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lunes, enero 05, 2009

Disertación Insomniaca

Con esto de los medicamentos locos, a parte de bochornitos y cambios de humor, me ha dado también insomnio.
Se me ha hecho la costumbre de despertar a las 3am con sabe cuánta tontería en el cerebro...
A veces me paro, camino, hago escala técnica y vuelvo al lecho calientito.

Esta mañana mi mente latosa entre sueños y despierta comenzó a disertar sobre la amistad y los besos.

Clasifiqué al beso de esta manera:

- inesperado
- asqueroso
- manipulador
- traicionero
- borracho/olvidadizo
- sincero
- impulsivo
- intenso
- desesperado
- escurridizo
- tierno
- platónico
- esperado
- "X"
- de la apuesta - sí... ése también me tocó desafortunadamente
- amoroso
- apasionado
- desinteresado
- indiferente
- discapacitado - que me provocó tortícolis
- enojado
- arrebatado

No necesariamente una persona entra en cada clasificación, sino una sola persona pudo haber logrado "n" número de las de arriba.

Sobre la amistad... mi padre solía decir que la amistad entre un hombre y una mujer es inexistente. Que siempre habrá algún deseo oculto en una o ambas partes. Yo siempre le refutaba, pues en aquél entonces yo contaba con muchos amigos (más amigos hombres que amigas, curiosamente) y según yo, ninguno de mis amigos tenían motivos ocultos, ni yo sentía algo más que una amistad hacia ellos.

Y recordando sobre amistades muy cercanas por las que por alguna razón cambió la relación se encontraron las siguientes características:

El tío era un buen amigo y al confesar su sentir, lo vi diferente (contrario a su sentir)
El que se acercaba demasiado mientras jugábamos "básquet" (no me la acababa con las amigas)
El que cuando estábamos sólos era muy querendón y en público se hacía como el "tío lolo" (loquito)
El que descaradamente me "tiraba los perros" mientras su novia lo abrazaba
El que se colaba "cariñosamente" para acercarse a alguna amiga mía que le interesaba
El que se flameaba (emborrachaba) en las pachangas y buscaba cariño
El platónico, cuyo mal carácter me sorprendió
El popular, que después de soportarme por un par de horas de charla, se dió a la fuga (sí, tengo tendencias cotorrescas a veces... a veces me da por hablar, hablar, hablar y hablar)

En fin, dicen que esto es una interminable cadena. Uno quiere el otro quiere a otro, etc. Pero no me desvío... esta disertación matutina insomniaca fue específicamente sobre el beso y sus consecuencias sobre la amistad.

A veces se prestaba la amistad a un poco de coqueteo y cariño intenso... y la amistad seguía, en otras ocasiones, bastaba un beso para dar al traste con todo.

Pensé en los sapitos que rechacé sin que siquiera se atreviesen a besar estos labios...
en los otros que lograron su objetivo (beso) y que en realidad no era correspondida, sino víctima de alguna de sus fechorías o no merecían tal privilegio...
Pocos besos fueron los sinceros y que definitivamente dejaron huella.

Conclusión a la que llegue a eso de las 5am...:

Si la amistad es sincera y alguna de las partes inicia el acercamiento y la otra persona cede, puede pasar a un segundo plano... le llamaría a un "limbo" temporal, en lo que las cosas se aclaran... puede permanecer eternamente en ese limbo sin explicaciones y una pasioncilla por ahí latosa, mientras alguna de las partes no se decida a saber qué hay más... a veces este estado es cómodo, pero a la larga trae consecuencias devastadoras si no se aclara... en otras... la suerte de que se desarrolle en un noviazgo o algo serio.

Si la amistad no era sincera, había un interés detrás (de cualquier tipo), o no interés, sino sólo ganas o soledad y una de las partes se ve sorprendida por un beso, es motivo de desastre... un desencantamiento, cae ese pedestal y esa amistad, nunca será igual.

Total... que me quedé rascándome la mollera y recordando a papá... ¿será realmente que no existe la verdadera amistad entre hombre y mujer?... sigo teniendo amigos hombres que definitivamente ni ellos ni yo tuvimos algún impulso de besarnos... mmmhhh....

domingo, enero 04, 2009

Levitando

Un día de árduo trabajo. Estoy con el alto mando en la oficina cuando tu enorme presencia se aparece en la puerta.

-¡Ándale vámonos!

-¿No deberías bajar a mi nivel? me va a dar tortícolis.

Me tomas de la mano y caminamos hacia la salida del edificio charlando, aquella que conecta a través de túneles elevados todos aquellos edificios de la ciudad. Vas acompañado por aquél inseparable de siempre y vamos cruzando calles por aquellos recobecos de cristal. En una de esas, los cristales desaparecen, aún así, la gente sigue caminando. Me da miedo pisar donde no hay nada. Veo la calle a mis pies a unos metros de altura.

- ¡ándale Nefer, cierra los ojos, confía... sólo sigue caminando!...

- está bien, pero ¡no me sueltes!

