A mis sueños... después de largos meses de ausencia, apareciste de nuevo... como siempre inaccesible, escurridizo... nos vemos con discreción aunque la química traicionera nos atrae como magnetos, nos mantenemos a distancia.
Tenía presente y vívido el sueño... después de todas estas horas, extrañamente lo he olvidado. Te me has venido seguido a la mente, me pregunto cómo estarás en distantes tierras, si ves la misma luna que yo veo, si suspiras por tus sueños y te despreocupas como lo hacías en antaño. Yo tengo presente a aquél de aquellos años, sé que no eres el mismo... ojalá no pierdas tu escencia. Extraño nuestras charlas, nuestra complicidad.
Que la luna te cobije e ilumine tu camino.
Lapsus brutus, anécdotas, sueños, recuerdos, pensamientos, cuentos, exabruptos...
miércoles, noviembre 09, 2011
martes, noviembre 08, 2011
Luna y fin
El estrés del trabajo me lleva emocionalmente a un torbellino sin salida. Decido salir desesperada a caminar. Salgo por la puerta trasera. La luna en su apogeo. Luna llena, luna hermosa. Luna de mi alma. Misma que veía cuando estaba contigo. Respiro profundo. Sollozo. Las nubes en la claridad del cielo, aunque anocheciendo, borreguitas pasajeras. Me acuerdo de ti cuando decías... "cuando las nubes parecen borreguitos, es que se viene el frio".
Caminé hacia el jardin del frente. Decidí entonces patear las calles. Subí a cuestas por la acera... en cada paso, las lágrimas desesperadas corrian atraídas por la fuerza de gravedad... Cada paso, sentía como cristales caían de mis párpados... sollozaba sin sonido, respirando profundo y sintiendo ese terrible dolor en el pecho. No el dolor físico, sino el del vacío que dejaste. Aunque decías que ya nada importaba y que en realidad trascendiste, me sigues haciendo mucha falta. Sobre todo ahora, que no tengo a quién platicarle mis penurias.
El Faraón aunque es un apoyo fuerte y tierno, no comprende todavía la magnitud de la pérdida de un ser querido. Más aún de una madre... una madre que siempre fue tan querida... tan adorada. Sigo paso a paso. Sin pensar, estamos en las calles de Justo Sierra, transportada en el tiempo y en el espacio, tu yo yo tomadas del brazo, caminando, riendo, viendo las casas... en la noche con las luces de adentro prendidas... pensamos en las miles de familias que hay en este mundo. A su vez, tantos mundos en cada casa. sus cortinas, su decoración... luego nos reímos de bobadas, palabras inventadas, términos locuaces... luego tus desvaríos filosóficos... que en su mayoría terminaban en risotadas con incontinencia "vejigal". Sonrío mientras sigo llorando. Cómo demonios te extraño.
Mi compañera, mi hermana, mi mejor amiga, mi madre. Eras todo en una. Llego a la otra cuadra, donde la acera abruptamente termina y continúa con césped. Me detengo. Curiosamente ese término abrupto coincide con tu partida. Con como me siento. Partida, abruptamente cortada, terminada, en vacío. Perdida.
Decido dar la media vuelta y volverme a casa. Cada paso una lágrima... una respiración profunda, una tristeza y un adiós. Observo las emociones y poco a poco me tranquilizo. Te amo. Te extraño.
Caminé hacia el jardin del frente. Decidí entonces patear las calles. Subí a cuestas por la acera... en cada paso, las lágrimas desesperadas corrian atraídas por la fuerza de gravedad... Cada paso, sentía como cristales caían de mis párpados... sollozaba sin sonido, respirando profundo y sintiendo ese terrible dolor en el pecho. No el dolor físico, sino el del vacío que dejaste. Aunque decías que ya nada importaba y que en realidad trascendiste, me sigues haciendo mucha falta. Sobre todo ahora, que no tengo a quién platicarle mis penurias.
