Hoy antes de que saliera el sol, salí de nuevo a hacer la rutina de la serpiente. Casi dos horas después, concluí. Sin embargo, durante mi práctica, hoy hice algo diferente. Pedí al universo todas las energías sanadoras para ayudarme a sanar, sanar a mi hermano y tal vez ayudar a otras personas.
Horas después, antes del medio día, me azotó una oleada de sueño. Antes de cerrar los ojos, un sin número de imágenes cayeron sobre mis ojos, la primera es la que recuerdo, una moneda o botón blanco con el rostro de Mao y con rayos rojos. Después una tras otra mil imágenes que no recuerdo, como si de repente el universo me estuviese enviando mensajes sin parar.
Quedóme dormida. Comencé a soñar que estaba en una especie de sala, parecida a las que había en Kripalu. Mamá estaba sentada en un sillón. Una doctora de qigong la tenía esperando, había ido a comprar alcohol a la farmacia (?). Mamá estaba como niña, no quería estar sola y todo el tiempo quería estar conmigo. En un momento, se supone que me tratarían a mi y nos separaron.
Aunque en la misma área, la ponían a otro nivel donde habían unas escaleras. Ella, intentando siempre estar conmigo, se bajaba gateando y arrastrándose, estaba muy débil para ponerse en pie, casi caía. Yo le pedí que no se moviera, que ya iba por ella. Dejé plantada a la de qigong porque además, no nos hacía caso. Corrí donde mamá.
La cargué y aunque hinchada y gordita, podía sostenerla en mis brazos. La cargaba con mucho amor, sin preocupación y le decía que todo estaría bien.
Cambia el escenario y me hallo en casa esperando al faraón. Ansiosa, quiero contarle sobre los símbolos que había recibido antes de dormir. Le comentaba que hoy al hacer mi práctica, había pedido al universo todas las energías sanadoras para ayudarme a sanar y ayudar a Overkill. Después había pedido ayudar a otras personas. Era tal la sensación de todas estas energías, que no sabía que hacer con ellas. Traté de canalizarlas hacia mi hermano para sanar su hígado. El resto, eran oleadas que entraban y salían de mi cuerpo. Sensaciones muy extrañas. Recordaba a mamá diciendo "recuerda que tú eres dueña de tu cuerpo y de tu mente, ten las riendas de tu mente".
Desperté sintiendo las oleadas de energía y aterrada porque no sabía que hacer con ellas. Corrí a la ducha. Tomé una ducha y repetí las palabras de mamá "soy la dueña de mi mente y de mi cuerpo". Ya que baje un poco el sol, saldré a hacer un poco más de QiGong y regresaré al universo aquellas energías que tomé prestadas. La próxima vez, una vez que concluya mi práctica, las mandaré de regreso.
Lapsus brutus, anécdotas, sueños, recuerdos, pensamientos, cuentos, exabruptos...
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jueves, julio 28, 2011
miércoles, julio 27, 2011
Dimensiones des(?)conocidas

Ayer, mientras practicaba la serpiente, venías constantemente a mis pensamientos. Aunque fugaces y esta vez sin el afán de no dejarlos ir, se iban en oleadas de energía a lejanas tierras.
La rutina de la serpiente se practica para desestancar ciertos bloqueos energéticos en el cuerpo femenino, que según los chinos, puede ocasionar diferentes malestares o enfermedades. Dado que en repetidas ocasiones y diferentes acupunturistas / naturistas han coincidido en que mi pelvis está "congelada" (palabra que le robé al buen ginecólogo mexicano), practico con fervor las ondulaciones repetidamente. En una ocasión, sentí tal energía que en mi mente no había más que éso. Mi cabeza se había convertido en la de una cobra. Al continuar con la rutina de otras variaciones, logré energizar todo el cuerpo.
Concluí enviando a Overkill energía sanadora para su hígado y algunas otras visualizaciones.
Horas más tarde, mi cuerpo andaba travieso, sensaciones diversas me perseguían y como toda una adolescente en un loco frenesí tuve que canalizar toda esa energía. Resultado... una explosión de ideas y sensaciones descontroladas, como si hubiese entrado en otra dimensión. Mariposas en el estómago, en el corazón, una sensación de infinita excitación, amor universal, algo que no sé ni puedo describir con palabras. Se sentía algo así como cuando alguien que te atrae horrores, está por darte un lindo beso y sin rozarte los labios ya te ha robado todo el aliento.
