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sábado, noviembre 26, 2005

Letargo Invernal

No sé si sea la etapa de la vida que estoy viviendo o la edad, que en realidad estoy pasados los "tes", gateando en los "tas"... pero el peso de los "tas" me tiene agotada.
A pesar de que estas vacaciones me han servido para al menos salir de la tan viciada rutina, sigo como aletargada, mis pensamientos estancados, ya no digamos las acciones.
Aquella certificación que tengo enpolvada en el olvido y la tiricia de si quiera pensar en retomar.
El karma hasta ahora en investigación continua, con la ausencia del poder divino de la creación de la vida misma, me ha tenido pensativa y curiosa a la vez. ¿Qué habré hecho que mis acciones hayan afectado en tan enorme magnitud?, tal vez porque lo decreté en los "tes" y estoy viviendo el resultado de mi propia maldición.
A la vez, la visita de mamá está moviendo cimientos... recuerdos de sueños y aspiraciones, que en el camino se han perdido, ilusiones, acciones inconclusas, frustraciones y una enorme curiosidad de lo que me depara el destino.
Tal vez sea el famoso ciclo de los 7 años, que si es así, espero que el año concluya rápidamente, para empezar con un cuaderno nuevo. Una página limpiecita, en la que pueda empezar de cero. Ser una mejor persona, mejor profesional, mejor amiga, mejor mentora (ya no de madres, porque este año ya fue suficiente), aportadora a la comunidad de algo porque estoy segura de que estoy por algo en este lugar. No sé todavía cuál sea mi misión, pero quiero encontrarla, sin que sigan pasando las veladas, los amaneceres deambulando como zombie en este universo.
Retomar el camino a la liberación del sufrimiento, que también lo dejé por ahí... y del cuál mi experimento ha quedado en "stand by".
Y bueno, se me está borrando la rayita, así que ya me voy a "dormir", que en realidad se me volvió a ir el sueño y tendré que contar regresivamente a las ovejitas. No sé por qué número empezar... 1000, 999, 998,...

miércoles, noviembre 16, 2005

El Primer Beso

Hoy en la mañana mientras besaba al faraón, le comentaba lo que uno idealiza antes del primer beso ever.
Recuerdo cuando aquél tío, un completo desconocido para mí pero muy amigo de mi hermano, me dió mi primer beso. Mi hermano tras bambalinas y como siempre con sus diabluras, nos dejó a solas a propósito en el estudio, yo era tan 'naive' que pensé que había ido por algo y que regresaría rápido.
Aquél tío que se hacía llamar "caballero de la mesa redonda", era "inatractivo", si es que esa palabra existe, chaparro, nariz aguileña, parecía un mocoso de secundaria. Estaría yo en mi primer semestre en la universidad...
Siempre fui muy romántica e idealista y más con las hormonas a plenitud en la adolescencia.
Me imaginaba que el primer beso sería algo súuuuper romántico, que me haría sentir mariposas en el estómago y que me daría la sensación de flotar en las nubes y todas esas cosas...
Regresando al estudio... ambos platicando de babosadas, pues en realidad a él lo había visto apenas unas 3 o 4 veces cuando venía de visita para hacer trabajos de la escuela con mi hermano o cuando se iban de parranda. Uno se esperaría estar con el príncipe azul, música celestial y el tan esperado momento.
En este caso, ni fue esperado, ni deseado, ni siquiera imaginado. De la nada sentí una asquerosa boca besando mis hasta entonces labios vírgenes, cuando su viscosa baba hacía contacto con la comisura de mi boca, mientras le veía un tercer ojo, los cachetes arrugados junto a aquella espantosa naríz (todo esto como en cámara lenta)...
Fue como si hubiera sido ultrajada en despoblado, me dejó totalmente anonadada, perpleja, no por la audacia, sino la asquerosidad y repudio que sentí, algo que hubiese pensado sería sensacional con algún galán atractivo.
No supe qué hacer, lo empujé y me salí corriendo del estudio, tras oír la carcajada de mi hermano. Tal vez entre ellos tenían alguna apuesta, o qué se yo... pero en realidad, aquél tío pasó a arruinar lo que el primer beso habría significado para mí.
Creo que él si lo esperaba, porque hasta cartitas de amor me dejaba cada que iba de visita, y por supuesto, cada que él iba, o yo no estaba, o me encerraba en mi cuarto hasta que se iba... hasta que dejó de ir.
Triste situación, pero luego recuerdo a mi abuelita a-go-gó que siempre me dijo "mija, tendrás que besar a muchos sapitos para poder encontrar a tu príncipe azúl", a lo que mi madre pudorosa y escandalizada le alegaba que no me diera cuerda.
En fin, tras ese asqueroso sapo, siguieron alguno que otro sapito, unos más bellos que otros, un príncipe que resultó un fiasco, y hasta que fui a dar a tierras lejanas con el Faraón.
Mientras tanto, disfruto de los "picoretes" del Faraón y de sus guisos afrodisiacos que empiezan a aromatizar la casa, así que a aprovechar las vacaciones y ¡a cenar se ha dicho!

martes, noviembre 15, 2005

El Peor Presidente Jamás Visto


Y aquí les dejo una muestra de lo que el faraón encontró por ahí en "la interné" jejeje...
No recibo comisión alguna de ese sitio, sólo por si alguien quiere comprar los stickers, pegotes, calcomanías o como varios les dicen "calcamonías" jejeje...
Los pueden encontrar AQUÍ
Abur Bateko

sábado, noviembre 12, 2005

Males necesarios

Siempre le he rehuído a situaciones que me provoquen dolor, especialmente las físicas. Tanto, que siempre pospongo repetidas veces hasta que por alguna razón se dan inminentemente. Es más el "roer el hueso" o "quemar coco", hasta que como todo en esta vida, pasa y nada pasa.

