefer, no OFTON", a lo cuál, aquella voz respondió "te llamas OFTON, no lo olvides!!!".

"Regreso" a este plano y después de numerosos intentos de salir de las "capas de cebolla" de donde quiera que me encontrase, en la que en un par de ocasiones estaba con el Faraón, logro sentarme.

Confundida por todo aquello, corro a mi oficina, activo el ordenador y busco "qué es OFTON", como mi buscador de internet está en inglés pre determinado, no encontré nada... sin embargo, cuando lo hice en español, encontré un sitio en el que lo explica y me quedé aún más confundida:

http://www.meaningslike.com/name-stands-for/ofton

http://www.significadoes.com/1/que-significado/ofton


Y sigo sentada frente al ordenador pensando si tengo que ingresarme en un psiquiátrico.

jueves, abril 06, 2017

Canibalismo

Me encuentro con mamá. Camino por una bodega. Tengo hambre. En un barril de plástico industrial, se encuentra algo parecido a un pollo enorme dentro. Alcanzo con mi mano y arranco un poco de "pollo" deshebrado. Estoy por ponerlo en la boca cuando alguien me advierte que no lo haga.
"No es pollo, es carne humana".

Mamá ya no está conmigo. Pero estoy por los pasillos buscando no se qué. Hay como un ascensor sin paredes ni cables, en los que humanos se suben a la plataforma, y al ser elevados, son guillotinados. Lo curioso es que sus cabezas caen y en lugar de ellas hay otras automáticamente puestas.

Me entero que es una fábrica de clonación.

Me despierta la alarma.

jueves, febrero 16, 2017

zorionak zure urtebetetze egunean

Poco recuerdo del Euskera que aprendí en el cole, pero el título sólo quiere decir feliz cumpleaños.

El último cumpleaños que recuerdo con mis padres vivos fueron mis 18. Era martes.
Lástima que con mis "aires de independencia" rechacé la invitación de papá, sin saber que ése cumpleaños sería el último que celebraría con él.

"Mis amigos me invitaron al cine", vi una mezcla de decepción y tristeza en su mirada. Yo con mi afán de sentirme grande porque  había alcanzado la mayoría de edad.

Cuando papá nos dejó a mi hermano y a mi en el centro comercial -nunca me dejaba salir sin chaperón- compramos nuestros boletos y para mi sorpresa, nadie llegó. Nos metimos al cine sólos, mi hermano después de esperar a que mi "mejor" amiga llegase, le llamó por teléfono, de aquellos de cabina. La tía dormía una siesta, vaya plantón. Los demás no llegaron.

Ése cumpleaños es el que tristemente más recuerdo y del que más me arrepiento.

Hoy ya hace tiempo mujer de las cuatro décadas, viendo todo aquello tan lejano y a la vez tan presente. Quién diría qué pasaría con todos nosotros.

Y dejando las melancolías, en el que recuerdo a todos presentes, más representativo, fue mis 15 en aquél restaurante hawaiano. Recuerdo el alivio que fue el no haber tenido una gran fiesta. Papá quería contratar orquesta y que él y yo cantásemos nuestro repertorio operístico. A los 15, uno se preocupa por el qué pensarían mis amistades, si a nadie le gusta la ópera.

En fin, pequeñas migajas neuronales que llueven está mañana, en este nublado y frío día.

miércoles, febrero 08, 2017

Increíble

2017

Un año más y sin haberme imaginado estar viviendo en un país desarrollado y con semejante pelmazo por presidente.

Las furiosas energías se sienten en el ambiente, es como vivir en el constante inconsciente colectivo, en donde de la nada se siente una furia y sin saber por qué.

Unos adorando al senil, mientras que la mayoría no halla cómo deshacer la maraña política y social.

Más allá de la incredulidad, de que un enfermo mental esté a la cabeza de uno de los países más poderosos, es para tenernos con los pelos de punta.