El Faraón aunque es un apoyo fuerte y tierno, no comprende todavía la magnitud de la pérdida de un ser querido. Más aún de una madre... una madre que siempre fue tan querida... tan adorada. Sigo paso a paso. Sin pensar, estamos en las calles de Justo Sierra, transportada en el tiempo y en el espacio, tu yo yo tomadas del brazo, caminando, riendo, viendo las casas... en la noche con las luces de adentro prendidas... pensamos en las miles de familias que hay en este mundo. A su vez, tantos mundos en cada casa. sus cortinas, su decoración... luego nos reímos de bobadas, palabras inventadas, términos locuaces... luego tus desvaríos filosóficos... que en su mayoría terminaban en risotadas con incontinencia "vejigal". Sonrío mientras sigo llorando. Cómo demonios te extraño.
Mi compañera, mi hermana, mi mejor amiga, mi madre. Eras todo en una. Llego a la otra cuadra, donde la acera abruptamente termina y continúa con césped. Me detengo. Curiosamente ese término abrupto coincide con tu partida. Con como me siento. Partida, abruptamente cortada, terminada, en vacío. Perdida.
Decido dar la media vuelta y volverme a casa. Cada paso una lágrima... una respiración profunda, una tristeza y un adiós. Observo las emociones y poco a poco me tranquilizo. Te amo. Te extraño.
sábado, octubre 22, 2011
Diablito Molón
Saliendo de mi clase de pintura en la que no di una, según yo iba a ir a sólo ver chácharas a aquella tienda. Como si un pequeño demonio se introdujera en mi bolsillo, me picaba con el trinchete mientras yo débil y fémina recorría los pasillos de aquella atractiva tienda.
Resultados... dos pares de botas, unos zapatos deportivos para correr, tres faldas, dos pantalones, cuatro blusas, una lámpara para mi buró, tinta dorada para la clase, unas libretas para dibujar, unas cazuelas de cuisine art que estaban a precios impensables (muy por debajo del precio de venta), 3 gorros, un par de guantes.Después fui a la tienda de productos naturales y compré algo de fruta, comida para mi "lunch" de mañana... que sale mejor llevar comida a la clase para aprovechar el tiempo. Regresé hace casi una hora. Me siento un poco culpable de haber gastado dinero, pero... vamos un año de no gastar y con 11kg menos... ameritaba.
Retretes
Mamá y yo caminamos por las calles de Nueva York, amigos y hermanos a la vez caminan pero nos diseminamos por la ciudad. Mamá y yo seguimos caminando y llegamos a un área que parece rural. En medio de un espacio abierto de suelo de tierra se encuentra algo parecido a un "tíovivo". Al acercarnos vemos que parece una línea que se asemeja a la de producción. La maquinaria es azúl y entre engranes, se encuentran retretes colgados a lo largo y ancho de la maquinaria. El lugar es polvoso. Mamá me pide que no respire esa "porquería". Al parecer nos habíamos topado con un centro de lavado de retretes. Todo parecía indicar que aquellos retretes llegaban en línea desde las viviendas de la gran ciudad, eran destapados (de heces) y lavados automáticamente. Mamá y yo aceleramos el paso. Me percato que mamá está débil. Nos sentamos en un restaurante, al parecer en algunos breves momentos habría variedad.Viendo hacia el mini escenario, Kristen Stewart maquillada y vestida en su caracter de Bella, comienza a actuar. Al término, le digo a mamá que quiero su autógrafo. Bella, es decir Kristen... comienza a pasar por el pasillo entre las mesas para proporcionar autógrafos. La señora de enfrente le muestra una amplia libreta. Kristen se limita a indicarle que sólo ocupará una esquina de la hoja, puesto que no le gusta desperdiciar papel.
Cuando pasa por nuestra mesa, mientras trato de pasar las hojas de mi block de dibujo para encontrar un buen lugar, ella se limita a escoger una hoja rayada del otro lado y al reverso me extendió su autógrafo. "Esta chica me gusta" dijo mamá, "es de las ahorrativas como yo".
