Hace algunos meses finalmente se mudaron unas personas a aquella casa nueva que permaneció en el mercado casi un año.
Es difícil distinguir quiénes son y a qué se dedican. No porque sepa la vida de todos mis vecinos. Es más, sólo los conozco de vista y rara vez nos saludamos, porque no son de saludar mucho. Estos nuevos tíos parecen vivir o en familia o en unión libre... un hombre negro, una chica jóven rubia y una señora de edad avanzada. No logramos el Faraón y yo aún identificar... la cuestión es que a altas horas de la noche, autos misteriosos vienen y van, durante el día pasan y discuten a gritos con el sujeto y varias veces se ha presentado un auto de la policía local.
Hoy por la mañana un auto utilitario se estacionó fuera de nuestra casa... me asomé para saber qué sucedía y sólo escuche un intercambio de gritos entre una mujer rubia en aquél auto (no con la que vive) y el tío negro. Media hora después, llegó la policía. El oficial tomó nota de lo que la mujer de edad le decía, mientra que el sujeto y la rubia escuchaban a la sra. dar información al oficial.
Yo sólo espero que estos tíos no estén envueltos en drogas, ya que estas calles están plagadas de niños pequeños y familias decentes... además de que pueden ser un peligro en atraer crimen y balas. Sea lo que sea su negocio, que se lo lleven muy lejos de aquí.
Lapsus brutus, anécdotas, sueños, recuerdos, pensamientos, cuentos, exabruptos...
lunes, julio 23, 2012
Nutricion
No cabe duda que el cerebro no funciona bien sin su alimento. Además del cerebro, las emociones salen de control.
Hoy por la mañana me entrevisté con otro hindú para un proyecto aquí en la tierra de las barras y estrellas. Casi una hora intentando saber qué demonios me decía, repitiendo una y otra vez lo que intentaba decir el tío. Ya sé... dije en el pasado no más de esta sopa... pero el faraón está desesperado y decidí tomar el proyecto, si es que me buscan después de esta llamada.
No había desayunado y al hacerme varias preguntas clave y cuya experiencia tengo, no lograba poner mis ideas en órden. Poco a poco las cosas fluyeron pero sigo con la mente nublada y con emociones encontradas. No quiero trabajar con ellos porque son un desastre y por otro lado, me sentí tonta al no poder poner mis ideas claras en un porincipio. En fin.
El faraón me decía que no me preocupase, quee éste mundo es ilusorio y que esto no existe. Claro en términos elevados y no terrenales, es cierto. Pero las emociones me consumen como el ácido a éste estómago vacío. Después de la llamada, tomé algunos alimentos y temporalmente todo volvió bajo control, pero pasó una hora y media y me encuentro de nuevo en ese estado alterado.
Poco a poco voy comprendiendo a mi cuerpo, tratando de escuchar e identificar qué es lo que me está tratando de decir. Después de estar sin gluten, azúcar, lácteos y alimentos procesados, hace un par de días cometí el error de comer un perro caliente en aquél supermercado. El nivel de glucosa en mi organismo estaba bajo y requería de algo rápido. De los males el menor, pensé yo. Así que me comí aquél horrible bocado. Después, cometí el terrible error de comer un chocolate. No me afectó aquél día, sino los dos días siguientes. Mi estado de ánimo susamente irritable, sentimientos de agresión invadieron mi ser. Un fin de semana emocional, culminando en un dolor de cabeza.
Hoy, con el "down" consecuencia de lo anterior, no sólo el lado opuesto de la irritiabilidad -> depresión. Inseguridad y ansiedad, combinada con una sensación de pánico. Claro, la mente orquestando y dirigiendo... insistiendo en que como todo, nada es permanente y el recordatorio del aquí y el ahora. Como dijo Sunim durante el retiro: "los pensamientos son como la lavandería, ropa sucia... no te aferres a ella, porque apesta".
