Páginas

jueves, agosto 24, 2006

A encueros

Tengo la maldita costumbre de que mientras entro a alguna habitación (de hotel o en casa), hago un striptease... pero es automático, ni siquiera pienso lo que hago y cuando caigo en cuenta, estoy como dirían los españoles "en pelotas".


***

Acabo de regresar de cenar en un restaurante ruso, que me dejó con buen sabor de boca. Se encuentra en la 52th Ave. entre la 8a. y Broadway. Su nombre contiene la palabra Samovar, que como bien recuerdo de nuestro viaje ochentero a la ex URSS, era un enorme cacharro en el que preparaban té.

Probé el paté de hígado de pollo, muy parecido al que hace mamá, un "shot" de vodka de cranberry (que mi boca y garganta no aguantó mas que unos cuantos traguitos, que ni a la mitad llegué), y pato relleno de ciruela pasa con manzana. Rico... y para cerrar, un té de Samovar.

Saliendo del restaurante, iba por la 52 de regreso hacia Broadway, cuando ví una mini alfombra roja y gente abarrotada, flashes por todas partes. Le pregunté a un Sr. que de quién se trataba...

A ver si tú amigo lector... la reconoces... me ví como toda una papparazzi y aunque le pedí a una fulana que me tomara la foto con ella, la bestia (fulana) sólo enfocó a la "estrella"... o sea... que no salgo en ninguna foto (claro, este blog es anonimo).

He aquí la evidencia:

domingo, agosto 20, 2006

Otra vez a la Gran Manzana!!!!! :-D


Este fin de semana fue demasiado corto. Después de que al regreso de NY la semana pasada, cancelaran mi vuelo de conexión, tuve que desviarme a otro aeropuerto y rentar auto para llegar al depto. El faraón se lanzó para reunirse conmigo. Llego a aquél otro aeropuerto (a una hora del depto) y me entero que mi equipaje sigue en tránsito o seguramente se quedó o en Dallas o en la ciudad destino. No saben dar razón de él. Me dan #800, que finalmente nunca resolvieron nada. Ayer fui tempranito al aeropuerto local y para mi feliz sorpresa, mi maleta había llegado en el vuelo original o al menos a la hora en la que yo tenía que estar el viernes aquí... no 6 horas más tarde como sucedió.

Ahora, con un dolor de cabeza por el terrible calor que nos azota, me dispongo en unos momentos más de sacar la ropa de la secadora, doblarla y colocarla en la maleta para en una hora y media salir de nuevo hacia NY.

***

La manzana en la Gran Manzana.

lunes, agosto 14, 2006

NY, NY

*** Deliberadamente sin tildes ni enies ***

Cansada pero felizmente llegue a NY anoche. Vengo a suplir temporalmente una posicion del corporativo, ya que se mudan a Atlanta y la guillotina alcanzo a aproximadamente 30 personas. Asi que vengo un rato a apoyar a un colega que recientemente fue promovido a una de las posiciones claves de estas oficinas. No se cuanto dure este asunto, tal vez una semana, tal vez mas... pero lo que dure, lo voy a disfrutar al maximo. A quien no le gusta esta bella y monstruosa ciudad?

El corporativo para el que reporto esta localizado en el edificio de Chrysler, piso veinti-tantos. La oficina en la que trabajo temporalmente, esta esquinada y tengo vista a la 42 y Lexington. Desde aqui se ve un costado del Empire State Building, y justo enfrente uno completamente fabricado de acero, aun tengo que investigar como se llama. Junto al ESB esta un edificio negro "flaco" planito y "N" edificios mas.

Es impresionante pensar que NY hace 11 anios cuando estuve aqui, era casi el mismo. Ahora, se puede ver un enorme hueco en donde estaban las torres gemelas. Espero poder tener algun tiempo para ir por aquellos lugares y postear algunas fotografias.

Siento nostalgia de aquellos dias mozos y deschongados, en los que viaje a estos lugares de negocios y que no habia ninguna expectativa, solo disfrute y aventura de lo que el trabajo deparara. En estos momentos, lo tomo como una oportunidad de disfrutar de esta enorme urbe y conocer a los top executives... quien quita y algo suceda (tal vez no)... al menos olvidarse de la rutina y soniar, que no cuesta nada...

jueves, agosto 10, 2006

Interferencia Neuronal

Toda la mañana ha sido extraña. Aproximándose la hora de la comida, comencé a sentirme desesperada. No podía evitar bloquear imágenes que he estado "captando" de alguna parte.

De la nada vienen imágenes obscenas, que sólo me provocan un estado de extraña ensoñación, mi respiración es más corta que de costumbre (como cuando estás a punto de besarte con el ser más deseado) y el simple roce de mis piernas al caminar me está provocando serios problemas.

Llega la hora de la comida, rodeada de 4 hombres viejos y feos... lejos de la concentración en aquella plática chovinista y machista, mi mente viaja como si algo la estuviera dirigiendo. Trato de concentrarme, pero por más que trato, el idioma inglés me suena a ruso y no logro entender las gesticulaciones de los presentes.

Me hago la interesada en el tema (cualquiera que éste haya sido: terrorismo en Inglaterra, resultados del inventario, renta de caballos) hago el intento de escuchar... pero mi mente está ausente, secuestrada en alguna dimensión en la que la humedad y el calor se van apoderando de mi cuerpo. Imágenes de situaciones vividas o ajenas fluyen aceitosas, sonidos extraños y sensaciones, como flashazos, piel contra piel, labios cálidos y esponjosos, roces y caricias, como si mi mente hubiese sintonizado un canal de triple equis.

