Páginas

jueves, diciembre 22, 2022

Retomando rutinas

 A 1,284 días de aquél fatídico diagnóstico, apenas hoy sentí con toda intensidad y energía volver a mi rutina "normal".  Sobreviví sin terapia psicológica, dándome tiempo a recuperarme físicamente y a resolver situaciones internas por mí misma. No voy a negar que un par de ocasiones incluso planeé dejar este plano, pero afortunadamente sólo fueron efímeras ideas.

Estos días he estado depurando tiliches, entre ellos artefactos. y documentos que he coleccionado durante mis años de existencia, restando los días de bebé e infancia...

Notas de colegios, diplomas, medallas, dibujos, cartas, cuadernos a medio llenar y algunos objetos recientes, artículos de primera necesidad, cosméticos, etc.

Aligerando cargas, me he propuesto poco a poco ir depurándolo todo para vivir una vida minimalista y despejada para poder enfocarme a continuar con el crecimiento interior y en el plano físico poder viajar y visitar nuevos lugares.

lunes, agosto 15, 2022

Brújula

Hoy es uno de esos días en los que me siento terriblemente insegura y perdida (como mi mejor amigo de la prepa diría, perdí la brújula), al borde de la desesperación.

Recibí una propuesta de trabajo por parte de una persona con la que trabajé en el pasado. Mis pensamientos ambivalentes, ya que por un lado, sería bueno retomar mi vida laboral. Por otro, mi cuerpo me da señales frustrantes: fatiga, falta de concentración, pérdida de memoria,... la cuales afectan mi estado de ánimo: frustración, depresión... y ansiedad al cuestionarme cómo es que voy a lograr algo en este estado... es todo un ciclo tóxico que no quiero que se convierta en crónico.

Hablando del proyecto en cuestión, es un 'start-up' de crypto moneda, en el que existe un prototipo de aplicación web. Lo que me frustra es que como siempre... (con personas con las que trabajé), no tienen una buena estructura de trabajo. Todo es caótico, no saben qué quieren y lo que tienen es sumamente desordenado. Cuidando de no caer en los famosos 'biases', en realidad son situaciones que he visto y experimentado en el pasado. Pudiendo llevar cosas en un orden lógico, al parecer les encanta el caos.

Bastante caos tengo yo en mi mente para agregar más estrés con un caótico proyecto. No hay nada formalizado en papel y tal vez estoy a tiempo de decir no.

Beneficios: aplicar mis recientes conocimientos adquiridos en el bootcamp, regresar al mercado laboral después de un largo sabático...

En fin... por otro lado, mi pasaporte estadounidense caducó en mayo, y tengo que sacar uno nuevo, cuyo proceso  tarda de 8 a 11 semanas... casi rayando el tiempo en que tengo que viajar a México a arreglar todos los asuntos pendientes de Overkill.

Creo que eso también me tiene estresada. En fin. Esta publicación totalmente inútil para ti lector. Para mí sirve como un registro de mi salud física, mental y un recordatorio en el futuro de en qué momento me encontraba y un '¿cómo logré superar esto?'.

Así que bueno. Ya veremos dijo un ciego (palabras que utilizaba mi padre una y otra vez)...

martes, julio 26, 2022

BURN

 

"It’s too hot, no
I wake up from the pain
Contact my inner self
Enveloped in fear
Nobody can’t, nobody stop, shit
Putting out the fire
Only I can do that (Yeah)
A fireman of chaos
Oh, a dark path like soot awaits even when the fire is out
Tell myself
The huge hurdle ahead, what’s my move
To sidestep the game board that casts my stone"

~ J-Hope ARSON

 Relacionado o no a esta canción, puedo asegurar que un diagnóstico de cáncer es un timbre, o más bien, una chicharra, triste que tenga que ser en esos momentos cuando uno se detiene, deja de pensar cientos, miles de pensamientos innecesarios, para vívida y nítidamente ver la absoluta realidad. La realidad percibida en el aquí, en el ahora... ése ahora que si no lo experimento se va y no regresa.