En estos momentos me siento sumamente insegura, como cuando de niña me encontraba perdida en algún lugar y ansiaba encontrar o ser encontrada. Estoy triste, extraño a mamá y me siento infinitamente sola. Creo que es hora de comer algo más y meditar. Espero la mente se despeje para poder estudiar.
Hoy por la mañana me entrevisté con otro hindú para un proyecto aquí en la tierra de las barras y estrellas. Casi una hora intentando saber qué demonios me decía, repitiendo una y otra vez lo que intentaba decir el tío. Ya sé... dije en el pasado no más de esta sopa... pero el faraón está desesperado y decidí tomar el proyecto, si es que me buscan después de esta llamada.
No había desayunado y al hacerme varias preguntas clave y cuya experiencia tengo, no lograba poner mis ideas en órden. Poco a poco las cosas fluyeron pero sigo con la mente nublada y con emociones encontradas. No quiero trabajar con ellos porque son un desastre y por otro lado, me sentí tonta al no poder poner mis ideas claras en un porincipio. En fin.
El faraón me decía que no me preocupase, quee éste mundo es ilusorio y que esto no existe. Claro en términos elevados y no terrenales, es cierto. Pero las emociones me consumen como el ácido a éste estómago vacío. Después de la llamada, tomé algunos alimentos y temporalmente todo volvió bajo control, pero pasó una hora y media y me encuentro de nuevo en ese estado alterado.
Poco a poco voy comprendiendo a mi cuerpo, tratando de escuchar e identificar qué es lo que me está tratando de decir. Después de estar sin gluten, azúcar, lácteos y alimentos procesados, hace un par de días cometí el error de comer un perro caliente en aquél supermercado. El nivel de glucosa en mi organismo estaba bajo y requería de algo rápido. De los males el menor, pensé yo. Así que me comí aquél horrible bocado. Después, cometí el terrible error de comer un chocolate. No me afectó aquél día, sino los dos días siguientes. Mi estado de ánimo susamente irritable, sentimientos de agresión invadieron mi ser. Un fin de semana emocional, culminando en un dolor de cabeza.
Hoy, con el "down" consecuencia de lo anterior, no sólo el lado opuesto de la irritiabilidad -> depresión. Inseguridad y ansiedad, combinada con una sensación de pánico. Claro, la mente orquestando y dirigiendo... insistiendo en que como todo, nada es permanente y el recordatorio del aquí y el ahora. Como dijo Sunim durante el retiro: "los pensamientos son como la lavandería, ropa sucia... no te aferres a ella, porque apesta".
En estos momentos me siento sumamente insegura, como cuando de niña me encontraba perdida en algún lugar y ansiaba encontrar o ser encontrada. Estoy triste, extraño a mamá y me siento infinitamente sola. Creo que es hora de comer algo más y meditar. Espero la mente se despeje para poder estudiar.
viernes, julio 20, 2012
Nubladito
Los días nublados, contrario a la percepción general, me gustan mucho. Me traen recuerdos de la niñez, cuando vivíamos en un piso en Ondategui. Mi cuarto era muy amplio, por primera vez tenía una habitación para mi sola y yo me encargué de la decoración.
Me levantaba, bañaba, vestía y subía la persiana. Luego abría aquella ventana de par en par. Tenía vista hacia un chalet abandonado. Bello, muy bello lleno de flores. Sacaba mi rostro o más bien medio cuerpo, respiraba el aire fresco, sentía la humedad en mi rostro. Con corbata y sombrero salía de la mano de mis hermanos o de mamá. Caminábamos a la esquina donde nos recogería el transporte para ir al colegio.
De los lugares que vivimos en el País Vasco, Las Arenas fue uno de mis favoritos. Me encantaría regresar y ver qué tan diferente está.
Me levantaba, bañaba, vestía y subía la persiana. Luego abría aquella ventana de par en par. Tenía vista hacia un chalet abandonado. Bello, muy bello lleno de flores. Sacaba mi rostro o más bien medio cuerpo, respiraba el aire fresco, sentía la humedad en mi rostro. Con corbata y sombrero salía de la mano de mis hermanos o de mamá. Caminábamos a la esquina donde nos recogería el transporte para ir al colegio.