Mis manos heladas, mis ojos no tan abiertos como de costumbre, como hipnotizada. Sólo escuchaba a lo lejos mi nombre, a lo que desinteresada volteaba y en su tono extranjero, de mi boca sólo salía un "huh?"...

Subimos al coche y trato de cerrar mi mente... cierro los ojos y trato de meditar, pero no lo logro, ahora imágenes de tí se me vienen a la mente. En el presente de aquél pasado, besándonos, contando los minutos para estar a solas, tus manos sobre mi cuerpo y las mías sobre el tuyo, con voracidad, como si estuviéramos ante un banquete y éste fuera a desaparecer en cualquier minuto y no hay tiempo que perder. Una y otra vez, breves descansos. Imágenes de la puerta de aquella habitación, una vez cerrada, te avalanzas sobre mí, y en desesperación mutua tratamos de quitarnos la ropa.

Por fin llegamos a la oficina... el grupo se dispersa y yo, sigo inmerza en aquella tortuosa interferencia neuronal, me falta el aire, el abdómen se siente extraño y sólo pienso en la forma de deshacerme de estos pensamientos y sensaciones. Liberar o canalizar esta energía que orbita en mi vientre.

¿Será?

Egiptólogo dice haber descubierto una nueva tumba en el Valle de los Reyes

viernes, agosto 04, 2006

Libélulas

El día está pegajoso. Anoche el cielo nos brindó la alegría de una efímera tormenta, para sólo alborotar más el calor. Camino hacia la cafetería para echarme un bocado, mientras observo libélulas revoloteando suspendidas en un punto específico. Por asociación de ideas se me vino a la mente un comentario que hizo papá hace algunos años.

"Los amigos no existen". Yo le alegaba, le decía que estaba equivocado... pero no logré convencerlo. Yo pienso que la amistad como uno la idealiza (dar sin esperar a cambio, estar en las buenas y en las malas, etc), es muy rara de encontrar. Recuerdo cuando en la preparatoria un compañero de clase me 'regañó' : "entregas demasiado fácil tu amistad Nefer, tén cuidado"... Aquel comentario me cayó "gordo", por que vivía en un mundo de fantasía, confiaba en toda la gente y no imaginaba que las personas tenían planes malévolos para andar haciendo diabluras.

Pero después de algunos trancazos y tropezones, me di cuenta que en realidad, amigos son muy pocos. La mayoría de la gente sólo quiere quedar bien. Si hay algo que no tolero en este mundo es la superficialidad de las personas, que sólo por conseguir algo, estar en una mejor posición o simplemente beneficiarse de alguna manera por tratar a una persona, actúan hipócritamente. No les importa a veces ponerse como tapete ante los demás o bien, cínica y deliberadamente van "de flor en flor" chupándole la poca miel que les queda.

Se me viene a la mente una "amiga" que tuve a principios de la carrera. En una ocasión me comentó como su padre le había inculcado como "valor", que para defenderse en la vida y lograr hacer algo, tenía que pisotear a los demás si era necesario.

Después de aquél momento, cuestioné interiormente su amistad y poco a poco me fui retirando. Están los "amigos para las pachangas", que sólo cuando uno está alegre o en pachanga, son a todo dar... pero cuando te ven en problemas o de pocos ánimos, te huyen como la peste.

Otros, que mientras tienes una situación económica estable o "acomodada", son los mejores, están con uno. Pero cuando la suerte cambia, huyen como cucarachas fumigadas. O cuando están tristes, te buscan para que los animes o aconsejes, y una vez que están bien ni se acuerdan de uno. Y cuando uno está en semejante situación en la que estaban ellos, los busca uno en las mismas circunstancias y siempre tienen "algo mejor que hacer".

Están los estratégas, que lo analizan a uno... se acercan, logran "romper el hielo", lo disectan y se van infiltrando en tu vida. Uno, inocentemente les va abriendo las puertas a lo "desconocido" y cuando queda uno totalmente "desnudo" ante ellos, te arrebatan todo aquello que les confesaste, para luego utilizarlo como arma destrozándote ya sea por la espalda o frente a tus propios ojos. Se aprovechan de la vulnerabilidad del momento y la apertura, de las confidencias, para utilizar esa información en su beneficio o en el de algún otro compinche.

Y bueno, los muy pero muy pocos, que verdaderamente piensan en uno y en la que hay una relación totalmente desinteresada, pero desafortunadamente, cada quien va tejiendo su vida.

Así que querido padre, donde quiera que estés... Te doy toda la razón. Ahora entiendo lo que tratabas de explicarme. Es muy rara la persona que verdaderamente te entrega su amistad desinteresada, es tu confidente y viceversa. Casi siempre están de por medio los favores, los "pagos", porque casi nadie te ofrece algo a cambio de nada. Tan sencillo que pudiera ser (no me refiero a lo material). ¿Qué le cuesta al individuo escuchar al prójimo? nada se pierde. Pero el individuo es eogísta.

Tan solo son palabras, recuerdos, pensamientos... no hay compromisos... pero la gente se siente de alguna forma "comprometida". En una verdadera amistad, no hay necesidad de compromisos, porque si es pura, es genuina, no hay grillete alguno, al contrario, complicidad, desapego, crecimiento...

No sé... sólo pensamientos... pensamientos que se dispersan entre aquéllas libélulas que cuando aletean difuminan sus colores.