Quién sabe qué nos depare el futuro. Lo siento por aquellos que tienen hijos en este mundo.

domingo, octubre 02, 2016

2:15 am

El silencio de la madrugada impone. Hace unos minutos colgué el teléfono después de una larga conversación con la peque.

Varios temas. El principal, una situaciòn delicada referente a Overkill, que por el momento no es prudente describir.

Varios años de ocuparse las dos por sus propias vidas y una situación nos llama a la reunión. La conversaciòn sucede como si los años no hayan pasado y como si la distancia no existiese.
Sólamente interferencia en la transmisión telefónica.

A estas horas y en el imponente silencio, siento tu presencia. A veces tu energìa se agolpa y en ocasiones me visitas en sueños.

Otra noche sin dormir. Despuès de estas letras con poco sentido, decido apagar la ´tableta´, para pegar ojo, que mañana hay mucho por hacer (quehaceres domésticos, si la cadera lo permite, 2 clases de baile).

Saludos, estimado lector. Si es que aún sigues por ahí.

lunes, septiembre 26, 2016

4 am

¿Será la edad?

Mi organismo me despierta últimamente a las 4 a.m. y me es difícil pegar ojo...


lunes, agosto 08, 2016

Portazo Energético

Seis de la mañana. El faraón asoma la cabeza a la recámara y sin hacer mucho ruido se despide de mi.
Escucho el portón automático del garaje abrirse bajo mi pieza y me muevo rolándose hacia el lado izquierdo de mi cuerpo.

Cierro los ojos. En ese momento siento un golpazo en la espalda, pero no fìsico. Era una energía muy fuerte. De pronto sentí temor, pero en voz alta le pregunté ¿eres tú mamá? Y sentí que un brazo me rodeaba. Murmuré unos mantras y me quedé dormida. En mis sueños, mamá tocaba la puerta de un apartamento en el que aparentemente que estaba hospedando mientras estaba de viaje de negocios. Abro la puerta y comenzamos a charlar sobre lo pequeño que es el lugar. Luego, en lugar de mi mamá, estaba mi hermana, pero la soñé a sus tiernos 13 años, admirándome como su hermana mayor.
Salgo de la habitación y me encuentro en la oficina. Un extraño me hace plática y me invita a las oficinas de ´Coca-Cola´.

Despierto sumamente desubicada y confundida. Tomo una ducha y me encuentro un tanto pensativa y triste. Triste porque no tengo a mamá físicamente para hablar con ella.

En fin, a trabajar.

martes, marzo 15, 2016

Escuela sucia

Me encontraba recorriendo mi Alma Máter y observaba las malas condiciones. Adoquín levantado, basura en el suelo, los edificios con pintura descarapelada. Comentaba a mis amigos y estudiantes, que el anterior director siempre tenía la institución impecable.

Minutos más tarde me veía recorriendo los pasillos con el anterior director y compartiendo mi sentir sobre la actual Dirección. Pasa otra escena y me encuentro con alumnos de preparatoria cuidándolos en un examen. Los alumnos parecen de primaria y algo comienza a suceder que tenemos que evacuar a cierta hora y yo tengo que terminar de calificar exámenes.

Suena el despertador a las 6:55.

sábado, marzo 12, 2016

Último respiro

Este año ha sido extraño desde su inicio. Recibir el año con una bota ortopédica, tener un empleo sin proyecto asignado y todo de cabeza.

El faraón en su afán de rescatar a la mujer que conoció, me invitó a meditar. Hace unos 4 años que le huyo a la meditación. Los últimos dos me tiré a la frivolidad mental y últimamente mi cerebro ha tenido indicios y deseos de paz, así como de retomar mi camino. Utilizaré la frase de un amigo que describió a otro amigo suyo tras la muerte de sus padres... Aquél tío perdió la brújula de la vida.

Sí, creo que eso me ha sucedido, he perdido la brújula, dando tumbos y al fin tocando fondo.