Vemos a los amigos y hermanos entrar el lugar, nosotras vamos de salida. Sin identificar cómo, me encuentro con mamá en un tren, mamá en bata de hospital abierta por la espalda, camina tambaleándose por aquél pasillo. Observo que otra vez se le formaron llagas en los glúteos. Corro hacia ella y veo a mis hermanos. Mi hermana como siempre, distante y ajena. Mi hermano se aproxima a auxiliar a mamá.
"Mami, voy por unas gasas y vengo a curarte", mamá se remolineaba en el asiento y trataba de que los pasajeros no le viesen por entre las tiras de la bata. La señora de al lado ayudaba a reacomodarle la bata. "Hija, no hace falta... que venga, a estas llagas les doy yo y que la muerte venga, que yo le doy".
Un sonido de un objeto muy pesado cayendo al suelo me despertó. Era el faraón, se rodó las escaleras en la obscuridad -al parecer sólo le duele el muslo. Son las 6am. Camino en dirección al baño a depositar karmas. Termino y me dirijo al otro baño a tomar una ducha, que el hindú llamará a las 7am. Al menos eso dijo. No lo creo, puesto que siempre que me dice que llama, lo hace horas después. Esta vez, no le contestaré el teléfono. Mi fin de semana es éso, mío.
Son 7.41, el tío no ha llamado. Perfecto, ahora me puedo enfocar a escribir en mi abandonado blog, en decirte querido lector que te extraño y a prepararme para mi clase de pintura china a base de tinta y agua. Una amiga hondureña de mi clase de baile y yo iremos a dar pincelazos. Ella, de descendencia china pero sin saber el idioma (chino) aunque perfecto inglés, tiene la delicadeza y la energía que yo anhelaría tener. Hacemos buena mancuerna. Tenemos gustos similares y aunque a veces puntos de vista diferentes, no interferimos la una con la otra. Me gusta su presencia.
*Ninguna de las imágenes en este post son mías. Sin intención de violar derechos de autor.
martes, octubre 18, 2011
Desapego
Es curioso cómo después de la ausencia de mamá, no siento apego alguno por personas u objetos. Siento cariño y amor hacia los seres, pero no siento esa necesidad de ser importante a alguien, la necesidad de ser escuchada por terceros... la necesidad de coleccionar objetos, de comprar por comprar, de hablar por hablar.
El depurar el sótano me ha tomado cuatro años... de los cuales 3 y medio estuvo realmente sin depurar... revolvía cosas, reclasificaba, re archivaba... pero no depuraba. Desde el domingo, tras decidir que éste sería mi sitio de trabajo ahora que comience como consultora (sí, trabajaré desde casa, viajaré a donde me manden, pero mi sitio será éste), me he dado a la tarea de triturar papeles, recuerdos, apegos, amistades que no agregan valor (no monetario, sino de escencia espiritual), de objetos que guardaba "por si acaso". Me quedó tan clara la muerte, que para qué dejar tanto tiliche al pobre que quede... basta con el dolor de la ausencia, como para además agregar cuanto objeto de "valor" que en realidad es innecesario y que de todas formas, cuando nos vamos, ni nos llevamos.
Me quedo con los bonitos recuerdos, los vividos... y claro, las fotografías... pero ya no cosas inútiles que sólo ocupan espacio y hacen perder tiempo.
Me duele la espalda... me voy a estirar.
El depurar el sótano me ha tomado cuatro años... de los cuales 3 y medio estuvo realmente sin depurar... revolvía cosas, reclasificaba, re archivaba... pero no depuraba. Desde el domingo, tras decidir que éste sería mi sitio de trabajo ahora que comience como consultora (sí, trabajaré desde casa, viajaré a donde me manden, pero mi sitio será éste), me he dado a la tarea de triturar papeles, recuerdos, apegos, amistades que no agregan valor (no monetario, sino de escencia espiritual), de objetos que guardaba "por si acaso". Me quedó tan clara la muerte, que para qué dejar tanto tiliche al pobre que quede... basta con el dolor de la ausencia, como para además agregar cuanto objeto de "valor" que en realidad es innecesario y que de todas formas, cuando nos vamos, ni nos llevamos.
Me quedo con los bonitos recuerdos, los vividos... y claro, las fotografías... pero ya no cosas inútiles que sólo ocupan espacio y hacen perder tiempo.