Te adelantas unos pasos y yo confío... cierro los ojos y estoy flotando mientras camino. Pasamos ese tramo sin cristales para luego llegar a una banda móvil transparente que nos sigue guiando. No sé a dónde vamos, pero como siempre, yo te sigo. Estás de buenas y al parecer, disfrutas de mi presencia.

Siento que me ahogo, despierto. Son las 6 y otra vez, se me olvidó bajarle al termostato, me estoy rostizando.

lunes, diciembre 29, 2008

Escorpión-parásito

Me encontraba con mamá, la peque y los peques jugando en el jardín en casa de mamá... aquella casa que tuvo que vender. Mientras el peque jr y yo nos arrastrábamos por el pasto, un grito nos puso en alerta... "¡¡un alacrán!!"... -de color muy peculiar por cierto, de tono café muy claro con rayas de tonos más claros pero no rectas, sino onduladas armando una extraña figura por su cuerpo- ...

Reacciono rápido, jalo al peque de la manita cuando el ingrato bicho me brinca sobre la mano derecha... traté de zacudírmelo, pero sólo logró que éste me enterrara tremendo aguijón en el dorso de la mano.

Recordando que al respirar lento la sangre fluye más despacio, traté de pausar mi respiración y evitar que el pánico me inundara, pues pensaba que el veneno correría más rápido si me permitía un ataque de nervios. De pronto, seguía sintiendo un dolor inmenso y molestia terrible, cuando aterrada me di cuenta de que el condenado escorpión utilizaba el aguijón como gancho para introducirse bajo mi piel, donde se fue sumergiendo con la ayuda de sus patas, hasta sólo ver la impresión en relieve del bicho subcutáneamente.

Aterrados todos, me llevaron donde el médico, quien muy tranquilo, sugirió no sacar al bicho, pues ya estando dentro y como el veneno no me habría hecho daño, no causaría ningún problema y no sería razón de preocupación.

Mientras, yo sujetaba mi mano tratando de no darle paso al bicho a que recorriera el brazo, sin mucho éxito, pues ya iba a la altura del codo cuando sentí que mi saliva se volvía pegajosa y no podía tragar.

Me desperté y noté que la temperatura de la casa superaba los 40°C... nos olvidamos de bajar la temperatura antes de dormir. Brinqué de la cama a tomarme una botella de agua y agradeciendo que todo había sido sólo una horrenda pesadilla.

jueves, diciembre 25, 2008

Feliz Navidad

para el que la celebre :)

Para mí ahora es sólo un día tranquilo, en el que quise palpar el famoso "milagro". No en el sentido religioso, sino místico, filosófico.

Después de una rachita que cualquier curandero me haría merecedora de una "limpia", aún tengo lapsos de positivismo, que espero no se apaguen como velita consumada. Más bien siento como ésas velas de broma, que una vez que soplas se vuelven a aprender -no sé qué idioteces estoy diciendo, pero bueno :) -. Un positivismo intermitente, que se ve interrumpido por extrañas circunstancias. Tal vez como dice Mimba en uno de sus comentarios, la vida me presenta lo que tengo que vivir, y me quita para ver si lo disfruté. Ya había escuchado esto de algún amigo en el pasado...

Extrañamente, a pesar de la distancia, ésta vez no tuve el sentimiento de añoranza de estar con la familia y amigos. Tal vez porque hemos permanecido en contacto continuo desde mi partida -en parte- y tal vez por que al fin conseguí llegar a ese estado de "dejar pasar"... fluir sin apegos... o ¿será ésto a lo que llaman madurez?

Sigo pensando si iré a ése retiro en Michigan. El clima pinta helado... pero está un poco menos retirado que Chicago.
El que vive conmigo me hace ojitos, quiere ir al retiro. Le tengo respeto al retiro, sobre todo si va a ser en tierras heladas. No me imagino haciendo las frotaciones a la intemperie con agua fría y en pelotas, no me imagino corriendo las nevadas y heladas calles, ni haciendo las 108 postraciones diarias con los pulmones congelados.

Lo sigo pensando... a ver cómo está la carretera, ése será el indicativo, aunque uno nunca sabe, con el "efecto lago" que le llaman.

¿¿¿Qué te regalaron éste año??? ... a mí puros libros de Qi Gong para la mujer, ejercicios para mejorar la salud, curso intensivo (dvds) de Qi Gong y medicina tradicional China... ¿será que quiere que me convierta en su curandera?... no la verdad que empecé a leer uno de los libros y me gustó mucho... la sabiduría de la cultura milenaria, en la que la naturaleza, el universo y el ser humano están conectados por la energía... cómo las emociones son las causantes de las enfermedades y bueno, ya haré un pequeño resumen en aquél otro lugar... y por último... una escaladora para hacer ejercicio mientras hago otras actividades (lavar platos, ver televisión o simplemente al ritmo de alguna melodía).