El faraón y yo, aprovechando que ya estoy de vacaciones, lo acompañé a diversas citas médicas, chequeos. No me esperaba ser yo la paciente, pero accedí porque lo había estado dejando y ya pasaron dos años desde el último.

Después de una breve entrevista con el médico, nos pasó a uno de los cuartos equipados, en donde se me dijo desnudarme completamente y ponerme una bata. Me siento en aquella mesa, cuando le pido, casi ordenándole al faraón, que pase lo que pase, no me deje sola, porque en este país hay de todo y pues yo a ese tío no lo conozco.

Como era de esperarse, entró el doctor con la enfermera.
Dr: "ok kiddo, lie down and get to the border of the table and place your feet on ..."
Nefer: (en la mandarina, ahora si...) OK...

Traté de concentrarme en mi respiración, evadiéndome y convenciéndome a mí misma que estaba en otro lugar... volteé a ver al faraón, quien con ojos estratosféricamente abiertos observaba aquél objeto que me era colocado dándo camino a lo nefastamente esperado... Escuché como disponían de ciertos objetos tirándolos a la basura y pensé que había acabado el tormento.

Dr: "nurse, hand me some gel pls"
Nefer: (oh-oh, y ahora qué @#~!) uh?
Dr: "I will introduce my hand... only to measure..."
Mientras aquello sucedía me retorcía, mentaba monjas, traté de guardar compostura.
Dr: "ok kiddo, that´s all... you can get dressed now"

Enfermera y médico recogieron sus cachivaches y me quedé sentada, viendo lejos... me sentí completamente ultrajada.

Pensaba "estos médicos no se tientan el corazón. Tendrán la tecnología del milenio, pero la sensibilidad de un cartucho de dinamita. Pensaba en la diferencia de trato de médicos mexicanos y éstos". No pude evitarlo, un par de lágrimas corrieron por mi mejilla, mientras suspiraba y pensaba cómo extraño mi país y acto seguido me dije a mi misma "ándele, como las machas"...

jueves, noviembre 10, 2005

Ausencia del yo

Raramente no tuve sueño alguno, después de tratar de pegar ojo durante la noche, sonó el despertador a las 6am. Tiendo la cama, recojo cachivaches, prendo el televisor y mientras preparo mi desayuno escucho en el "background":

Atentados en Jordania, los objetivos fueron hoteles...
Mujer que mató a sus hijos posiblemente se salvará de la cárcel...
Hombre que asesinó a su esposa (en la ciudad local) será procesado...
La temperatura irá disminuyendo tras la entrada de un frente frío bla bla bla...

Mientras me desvisto y entro a la regadera, Ophra Winfrey confiesa que se casaría con Salma Hayek si fuera hombre.

Mientras me bañaba, extrañamente hoy no tuve pensamientos. Me visto, apago la tele y me dirijo a la oficina.

¿Acaso me estará absorbiendo el mundo insulso?

Para reirse un rato jijiji

martes, noviembre 08, 2005

Incoherencias...

Estábamos en un gimnasio enorme, como preparándonos para competir. Ahí estaba Luis Miguel, que era mi coach y me indicaba que tenía que lanzarme de costado en la resbaladilla mojada para "calentar". Luego hacíamos múltiples ejercicios y comenzaba la competencia.
Entre el público, había gente que no había visto en años. Ahí estabas sentada, vestida de negro y sollozando, junto con una de nuestras comadres. Me daba ñáñaras preguntarte, porque sabía tu cotestación. Me aproximé al libro que tenían junto a las gradas, aquél que acababas de escribir. Me apresuré a leer cuando me dí cuenta que tenía razón. Tu adorado príncipe azúl, aquél cinta negra primer "dan" había muerto.
Luis Miguel: Nefer! estamos en una competencia acá, después comadreas
La consuelo un poco y continúo con la competencia.
El escenario cambia, estoy en alguna tienda departamental y quiero comprar una mochila o portafolio para mi laptop. Los precios son exorbitantes... cierro la transacción y alguien me persigue... me dirijo hacia un faro abandonado, subo las escaleras empedradas de caracol, cuando veo que Alec Baldwin me persigue. Veo que mi hermana corre detrás de mí. El encapuchado ahora conocido toma el ascensor - que por alguna extraña razón se suspendía en el centro -
la peque y yo logramos salir del faro, pero afuera, no hay más que el océano. Nos aventamos.
Siento que me ahogo... abro los ojos.