De los lugares que vivimos en el País Vasco, Las Arenas fue uno de mis favoritos. Me encantaría regresar y ver qué tan diferente está.
lunes, julio 16, 2012
Recurrencia Escolar
Me encuentro en la universidad. Extrañamente, la gente con la que suelo bailar se encuentra a mi alrededor. Me disculpo con ellas de no poder asistir a otro "flash mob", indicando que tengo que ir a las oficinas de registro para darme de baja de aquella materia (que en el momento por alguna razón no menciono), para poder concluir el semestre.
Todo el tiempo transcurre, yo haciendo otras actividades, procrastinando lo de aquella materia. Es fin de semestre y sé que me suspenderán. Pero siempre con la confianza de que si la doy de baja, todo estará bien.
Despierto con sentimientos de culpa, molesta conmigo misma por dejar las cosas para después, para luego darme cuenta de que todo fue un sueño. Van varias ocasiones que sueño lo mismo, que por alguna razón nunca encuentro el salón de clase y que tendré que darme de baja para no reprobar la materia, pues se pasa todo el semestre y nunca asisto a aquella clase, que en el sueño nunca se sabe qué tópico es.
Todo el tiempo transcurre, yo haciendo otras actividades, procrastinando lo de aquella materia. Es fin de semestre y sé que me suspenderán. Pero siempre con la confianza de que si la doy de baja, todo estará bien.
Despierto con sentimientos de culpa, molesta conmigo misma por dejar las cosas para después, para luego darme cuenta de que todo fue un sueño. Van varias ocasiones que sueño lo mismo, que por alguna razón nunca encuentro el salón de clase y que tendré que darme de baja para no reprobar la materia, pues se pasa todo el semestre y nunca asisto a aquella clase, que en el sueño nunca se sabe qué tópico es.
Continua renovación
Así como nuestra piel se renueva cada 30 días, nuestro cuerpo entero 7 años... 6 ciclos de mi vida han pasado y en éste tengo que plantar la semilla de la salud para que el resto sean ciclos mejores. No sólo alimentación y estado físico, sino el emocional y laboral.
Ayer y esta mañana en ratitos de ocio, leí mi diario puberto que encontré por ahí desbalagado... es increíble cómo yo sola me complicaba la existencia. Aún lo hago a veces, pero pienso que si hubiese encontrado la meditación en aquél entonces, otra historia de vida me hubiera contado. Interminables dramas adolescentes, enamoramientos absurdos, pérdida de tiempo... aunque en aquél entonces lo "disfrutaba" al máximo... leyendo a la distancia y analizando el pasado, fui demasiado soñadora, vi cosas donde no las había, tanto buenas como malas... le di confianza a quienes no lo merecían, y alejé a los valían la pena. Pero bueno, es parte del crecimiento y la vida... enseñanzas para madurar.
Hice una pausa y escribí en aquél diario abandonado una actualización, que hago un resumen a grandes rasgos en aquella vieja libreta de pasta gruesa con la portada de una japonesa impresa en vinilo simulando piel. Tiene un diminuto cerrojo, cuyo destino de la llave desconozco.
Me di cuenta de que estoy en una etapa de paro y un tanto atorada, como lo estaba cuando falleció papá... sin analizar tanto el pasado, pienso que es parte del duelo y que me tomó años superar lo de papá... así que para lo de mamá me tomará diez veces más. A diferencia de antaño, no estoy en la escuela... pero el desempleo me tiene un tanto decepcionada... de mi misma. Tal vez me juzgo demasiado, pero veo el avance de amigos y compañeros de generación y me siento a ratos desesperada. Aunque tengo una vida decente, me siento inútil. Nunca había estado tanto tiempo desempleada... y soy muy mala para administrar el tiempo libre.