Abro ventanas, aire fresco circula en las habitaciones. Tres postraciones. Respiro profundo y me siento en casa. No comprendo cómo es que dejé de meditar. Mientras respiro y libero mi mente de pensamientos, la imagen de mi madre y su último respiro en mis brazos me lanza en automático a un ataque de pánico. Aviso al faraón, quien tranquilamente me pregunta que dónde siento el pánico, que respire y describa.

Mi pecho es un nudo y de repente siento como una estaca atravesándome el cuerpo de pecho a espalda. Es un dolor muy fuerte, se manifiestó en menos de un segundo y con una sola imágen. Yo sosteniendo a mi madre por los brazos para ayudarla a sentarse, mi hermano a su lado ayudando y mi madre con su bello rostro abriendo sus ojos y queriendo decir algo... Ese algo fue el último respiro. Ese último respiro, después de 5 años 3 meses exactos hoy, se manifestó en pánico en menos de un segundo.

Luego de mi boca salió sin pensar y dirigido al faraón quien observando mis sollozos e intentos por respirar se acercó a abrazarme fuertemente: "ahora entiendo por qué no he querido meditar en todo este tiempo, miedo a que surgieran estas emociones, el terror de perder a mi madre en mis brazos".

Después todos estos pensamientos inundaron mi mente y traté de dejar ir: aquél día todos estábamos agotados, esperábamos que llegara el lunes para su tercera quimio. Era domingo 12 de diciembre del 2010. Ella llacía a lo que ahora analizo ya agonizante (tal vez en ese momento la negación de todos de este inevitable hecho). Una larga espera en la que había de dos sopas, o vives o no vives.

Mamá hizo el intento de sentarse. Yo fastidiada por el cansancio, pongo el ordenador de lado para apresurarme a ayudarla a enderezarse, y en aquél breve recorrido del pie de la cama a la cabecera, en mi mente surgió una queja "aquí vamos otra vez". Mi queja referida a nuestras espaldas dañadas por las cargadas, noches en vela. Nunca me esperé que presenciaría lo que pocos en su vida. Ése último respiro. Sentí una culpabilidad tremenda.

El faraón mientras me observaba y yo sin decirle palabra me preguntó si me sentía culpable. Asentí. "¿Qué te diría tu mamá sobre la culpa si estuviese aquí?"... Recordé a mamá parafraseando a Nietzsche y concluyendo "hija, nunca sientas culpa, por qué la culpa es una porquería... Perdónate a ti misma"...

[El hombre que falto de enemigos y resistencias exteriores, encajonado en una opresora estrechez y regularidad de las costumbres, se desgarraba, se perseguía, se mordía, se roía, se sobresaltaba, se maltrataba  impacientemente a sí mismo, este animal al que se quiere “domesticar” y que se golpea furioso contra los barrotes de su jaula, este ser al que le falta algo, devorado por la nostalgia del desierto, que tuvo que crearse a base de sí mismo una aventura, una cámara de suplicios, una selva insegura y peligrosa -este loco, este prisionero añorante y desesperado fue el inventor de la “mala conciencia”. ~ Friedrich Nietzsche]

Ése 12 de diciembre por la mañana, mamá dijo "hija, no hay reproches, así que no tengas culpas de nada, que la culpa es una porquería, una falta de tiempo y una agresión a ti misma. No hay reproches, has sido una buena hija y eres una buena persona. Estoy orgullosa de ti".

El faraón me miró a los ojos y dijo "respira, siente las emociones y déjalas ir". Seguí su consejo y dos segundos más tarde mi cuerpo estaba liberado, mis pulmones libres para el siguiente respiro y La Paz inundó mi mente.

domingo, enero 24, 2016

2016

Recibí éste año con los pies lastimados. Tal vez no calentar apropiadamente antes de bailar, o utilizar zapatos inadecuados.