Agradecida por incluso haber vivido estos últimos 3 años de recuperación, con enseñanzas diversas. Desde confirmar quién realmente estuvo presente, aprender a aceptar que el cuerpo nunca será el mismo, aceptar con todo el dolor de mi corazón que personas a las que entregué mi todo... nunca realmente lo apreciaron, fui vista como un objeto, tristemente permití que se expresaran de mi de maneras intolerables y en mi presencia (física o remota). Permití recibir llamadas de vidas pasadas, de tierras lejanas, en estados inconvenientes..., en las que para satisfacer sus egos o crisis de la edad confesé mis íntimos secretos, para sólo recibir palabras irrespetuosas. No sé para qué continué, tal vez aferrada al pasado pensando en las personas que eran en aquél entonces, no las personas que son ahora. O tal vez siempre lo fueron y siempre se expresaron de mí a mis espaldas de esa manera. 

Una cosa me queda clara. Lo que di, lo di con sinceridad en su momento y no me arrepiento de dar. Me arrepiento de mis elecciones. Haber elegido a las personas equivocadas. A las que nunca merecieron mi amor, mi respeto. No seguir la regla de oro que mi abuelita decía "no hagas cosas buenas que parezcan malas"... y otra "ama solamente a quien te ame"... sólo yo me entiendo.

Agradecida que por fin y abruptamente rompo con todo pasado, quemarlo hasta las raíces, esas emociones, hayan sido apasionadas, efímeras y felices, amistades hipócritas, porque nada de eso, ni de ese pasado importa. Sólo este presente que mientras presiono estas teclas se desvanece, se quema.

Agradecida por haber despertado de mis Lapsus Brutus eternos, para por fin aceptar que el tratar de complacer a todo el mundo es el peor error que alguien pueda cometer en esta vida. Así que con estas letras llenas de mmmm no sé qué estado o adjetivo pueda utilizar para esto que siento. Es como la fuerza de un tornado interno que quiere arrasar con todas las injusticias, con todas las emociones que ciertas acciones mías o de terceros me afectaron y permití que minaran mi salud. No son ellos, soy yo la que lo permití, pero nunca es tarde para decir BASTA. Lo que digas y pienses de mí me tiene sin cuidado.

Éste, tal vez no sea el último exabrupto. Disculpas estimado lector, pero como estamos en temporada de tornados, puede que vuelva a tocar tierra otro dentro de mi ser, para seguir arrasando con lo desechable. Aunque en estos momentos siento más bien un volcán, en el que la lava va lentamente quemando dolorosamente todo recuerdo a su paso, pero está bien, de raíz, dejar ir, ser al fin libre.

Este presente, atenta, agradezco a quienes están genuinamente preocupados por mi salud y bienestar, a personas que sin esperar nada me ayudaron en sus respectivos momentos.

No queda más que seguir adelante con lo que tengo, sanando, seguir creciendo.

jueves, enero 13, 2022

8 dias

 
Estoy en un cuarto de hospital con grandes ventanales. Mamá me acompaña silenciosa. La Peque, mi hermana,  toma mi mano y ambas me miran con consternación.

Yo me encuentro un poco cansada pero tranquila, no tengo síntoma alguno.

El médico regresa del pasillo tras haber hablado con mi familia. Le pregunto al médico "Es grave, ¿no es así?", el médico solo asiente. "¿Cuánto tiempo?", "Ocho días...", dice el médico.

Sale de la habitación y mamá se retira. Mi hermana toma mi mano... le digo que estoy bien, aunque el espejo dice lo contrario. Mi reflexión es un rostro adelgazado casi piel a hueso. En aquél momento recuerdo los últimos días de Overkill. Comienzo a tener dolor de hígado, noto un bulto en el costado derecho y me doy cuenta de que desarrollé el mismo padecimiento de mi hermano.

Resignada, le digo a mi hermana. No te preocupes, tenemos todavía ocho días.

Despierto desconcertada, pero sin miedo. Una extraña sensación de resignación y a la vez una realización en el que tiempo hay, escaso.