Tengo tendencias adictivas. No sólo a la comida... al chocolate, al azúcar, a la música, al internet, a las colecciones absurdas de bolígrafos y libretas, a suspirar romanticismos inexistentes, a pensar, pensar y pensar... de qué me sirvió ése retiro hace unas semanas... pero se acabaron las contemplaciones. En proceso de elaborar un horario para acomodar todo lo que quiero hacer y todo aquello que tengo que hacer. Tal vez para fin de mes ya esté encarrilada y me sienta un poco mejor. No todo es emocional... también se deriva de mi estado físico. Aunque ya bajé kilos que me tenían más inmovilizada, tengo que continuar con rutinas aún más fuertes para acomodar lo que el efecto de la gravedad está estirando hacia el centro gravitacional.
Hoy llamó una caza cabezas... no contesté el teléfono y dejé que se fuera al contestador automático. Ya le llamaré mañana por la mañana. Por hoy, quiero concentrarme en deshacerme de las pequeñas hormigas que se han colado e infestado la casa... pequeñas trabajadoras se han metido por debajo de la puerta principal, formando una negrilla línea pasando por el comedor, sala y llegando hasta la cocina... creo que su meta es llegar a aquél bote negro de basura. Así que después de colocar cáscaras de pomelo por toda la casa, hice lo propio. Limpié todos los suelos, aspiré las alfombras y con los pomelos parece que ya se dieron a la fuga. No me gusta fumigar con químicos. Así que ha sido el mejor remedio que he encontrado para ahuyentar a las pequeñas latosas.
Aunque mi día comenzó un tanto deprimente por pensamientos absurdos, me zacudí las nubes negras y comencé sin pensar a hacer lo mencionado en el párrafo anterior. Me di una rica ducha con agua fría, me alacié el cabello que con este clima se me enchina como si así hubiese nacido... Estoy en días de celo, así que hay que canalizar las pasiones... (sí, ya sé estimado lector, no estoy para escribirlo ni tú para leerlo, pero pues ni modo... :-P )
En fin... y como la vida sigue, a continuar con la renovación... que espero que esta racha pase pronto.
Ayer y esta mañana en ratitos de ocio, leí mi diario puberto que encontré por ahí desbalagado... es increíble cómo yo sola me complicaba la existencia. Aún lo hago a veces, pero pienso que si hubiese encontrado la meditación en aquél entonces, otra historia de vida me hubiera contado. Interminables dramas adolescentes, enamoramientos absurdos, pérdida de tiempo... aunque en aquél entonces lo "disfrutaba" al máximo... leyendo a la distancia y analizando el pasado, fui demasiado soñadora, vi cosas donde no las había, tanto buenas como malas... le di confianza a quienes no lo merecían, y alejé a los valían la pena. Pero bueno, es parte del crecimiento y la vida... enseñanzas para madurar.
Hice una pausa y escribí en aquél diario abandonado una actualización, que hago un resumen a grandes rasgos en aquella vieja libreta de pasta gruesa con la portada de una japonesa impresa en vinilo simulando piel. Tiene un diminuto cerrojo, cuyo destino de la llave desconozco.
Me di cuenta de que estoy en una etapa de paro y un tanto atorada, como lo estaba cuando falleció papá... sin analizar tanto el pasado, pienso que es parte del duelo y que me tomó años superar lo de papá... así que para lo de mamá me tomará diez veces más. A diferencia de antaño, no estoy en la escuela... pero el desempleo me tiene un tanto decepcionada... de mi misma. Tal vez me juzgo demasiado, pero veo el avance de amigos y compañeros de generación y me siento a ratos desesperada. Aunque tengo una vida decente, me siento inútil. Nunca había estado tanto tiempo desempleada... y soy muy mala para administrar el tiempo libre.
Tengo tendencias adictivas. No sólo a la comida... al chocolate, al azúcar, a la música, al internet, a las colecciones absurdas de bolígrafos y libretas, a suspirar romanticismos inexistentes, a pensar, pensar y pensar... de qué me sirvió ése retiro hace unas semanas... pero se acabaron las contemplaciones. En proceso de elaborar un horario para acomodar todo lo que quiero hacer y todo aquello que tengo que hacer. Tal vez para fin de mes ya esté encarrilada y me sienta un poco mejor. No todo es emocional... también se deriva de mi estado físico. Aunque ya bajé kilos que me tenían más inmovilizada, tengo que continuar con rutinas aún más fuertes para acomodar lo que el efecto de la gravedad está estirando hacia el centro gravitacional.