El caso es que este detalle ha impactado enormemente mi vida. Mi rutina de ejercicios se ha visto severamente afectada, no sólo ocasionando frustraciones físicas, sino emocionales y psicológicas.
Entré en una especie de depresión, aunque he estado evadiendo la situación, es la realidad.

Aunado a que en el trabajo los proyectos se han ido cerrando y la mayoría de los recursos estamos disponibles. A resumidas cuentas, no he tenido proyecto alguno desde la mitad de Noviembre, lo cuál lo hace doblemente depresivo.

Amistades desearían estar en mis zapatos, pero en realidad no es una situación fácil. Tendré que observarme desde fuera para ver qué no estoy aprovechando.

Los días se pasan obscuramente y no quiero perder tiempo, pero cada día siento menor energía y nuevos achaques aparecen.

Ok, esto sólo fue un derroche de palabras que no pienso repetir. Me he propuesto mejorar mi visión sobre el presente y el futuro.

Espero que no sea otra de esas crisis existenciales.

domingo, agosto 09, 2015

Domingo soleado

Abandonado tengo a este blog.

Tanto ha pasado y a la vez nada nuevo. El tiempo sigue su curso y nuestros cuerpos se hacen más viejos.

Mientras, bailando, tratando de seguir encontrándole sentido a la vida. En estos días siempre hay muchos recuerdos. Sobre todo en ésta época del año. Dos fechas cumpleañeras se agolpan y automáticamente el cerebro va hacia el almacén de recuerdos y saca de entre clasificados...

Como decía el aquél trillado comercial "recordar es volver a vivir", los recuerdos registrados en el "disco duro", aún generan emociones de la juventud. soñé a anciana de 90!

Alergias, ojos llorosos, nariz de grifo. Mi mente trata de ordenarle al cuerpo a salir de esta cama, dirigirse hacia la ducha y hacer lo propio antes de empezar este día.

La clase de baile que desde hace cinco años forma ya parte de una agradable rutina, me espera.

Hoy te tengo en mente. Espero que tu fin de semana haya sido como siempre, sensacional.

viernes, mayo 08, 2015

Ensoñación

Me encuentro en una de mis habitaciones favoritas, en la que dos sillas ´chic´me hacen ojitos.
Sentada sobre la cama, ventanas abiertas, cortinas de tiras de tela revolotean con el airoso calor. Mi vestido escotado, que si echo un vistazo hacia abajo, puedo ver el infinito a través de dos simpáticas montañas.

Entre las ventanas, mi nuevo hobby: Maquillaje. Un pequeño tocador de seis cajones repletos de diversas paletas, polvos, lápices labiales, de ojos, máscara de pestañas, etc. Pienso que con este clima, tal vez sea buena idea mudarlo a una de las habitacione traseras, donde el calor es menor.

Como siempre, re planteándo mi existencia, sabiendo lo que ya no me gusta y visualizando mi futuro a corto, mediano y largo plazo. Sólo sé una cosa. No quiero un trabajo estresante de escritorio, ni que éste implique trabajar desde casa. Muchas personas piensan que es el trabajo soñado. Tal vez lo sería si ello no implicase estar 8 horas atado a una computadora y al teléfono. Extraño el contacto visual y humano. Me gusta interactuar con la gente en vivo y a todo color.

Cuando termina mi jornada laboral, mi impulso es salir disparada como cohete de propulsión a chorro por la puerta delantera de casa. Despavorida subiendo al auto y corriendo ya sea a la clase de baile o a donde el viento me lleve. Lo contrario al faraón, quien agotado de su día prefiere refugiarse en casa. Como siempre, todo a destiempo, pero aprendimos a respetar nuestros espacios y nuestros tiempos. El poco tiempo que compartimos es de calidad.