Debo confesar que cuando abrí los primeros 4 regalos (libros y dvds) me sentí en un déjà vu... me vi en la infancia cuando con anticipación y ansia, abría una caja desesperadamente... esperaba ver una Barbie y en su lugar, había un costurerito de madera cuyos compartimentos estaban llenos con diminutos huevos de chocolate.

Esta vez, no sé qué esperaba ver, la verdad es que no esperaba regalos, pero me turbó un poco (o un tanto) el continuo recordatorio hacia la salud. Algo, de lo que he querido correr, no de la salud, sino de esos recordatorios, de que nada es permanente y que ocupo un espacio temporalmente.

Pensar que pequeñas cosas lo hacen a uno "feliz"... algo tan simple como que después de tres meses de la cirugía, al fin me puedo agachar... puedo cargar más cosas... actividades fisiológicas sin dolor... etc...

Pensar que sensaciones pueden a uno jugarle a la vez un momento de terror... el simple hecho de que al agacharme, siento una nueva protuberancia en la cavidad pélvica.

Después de todo, pienso que fue el regalo ideal... tal vez la paz mental, reducir el estrés, hacer más respiraciones con ejercicio lento y consciente, con concentración, logre esparcir los temores.

Ya me extendí demasiado... se supone que era sólo un simple "Feliz Navidad"... pues Feliz Navidad, estimado lector. Disfruta del pavo o lo que hayan guisado, de tu familia, tus amigos, el pomo y la música.

Abur,

sábado, diciembre 20, 2008

Ya, no?

Este año no ha sido más que una consecución de desafortunados hechos, primero mamá con la fractura del codo, abue con la cadera rota y su muerte, mi latosa salud con aquella cirugía, la muerte de tía Rosita, el overkill y sus amenazas de infarto y ahora la peque hospitalizada... y como siempre, yo lejos.

¡YA! ¿NO?

domingo, diciembre 14, 2008

Hueco

Este pobre blog parece un enorme hueco. Hueco lleno de huecos y rellenos, palabras sin sentido, pensamientos inconclusos, sueños locos y otros que omito por respeto al lector.

Una disculpa estimado lector. Mi cerebro ha estado sumergido en el trabajo (precisamente me encuentro en la oficina a punto de dar carpetazo para ir de compras y disfrutar de lo que queda de este domingo gélido), consumido con congojos por "pequeños" detalles de salud y como siempre, preocupaciones por el futuro.

Ya sé... para qué preocuparse por el futuro si hay que vivir el presente. Lo vivo y vaya que lo he vivido estos últimos meses. Quisiera que mi mente sólo se enfocara en el presente. Que estuviera configurado para no hacer caso al retroceso ni adelanto de la cinta de la vida.

Tal vez sea bueno borrar todo aquello que traiga recuerdos para enfocarse al aquí y ahora. Tal vez me sirva de algo borrar mis mp3 que no correspondan al hoy, esconder o tirar fotografías, o de plano buscar si es que existe algo parecido al "spotless mind". Así me evitaré viajar al pasado.

Con respecto al futuro, quisiera algo que me hiciera recordar que debo estar anclada en el presente, pero sin apego, pues el futuro será consecuencia de este elaborado y laberinto presente.

Mi flecha apunta hacia arriba en pleno crucero, donde me encuentro al centro sin dirección horizontal. Viendo hacia arriba, para ver si me llega la iluminación y saber hacia a dónde. Es increíble que en el otoño de la tercera década siga teniendo momentos de desorientación.

¿Qué no se supone que ya debería de saber que hago aquí y hacia a dónde me dirijo? ¿cuál es la razón de mi existencia?

En fin, y sigo, meditando cuando la mente y cuerpo lo permiten, no escribo tanto como antes, ni siquiera en mi diario manual, cuyos secretos se quedarán en el papel y no viajarán a la era de la tecnología avanzada ni al mundo de los blogs.

El clima cada vez más helado y el único abrigo que me queda es el setentero de mamá, que me ha mantenido calientita por el momento. Tendré que comprar uno más largo y más grueso para lo que viene.

Le digo adiós a la pequeña Nefer, a la adolescente, a la jovenzuela y tristemente le digo "qué tal?" a la nueva que se aproxima... "qué tal", lo suelo utilizar para aquellos a quienes no conozco, a los que todavía no tengo confianza, el primer saludo.

Eso me recordó al primer día del kinder, cuando papá estacionó el auto, abrió mi puerta, tomó mi pequeña mochila con una mano y con la otra me tomó de la mano. Llegamos a la puerta de aquél colegio y me dijo "muy bien escuintlita, pórtese bien y haga lo que le dicen, al rato paso por usted, ándele váya con la maestra".

Se retiró sin mirar hacia atrás, mientras yo observaba a l@s otr@s niñ@s, sus madres o padres en cuclillas abrazaban a sus criaturillas y deseaban buena suerte, dándoles besos y la bendición.

No soy ni fui católica, así que en realidad me daba curiosidad aquél ritual mañanero y en aquél entonces añoraba que ese ritual fuera mío.

Tal vez él sí era muy Zen, enfocado al presente, sin mirar atrás. Aquí, ahora.