Qué bonito es estar vivo.
viernes, junio 24, 2011
Qi Gong Retreat
... y me inscribí al retiro que se llevará a cabo a mediados de Julio en Massachusetts... ya postearé en su momento. Por lo pronto, de baja energía, cansada y con estado de ánimo un poco bajo.
Tuve mi tercera sesión de rehabilitaición para el tobillo latoso y espero en un par de semanas más, regresar a las andadas: bailar.
Mientras, voy a preparar la cena e ir a por agua, que nuestras provisiones se agotaron.
Tuve mi tercera sesión de rehabilitaición para el tobillo latoso y espero en un par de semanas más, regresar a las andadas: bailar.
Mientras, voy a preparar la cena e ir a por agua, que nuestras provisiones se agotaron.
jueves, diciembre 25, 2008
Feliz Navidad
para el que la celebre :)
Para mí ahora es sólo un día tranquilo, en el que quise palpar el famoso "milagro". No en el sentido religioso, sino místico, filosófico.
Después de una rachita que cualquier curandero me haría merecedora de una "limpia", aún tengo lapsos de positivismo, que espero no se apaguen como velita consumada. Más bien siento como ésas velas de broma, que una vez que soplas se vuelven a aprender -no sé qué idioteces estoy diciendo, pero bueno :) -. Un positivismo intermitente, que se ve interrumpido por extrañas circunstancias. Tal vez como dice Mimba en uno de sus comentarios, la vida me presenta lo que tengo que vivir, y me quita para ver si lo disfruté. Ya había escuchado esto de algún amigo en el pasado...
Extrañamente, a pesar de la distancia, ésta vez no tuve el sentimiento de añoranza de estar con la familia y amigos. Tal vez porque hemos permanecido en contacto continuo desde mi partida -en parte- y tal vez por que al fin conseguí llegar a ese estado de "dejar pasar"... fluir sin apegos... o ¿será ésto a lo que llaman madurez?
Sigo pensando si iré a ése retiro en Michigan. El clima pinta helado... pero está un poco menos retirado que Chicago.
El que vive conmigo me hace ojitos, quiere ir al retiro. Le tengo respeto al retiro, sobre todo si va a ser en tierras heladas. No me imagino haciendo las frotaciones a la intemperie con agua fría y en pelotas, no me imagino corriendo las nevadas y heladas calles, ni haciendo las 108 postraciones diarias con los pulmones congelados.
Lo sigo pensando... a ver cómo está la carretera, ése será el indicativo, aunque uno nunca sabe, con el "efecto lago" que le llaman.
¿¿¿Qué te regalaron éste año??? ... a mí puros libros de Qi Gong para la mujer, ejercicios para mejorar la salud, curso intensivo (dvds) de Qi Gong y medicina tradicional China... ¿será que quiere que me convierta en su curandera?... no la verdad que empecé a leer uno de los libros y me gustó mucho... la sabiduría de la cultura milenaria, en la que la naturaleza, el universo y el ser humano están conectados por la energía... cómo las emociones son las causantes de las enfermedades y bueno, ya haré un pequeño resumen en aquél otro lugar... y por último... una escaladora para hacer ejercicio mientras hago otras actividades (lavar platos, ver televisión o simplemente al ritmo de alguna melodía).
Debo confesar que cuando abrí los primeros 4 regalos (libros y dvds) me sentí en un déjà vu... me vi en la infancia cuando con anticipación y ansia, abría una caja desesperadamente... esperaba ver una Barbie y en su lugar, había un costurerito de madera cuyos compartimentos estaban llenos con diminutos huevos de chocolate.
Esta vez, no sé qué esperaba ver, la verdad es que no esperaba regalos, pero me turbó un poco (o un tanto) el continuo recordatorio hacia la salud. Algo, de lo que he querido correr, no de la salud, sino de esos recordatorios, de que nada es permanente y que ocupo un espacio temporalmente.
Pensar que pequeñas cosas lo hacen a uno "feliz"... algo tan simple como que después de tres meses de la cirugía, al fin me puedo agachar... puedo cargar más cosas... actividades fisiológicas sin dolor... etc...
Pensar que sensaciones pueden a uno jugarle a la vez un momento de terror... el simple hecho de que al agacharme, siento una nueva protuberancia en la cavidad pélvica.