Visualizo mi futuro con un negocio propio, que no tenga nada que ver con corporativos, administración, auditorias, ni rollos empresariales. Algo amigable, del que no sea esclava, que tenga mayor tiempo para disfrutar de la vida, pues la juventud se acaba y hay que disfrutar.

Aún no defino qué tipo de negocio, pero me gustaría aportar a la comunidad, utilizando y desarrollando lo que me gusta.

Al menos mi estado mental ahora comienza a enfocarse hacia lo que viene, sin estancarse en el presente, ni con los lapsos de abulia que de repente me aturdían.

Mientras tanto, es viernes, está soleado... a salir de aquí.

jueves, abril 23, 2015

Tentáculo desenganchado

Nos encontrábamos juntos, como habitualmente lo hacemos en aquélla dimensión. Tranquilos, disfrutamos del tiempo acompañándonos, charlando, caminando, viviendo. Esta vez no siento tu rechazo ni actitud escurridiza. No hay atracción ni química sensual. Camaradería y complicidad, eterna amistad. Compartimos vivencias.

Se siente bien. Sin deseo carnal, ni necesidad u obsesión subconciente de sentirme amada. Simplemente somos y estamos.

Mi subconsciente al fin te liberó de aquél tentáculo del deseo. Eres libre, estás desenganchado y yo, desapegada y por fin soy libre de quererte sin necesitarte, de amar tu alma sin añorarte.

Despierto tranquila y feliz. Al fin mi maduro subconciente lo comprendió.

viernes, marzo 06, 2015

Limbo somnolente

No sé si es la anemia o si no he dormido lo suficiente. Lo que sí estoy segura es que estos últimos tres días los he vivido en un estado somnolente, como si estuviese entre el sueño y la realidad. No sé como describirlo. Estoy despierta pero mi mente se siente como entre un limbo y un sueño. Los colores parecen tener un halo, aunado a los flotantes que tengo en los ojos.

El clima aún frío, la nieve se derrite en las tejas, árboles y césped. El auto sigue cubierto en blanco.

Mi mente pide hibernación, mi consciencia me alerta a trabajar, aunque a la mente no le dé la gana. Estoy cansada. Muy cansada. No quiero pensar, no quiero sentir.

Creo que me hace falta salir a caminar o algo. No salgo de casa desde el martes que tuve mi masaje vespertino. Tan latoso ha estado el clima que salir a la clase de baile era todo un albur.

Hablando de la clase de baile. No sé si por el mismo cansancio, ya no la disfruto como antes. Extraño la pasión y emoción que sentía al ver aproximarse la hora de tomar la clase. Ahora la disfruto de otra manera. Las amistades generadas de estos encuentros son las que me mantienen motivada a seguir yendo. Que en realidad la motivación debería de venir de mi interior.

Extraño a mamá. Creo que perdí la ilusión de casi todo desde su partida. A cinco años de su partida, creo que penas me está pegando su ausencia. Una ausencia que estuve evadiendo por cuatro años, para aterrizarla forzosamente este año que concluyó. Como resultado, mi apatía de viajar a mi tierra de origen a reunirme con la familia, la huída a todo recuerdo pasado. Mi meta por el momento es sobrevivir el día. Si me sintiese mejor, diría con más energía en lugar de sobrevivir, vivir el día intensamente. Pero lo intenso está agotado.

Agotada estoy.

Ah! y recibí una promoción inesperada, que lejos de alegrarme me aturde. Creo que sólo necesito descansar. Quién fuera estudiante para no tener más que la preocupación de la escuela.

Iba a decir quién fuera naturaleza... pero un sin fin de pensamientos inundaron mi loca cabeza... deforestación, contaminación, etc.

Me retiro por el momento, creo que voy colgando los cables por esta tarde.



viernes, enero 09, 2015

Viento

Pasa de la media noche, sumamente cansada pero alerta tecleando estas flojas letras.

Afuera, temperaturas de -8ºC.