Hoy llamó una caza cabezas... no contesté el teléfono y dejé que se fuera al contestador automático. Ya le llamaré mañana por la mañana. Por hoy, quiero concentrarme en deshacerme de las pequeñas hormigas que se han colado e infestado la casa... pequeñas trabajadoras se han metido por debajo de la puerta principal, formando una negrilla línea pasando por el comedor, sala y llegando hasta la cocina... creo que su meta es llegar a aquél bote negro de basura. Así que después de colocar cáscaras de pomelo por toda la casa, hice lo propio. Limpié todos los suelos, aspiré las alfombras y con los pomelos parece que ya se dieron a la fuga. No me gusta fumigar con químicos. Así que ha sido el mejor remedio que he encontrado para ahuyentar a las pequeñas latosas.
Aunque mi día comenzó un tanto deprimente por pensamientos absurdos, me zacudí las nubes negras y comencé sin pensar a hacer lo mencionado en el párrafo anterior. Me di una rica ducha con agua fría, me alacié el cabello que con este clima se me enchina como si así hubiese nacido... Estoy en días de celo, así que hay que canalizar las pasiones... (sí, ya sé estimado lector, no estoy para escribirlo ni tú para leerlo, pero pues ni modo... :-P )
En fin... y como la vida sigue, a continuar con la renovación... que espero que esta racha pase pronto.
martes, junio 19, 2012
Sun Gazing & Opera
Por azares del destino descubrí a lo que llaman "sun gazing" que consiste en una práctica espiritual y de auto sanación a través de la observación directa del sol al momento del amanecer y al anochecer... justo cuando el sol está por salir o por meterse. Recomiendan mirar directamente al sol durante 10 segundos el primer día, incrementando en 10 segundos cada día hasta llegar a 45 minutos, que es cuando el sol no emana rayos ultra violeta y no es perjudicial para la vista.
He leído y visto videos de gente que ya ha logrados varios minutos y sus experiencias no sólo físicas, sino espirituales y trascendentales. Muy interesante. Por mi parte, llevo sólo tres días de hacerlo. lo he hecho 10 segundos cada día durante la mañana y al atardecer, pero no he encontrado un lugar apropiado, ya que mi jardín está rodeado de altos árboles que cubren el sol, así que lo he visto indirectamente a través de los árboles. Estoy planeando hacerlo en algún parque que se encuentre elevado, para así hacerlo con los pies descalzas y sobre la tierra, para una mayor conexión.
Se dice que se activa la glándula pineal, logrando mayor equilibrio hormonal, además de experiencias espirituales fuertes, la apertura de los chakras y del "tercer ojo".
Yo lo hago por salud, para ver si logro recobrar energía (que si se siente), a parte de combinar con meditación y Qi Gong. Ya estaré posteando lo que acontece una vez que vaya incrementando el tiempo.
°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°
Papá y yo nos encontrábamos tras bambalinas en un teatro. El me indicaba que lo acompañaría cantando en la ópera "L'elissir d'amore" de Donizetti.
¿Cuándo será la obra? -dije yo- ¡Hoy! en unas horas... así que ve practicando, vocalizando y viene el entrenador de dicción para que te enfoques.
Papá, pero ¡¿porqué no me avisaste con anticipación!? ¡¿porqué el mero día?! - sin escucharme se apresuró a maquillarse.
Yo mortificada porque no me sabía los diálogos ni las arias completas, hacía más de 20 años que ni siquiera escuchaba la ópera, ni la cantaba. Era tan doloroso el tan sólo recordarla que a quienes me rodeaban les decía: ¿pero por qué no mejor cantamos La Traviata... ¡esa sí la tengo fresca! - pero todos me ignoraban, me decían que vocalizara y me enfocara a la noche de gala. Les pedía las partituras, nadie me hacía caso. Ni siquiera me daban las partituras para que yo pudiese recordar los diálogos, arias y duetos.