Después de todo, pienso que fue el regalo ideal... tal vez la paz mental, reducir el estrés, hacer más respiraciones con ejercicio lento y consciente, con concentración, logre esparcir los temores.
Ya me extendí demasiado... se supone que era sólo un simple "Feliz Navidad"... pues Feliz Navidad, estimado lector. Disfruta del pavo o lo que hayan guisado, de tu familia, tus amigos, el pomo y la música.
Abur,
Para mí ahora es sólo un día tranquilo, en el que quise palpar el famoso "milagro". No en el sentido religioso, sino místico, filosófico.
Después de una rachita que cualquier curandero me haría merecedora de una "limpia", aún tengo lapsos de positivismo, que espero no se apaguen como velita consumada. Más bien siento como ésas velas de broma, que una vez que soplas se vuelven a aprender -no sé qué idioteces estoy diciendo, pero bueno :) -. Un positivismo intermitente, que se ve interrumpido por extrañas circunstancias. Tal vez como dice Mimba en uno de sus comentarios, la vida me presenta lo que tengo que vivir, y me quita para ver si lo disfruté. Ya había escuchado esto de algún amigo en el pasado...
Extrañamente, a pesar de la distancia, ésta vez no tuve el sentimiento de añoranza de estar con la familia y amigos. Tal vez porque hemos permanecido en contacto continuo desde mi partida -en parte- y tal vez por que al fin conseguí llegar a ese estado de "dejar pasar"... fluir sin apegos... o ¿será ésto a lo que llaman madurez?
Sigo pensando si iré a ése retiro en Michigan. El clima pinta helado... pero está un poco menos retirado que Chicago.
El que vive conmigo me hace ojitos, quiere ir al retiro. Le tengo respeto al retiro, sobre todo si va a ser en tierras heladas. No me imagino haciendo las frotaciones a la intemperie con agua fría y en pelotas, no me imagino corriendo las nevadas y heladas calles, ni haciendo las 108 postraciones diarias con los pulmones congelados.
Lo sigo pensando... a ver cómo está la carretera, ése será el indicativo, aunque uno nunca sabe, con el "efecto lago" que le llaman.
¿¿¿Qué te regalaron éste año??? ... a mí puros libros de Qi Gong para la mujer, ejercicios para mejorar la salud, curso intensivo (dvds) de Qi Gong y medicina tradicional China... ¿será que quiere que me convierta en su curandera?... no la verdad que empecé a leer uno de los libros y me gustó mucho... la sabiduría de la cultura milenaria, en la que la naturaleza, el universo y el ser humano están conectados por la energía... cómo las emociones son las causantes de las enfermedades y bueno, ya haré un pequeño resumen en aquél otro lugar... y por último... una escaladora para hacer ejercicio mientras hago otras actividades (lavar platos, ver televisión o simplemente al ritmo de alguna melodía).
Debo confesar que cuando abrí los primeros 4 regalos (libros y dvds) me sentí en un déjà vu... me vi en la infancia cuando con anticipación y ansia, abría una caja desesperadamente... esperaba ver una Barbie y en su lugar, había un costurerito de madera cuyos compartimentos estaban llenos con diminutos huevos de chocolate.
Esta vez, no sé qué esperaba ver, la verdad es que no esperaba regalos, pero me turbó un poco (o un tanto) el continuo recordatorio hacia la salud. Algo, de lo que he querido correr, no de la salud, sino de esos recordatorios, de que nada es permanente y que ocupo un espacio temporalmente.
Pensar que pequeñas cosas lo hacen a uno "feliz"... algo tan simple como que después de tres meses de la cirugía, al fin me puedo agachar... puedo cargar más cosas... actividades fisiológicas sin dolor... etc...
Pensar que sensaciones pueden a uno jugarle a la vez un momento de terror... el simple hecho de que al agacharme, siento una nueva protuberancia en la cavidad pélvica.
Después de todo, pienso que fue el regalo ideal... tal vez la paz mental, reducir el estrés, hacer más respiraciones con ejercicio lento y consciente, con concentración, logre esparcir los temores.
Ya me extendí demasiado... se supone que era sólo un simple "Feliz Navidad"... pues Feliz Navidad, estimado lector. Disfruta del pavo o lo que hayan guisado, de tu familia, tus amigos, el pomo y la música.
Abur,
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