El día estuvo flojo. Bueno más que el día, yo estuve algo floja, no por gusto. No pude concentrarme en todo el día. Se lo achaco a la anemia por falta de hierro, pero en realidad tengo que dar al clavo porque cada día que pasa, me siento sin energía.

Dejé de trabajar a eso de las 2 de la tarde, para caer rendida en una siesta de 3 horas. Desperté y trabajé las tres horas para reponer el tiempo. Mi sueño fue reparador.

Se me ocurrió la loca idea de iniciar un blog en inglés. Invité a otras dos personas a colaborar, pero no se atreven a escribir. Comencé con una entrada y a ver qué tal. Será interesante cómo se tornarán las charlas con los colaboradores, ya que comienzan las opiniones y quién sabe qué rumbo tome la historia. Habrá que analizar un poco más las conexiones entre los 3 y cómo se fusionará la historia en una. Al menos esa es mi idea, no me queda muy claro cómo lo tengan ellos en mente, ya que nuestras leídas y comentarios han sido sumamente informales al respecto.

En fin. Me duele la espalda. Hasta aquí lo dejo.


viernes, enero 02, 2015

2015

Recuerdo cuando la Peque y yo fantaseábamos sobre el futuro. El año 2000 se nos hacía muy lejano, infinito.

Hoy, a dos días de haber comenzado el año, sigo incrédula sobre la cantidad de años que han pasado.

Tuve una pesadilla que me despertó:

Como consultora de una empresa, comenzaba el proyecto. Visitaba aquellas oficinas para recibir instrucciones sobre el proyecto, cuando regresaba al hotel para comer y descansar. Camino al restaurante, en la entrada vendían libros. Compraba uno relacionado a asesinos seriales y técnicas para interrogarlos.

Al día siguiente, tenía reunión con la persona que me había contratado, junto con algunos directivos y yo pensaba que arrancaríamos con el proyecto. En lugar de eso, me cuestionaban en dónde me encontraba a tales horas, y cuando les comentaba que estuve en el hotel, me decían que habían contratado a un investigador privado que me había seguido y me enseñaban un vídeo grabado en el que yo aparecía comprando el libro que ellos llamaban de "nota roja". Yo enfurecida por la falta de confianza e invasión de privacidad les comentaba que el libro me ayudaría con las técnicas de entrevistas para solicitar información, utilizando las técnicas y claves psicológicas utilizadas originalmente en asesinos seriales. Enfurecida, le decía a la persona que me había contratado, que de una vez me indicara y que si no quería que los apoyara en el proyecto, en ese mismo momento podrían buscar a otra persona. Salí de la oficina y me fui al hotel.

En el hotel, mamá que se sentía presente pero no la veía, me indicaba telepáticamente que nunca tomara decisiones bajo un estado de ánimo. Así que después de un rato de tener otras breves experiencias en el sueño que no recuerdo, llamaba por la tarde a la Sra. para preguntarle si había tomado su decisión. Había decidido que continuara con el proyecto.

Desperté bañada en sudor.

Pensaba en todo aquello que me agobia sobre trabajar remotamente: la falta de convivencia humana, esa interacción en persona que facilita la comunicación, en los pendientes que tengo, en la incertidumbre del futuro a mediano plazo.

En ese instante, sonó la notificación en mi iPad: dos nuevos correos electrónicos de Marcus.
Marcus es algo así como un gurú de Qi Gong al que me subscribí hace un par de años.
En su primer correo hablaba de cómo se abrumaba entre Navidad y Año Nuevo. Mencionó una frase de Lao Tzu:
Si estás deprimido, estás estancado en el pasado
Si estás ansioso, estás estancado en el futuro
La solución es estar en el presente

Inmediatamente me di cuenta de que llegó en el momento preciso a la hora oportuna.