Iba a maquillaje y vestuario. No tenían nada para mi. Así que a la tía... sí, la hermana odiosa de papá, le pedía su maquillaje. Me señalaba aquella mesita con una paleta llena de diferentes colores, pero eran acuarelas y tóxicas para la piel. Yo le comentaba ésto, pero la tía sólo se encogía de hombros y se retiraba sin chistar.
De vestuario, tenía yo puesto un kimono, mismo que papá me había regalado a los 13 años cuando regresó de su viaje a Japón. Los pendientes que traía puestos en los lóbulos de mis orejas eran dispares, uno largo y llamativo, el otro un simple arete de calle. Me sentía totalmente insegura e indecisa. Finalmente me salía con la mía, la ópera procedía sin mi. Es más, al parecer la cancelaron. Tras avisarles a todos que me había avisado de última hora, resignados seguían con ensayos de la siguiente ópera.
Desperté temprano. Aunque el amanecer estaba en su apogeo, no logré salir a tiempo para el famoso "sun gazing".
He leído y visto videos de gente que ya ha logrados varios minutos y sus experiencias no sólo físicas, sino espirituales y trascendentales. Muy interesante. Por mi parte, llevo sólo tres días de hacerlo. lo he hecho 10 segundos cada día durante la mañana y al atardecer, pero no he encontrado un lugar apropiado, ya que mi jardín está rodeado de altos árboles que cubren el sol, así que lo he visto indirectamente a través de los árboles. Estoy planeando hacerlo en algún parque que se encuentre elevado, para así hacerlo con los pies descalzas y sobre la tierra, para una mayor conexión.
Se dice que se activa la glándula pineal, logrando mayor equilibrio hormonal, además de experiencias espirituales fuertes, la apertura de los chakras y del "tercer ojo".
Yo lo hago por salud, para ver si logro recobrar energía (que si se siente), a parte de combinar con meditación y Qi Gong. Ya estaré posteando lo que acontece una vez que vaya incrementando el tiempo.
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Papá y yo nos encontrábamos tras bambalinas en un teatro. El me indicaba que lo acompañaría cantando en la ópera "L'elissir d'amore" de Donizetti.
¿Cuándo será la obra? -dije yo- ¡Hoy! en unas horas... así que ve practicando, vocalizando y viene el entrenador de dicción para que te enfoques.
Papá, pero ¡¿porqué no me avisaste con anticipación!? ¡¿porqué el mero día?! - sin escucharme se apresuró a maquillarse.
Yo mortificada porque no me sabía los diálogos ni las arias completas, hacía más de 20 años que ni siquiera escuchaba la ópera, ni la cantaba. Era tan doloroso el tan sólo recordarla que a quienes me rodeaban les decía: ¿pero por qué no mejor cantamos La Traviata... ¡esa sí la tengo fresca! - pero todos me ignoraban, me decían que vocalizara y me enfocara a la noche de gala. Les pedía las partituras, nadie me hacía caso. Ni siquiera me daban las partituras para que yo pudiese recordar los diálogos, arias y duetos.
Iba a maquillaje y vestuario. No tenían nada para mi. Así que a la tía... sí, la hermana odiosa de papá, le pedía su maquillaje. Me señalaba aquella mesita con una paleta llena de diferentes colores, pero eran acuarelas y tóxicas para la piel. Yo le comentaba ésto, pero la tía sólo se encogía de hombros y se retiraba sin chistar.
De vestuario, tenía yo puesto un kimono, mismo que papá me había regalado a los 13 años cuando regresó de su viaje a Japón. Los pendientes que traía puestos en los lóbulos de mis orejas eran dispares, uno largo y llamativo, el otro un simple arete de calle. Me sentía totalmente insegura e indecisa. Finalmente me salía con la mía, la ópera procedía sin mi. Es más, al parecer la cancelaron. Tras avisarles a todos que me había avisado de última hora, resignados seguían con ensayos de la siguiente ópera.