Me duele la espalda... me voy a estirar.
lunes, octubre 17, 2011
Preguntas
Pues resulta que comenzaba a trabajar el día de hoy pero, al parecer necesitan hacer más papeleo de lo previsto y se movió la fecha de comienzo para el miércoles, lo cuál me da tiempo a terminar unos pendientes en casa.
Depurando el sótano, - pues es donde tengo el escritorio que no he usado - encontré una serpiente bebé, unas cuantas arañas y otros bichos (está alfombrado y demás pero por alguna razón los bichos encuentran acogedor este lugar). Organizando algunos artefactos, encontre un cuaderno de espiral, abierto no de par en par, sino como si la página del frente fuera la carátula y con dos hojas arrancadas. Al recogerlas noto en el cuaderno, la letra del faraón, en las otras dos, letra mía y en la tercera, letra de mamá.
Curiosamente son tres preguntas que se ve que son de tiempos o momentos diferentes, con tintas diferentes y que extrañamente las encuentro las tres al mismo tiempo:
Portada (Faraón): "what is the consequence of having the surgery tomorrow for s.a.?
Hoja suelta (mamá): "cuál es el camino en el momento en que ya no hay tanta juventud?
Hoja suelta (Nefer): "qué pasaría si sigo en esta relación a futuro?"
Lo que no me explico ni entiendo es cuándo escribimos esto, no creo que haya sido el mismo día ni al mismo tiempo... extrañamente las hojas vienen del mismo cuaderno. Un cuaderno viejo del faraón... aún más viejo que nuestro matrimonio -será de unos 20 años atrás-.
Yo personalmente no recuerdo haber escrito en este cuaderno, ni tampoco mi mamá!... en fin...
A seguir depurando que ya falta poco, así libre de estorbos, trabajaré en paz a partir del miércoles.
Feliz Lunes.
Depurando el sótano, - pues es donde tengo el escritorio que no he usado - encontré una serpiente bebé, unas cuantas arañas y otros bichos (está alfombrado y demás pero por alguna razón los bichos encuentran acogedor este lugar). Organizando algunos artefactos, encontre un cuaderno de espiral, abierto no de par en par, sino como si la página del frente fuera la carátula y con dos hojas arrancadas. Al recogerlas noto en el cuaderno, la letra del faraón, en las otras dos, letra mía y en la tercera, letra de mamá.
Curiosamente son tres preguntas que se ve que son de tiempos o momentos diferentes, con tintas diferentes y que extrañamente las encuentro las tres al mismo tiempo:
Portada (Faraón): "what is the consequence of having the surgery tomorrow for s.a.?
Hoja suelta (mamá): "cuál es el camino en el momento en que ya no hay tanta juventud?
Hoja suelta (Nefer): "qué pasaría si sigo en esta relación a futuro?"
Lo que no me explico ni entiendo es cuándo escribimos esto, no creo que haya sido el mismo día ni al mismo tiempo... extrañamente las hojas vienen del mismo cuaderno. Un cuaderno viejo del faraón... aún más viejo que nuestro matrimonio -será de unos 20 años atrás-.
Yo personalmente no recuerdo haber escrito en este cuaderno, ni tampoco mi mamá!... en fin...
A seguir depurando que ya falta poco, así libre de estorbos, trabajaré en paz a partir del miércoles.
Feliz Lunes.
sábado, octubre 08, 2011
Amiga
Niñas nos vemos, cuando mamá no está
No se va, sólo trasciende
Es parte de ti...
y desde ahí observa.
Estáte tranquila, que en paz está
Ella sabe todo tu amor,
Llora, que el torrente se diluirá.
Tras el diluvio, en las aguas tranquilas
reflejará la luna su faz,
y al fin sentirás paz.
No se va, sólo trasciende
Es parte de ti...
y desde ahí observa.
Estáte tranquila, que en paz está
Ella sabe todo tu amor,
Llora, que el torrente se diluirá.
Tras el diluvio, en las aguas tranquilas
reflejará la luna su faz,
y al fin sentirás paz.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)