Luego, el segundo correo en el que preguntaba a qué grupo pertenecía yo:

Grupo 1: Aquellos que activa y de forma regular hacen pequeños cambios para mejorar su modo de vida
Grupo 2: Aquellos que regularmente "queman la vela por los dos extremos", posponen el lidiar con problemas para otro día, comen lo que es lo más conveniente y crecen más sedentarios.

Me quedé pensando por algunos momentos y me pregunté si existiría un grupo entre el uno y el dos.
Siendo honesta, este año pasado sólo me dejé llevar por el estrés del trabajo y mi escape fue mi maravillosa clase de baile.

Lo que descuidé enormemente, fue la salud, la buena alimentación, la meditación/espiritualidad. Fui indulgente en todos los aspectos, pero no me dí el tiempo para verdaderamente crecer, nutrirme física y espiritualmente.

Así que como no hice lista de propósitos antes del 1o. de enero, empezaré a hacer una lista de decretos, un plan detallado de cómo hacer lo que verdaderamente me gusta y visualizarme con mucha salud, y definitivamente seguir creciendo como persona.

jueves, enero 01, 2015

Un Año Más


El título de esta entrada sonó como a reproche. Pero en realidad es sólo una oración para indicar sólo un imaginario lapso de tiempo que los humanos nos inventamos para re inventarnos.

A diferencia de los años nuevos a lo largo de mi vida, éste lo pasé sólo en compañía del Faraón. No fui a mi tierra natal, ni vi a mi familia sanguínea.

Decidí no pasar ni Navidad ni Año Nuevo fuera de mi casa. Terminé un año exhausta, malnutrida y un tanto ansiosa.

Tuve mi chequeo anual días antes de concluir el 2014:

De todos los estudios sanguíneos, sólo un ligero gran problema:
Anemia (si claro, ya la he tenido antes) debido a bajos niveles de hierro. La diferencia esta vez es que mi hemoglobina permaneció estable, 9 de 12, o sea por debajo del límite inferior, pero el hierro de 49 bajó estrepitosamente a 15.

Recibí el año en cama, con un abrazo del Faraón y sintiendo que mi cerebro sería desconectado. Algo así como una escena de The Matrix, donde algunos miembros de la tripulación son desconectados de sus cerebros sin consentimiento alguno.

Después de caer en un sueño accidentado con el uso de melatonina, a eso de las 2 de la mañana, desperté a las 7.30, sintiendo que era un fantasma. Decidí dormir una hora más, para luego forzarme a salir de la cama, comer un desayuno grande con dosis de vitaminas (taurina, hierro, complejo B, C) antes de prepararme física y mentalmente para la fiesta de fin de año de mi clase de baile.

La clase consta de 10 canciones con 10 diferentes coreografías, más sección de abdominales, etc. Esta clase sería de 14 canciones, o sea 14 coreografías. Si a 10, he estado haciendo 8 porque mi cuerpo no me da para más, hoy hice 12 de las 14 y salí extremadamente mareada. Tuvimos una pequeña reunión en el lobby del ballet de Cincinnati. Hicieron brindis, para el que lo hice con jugo de naranja y de ahí sólo los amigos cercanos nos fuimos a comer a Mazunte. Restaurante de comida mexicana, que se le acerca mucho a lo tradicional.

Después de comer, sentí que mi cerebro no funcionaba. Mis amigos platicaban y yo no entendía nada de lo que decían. Como si de repente se hubiesen puesto de acuerdo para hablar en extraterrestre.

Le pedí al Apio que si por alguna razón no lograba llevarlo de regreso a su casa, que por favor el manejara (nos turnamos para manejar) y como zombie lo llevé hasta su casa y como pude llegué a la mia.

El Faraón bromeaba en que si quería ser cremada. Le dí instrucciones precisas excepto el lugar donde esparciría mis cenizas.

Tomé un baño y me fui directo a la cama. Eran como las 6 de la tarde. Desperté a las 10 sintiendo que mi cerebro no era mío.

Recibí una foto que me alarmó sobre el estado de salud del Overkill.