Desperté temprano. Aunque el amanecer estaba en su apogeo, no logré salir a tiempo para el famoso "sun gazing".
sábado, junio 09, 2012
Razón de existencia de blog caduca
No sé por dónde empezar... Recorriendo estos siete años "al aire" en este blog... recordemos por qué comenzó:
Un trabajo en el que no me sentía reconocida, la planeación de la cabeza era pobre, así que había infinitos tiempos muertos. Mi frustración era tal, que tenía que desahogarla en forma de sarcasmos, berrinches hacia la pared (ésta pared), para poder controlar las emociones en el trabajo. Sí... desahogar frustraciones.
Hoy, la razón de ser de éste blog... por lo que empezó... caducó. No porque ya no esté frustrada de alguna situación... o "x"... sino que me acaban de informar hace unos minutos, que el tan "temido" Guajolote, al que le llamaba a este pobre hombre... falleció de un infarto esta mañana.
Me siento extraña. Muy consternada por su súbito fallecimiento, puesto que siempre había sido una persona "fuerte"... tal vez por eso su físico se desgastó... con apenas y aproximados 55 años de edad, se fue en un latido demasiado fuerte.
A la distancia y al tiempo lo veo tan, pero tan diferente: un señor que seguramente no estaba preparado para el puesto que desempeñaba, por lo que se estresaba así mismo y a los que estábamos a su alrededor. Es una pena que no le haya hecho caso a sus médicos, pues desde aquél entonces (2002 que empecé a trabajar con él) le dijeron que tomaba demasiado Dr. Pepper y comía demasiada carne roja. Padecía de gota y de presión arterial elevada, a pesar de que su complexión normal, era de buena condición.
Lo lamento por sus hijos, dos chicas en la universidad y un chico que seguramente comenzaría la preparatoria después del verano. También por su esposa, se veía que era una mujer sumamente paciente y amorosa.
Me siento rara, me siento mal... pero lo que sucedió, sucedió... y lástima... Sr. Guajolote, donde quiera que estés... llévatela tranquila, que los estreses ¡no valen la pena! descansa en paz... Tom M.
Un trabajo en el que no me sentía reconocida, la planeación de la cabeza era pobre, así que había infinitos tiempos muertos. Mi frustración era tal, que tenía que desahogarla en forma de sarcasmos, berrinches hacia la pared (ésta pared), para poder controlar las emociones en el trabajo. Sí... desahogar frustraciones.
Hoy, la razón de ser de éste blog... por lo que empezó... caducó. No porque ya no esté frustrada de alguna situación... o "x"... sino que me acaban de informar hace unos minutos, que el tan "temido" Guajolote, al que le llamaba a este pobre hombre... falleció de un infarto esta mañana.
Me siento extraña. Muy consternada por su súbito fallecimiento, puesto que siempre había sido una persona "fuerte"... tal vez por eso su físico se desgastó... con apenas y aproximados 55 años de edad, se fue en un latido demasiado fuerte.
A la distancia y al tiempo lo veo tan, pero tan diferente: un señor que seguramente no estaba preparado para el puesto que desempeñaba, por lo que se estresaba así mismo y a los que estábamos a su alrededor. Es una pena que no le haya hecho caso a sus médicos, pues desde aquél entonces (2002 que empecé a trabajar con él) le dijeron que tomaba demasiado Dr. Pepper y comía demasiada carne roja. Padecía de gota y de presión arterial elevada, a pesar de que su complexión normal, era de buena condición.
Lo lamento por sus hijos, dos chicas en la universidad y un chico que seguramente comenzaría la preparatoria después del verano. También por su esposa, se veía que era una mujer sumamente paciente y amorosa.
Me siento rara, me siento mal... pero lo que sucedió, sucedió... y lástima... Sr. Guajolote, donde quiera que estés... llévatela tranquila, que los estreses ¡no valen la pena! descansa en paz... Tom M.
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