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domingo, octubre 01, 2006

...zzz...

Afortunadamente el estudio salió negativo, así que ahora sólo tengo que enfocarme a comer saludablemente y por fin hoy después de meses de indolencia, regresé al ejercicio.

Preparo la maleta, pues mañana salgo para Atlanta. Me esperan unas semanas moviditas. Por el momento aquí la dejo porque me caigo de sueño y tengo que terminar la maleta, que para variar, siempre la dejo para el final.

jueves, septiembre 28, 2006

Nuclear Scan

Llegué puntual al hospital. Hicieron el papeleo, me pusieron el brazalete y acompañada de una voluntaria de la tercera edad, llegué al tercer piso en Medicina Nuclear.

Tras llenar una formilla de consentimiento, la enfermera me indicó que inyectaría a través de un catéter, una substancia radioactiva para poder tomar fotografías de mi vesícula biliar. Luego, me informó que a la hora y media, inyectaría otra substancia que obligaría contracciones de la vesícula y continuar tomando fotografías.

Sentada con el brazo derecho extendido, sentí como el diminuto tubo entraba en mi vena. Respiré profundo y traté de relajarme. Noté que un extraño olor me invadía internamente, un ligero hormigueo casi imperceptible hacia mi cerebro. Luego me sentí ligeramente mareada, pero sin alarmarme, enfoqué mi vista a aquél televisor prendido. Algo sucedía cerca de alguna escuela gringa, algún otro loco desquiciado tratando de balacear a alguien o algo.

La enfermera tomó mi bolso y libro y me guió a una angostísima cama. Me recosté y con un control remoto guiaba la cama hacia dentro de una máquina y me quedaba una como argolla de aquél aparato a la altura del cuello.

"Serán dos horas, tendrá que estar muy quieta porque tomaremos fotografías. En hora y media, le daré otra intravenosa que provocará ligeros calambres en el estómago, no tendrá mayor complicación".

Sumamente incómoda, tratándo de no moverme, quité aquella almohada pachona que mantenía mi cuello en ángulo de 90 grados. Quedé completamente plana sobre aquella plancha hundida y traté de relajarme, pues ahora sin la almohada, sentía que algo a la altura de mi cuello se movía de lugar y me asfixiaba (espero no tener hernia de hiato).

Pasó hora y media, la enfermera procedió a ponerme el otro líquido en la vena y a los pocos segundos comencé a notar contracciones en el estómago que poco a poco se iban esparciendo por todo el abdómen... esófago, estómago, intestinos... sentía como si gases fueran a salir, pero sólo era la sensación, pues mi cuerpo no contenía alimento o bebida alguna desde la media noche.

Quitó el catéter, limpió con alcohol y puso vendaje. Me acompañó a la puerta y me indicó donde estaba la salida. Los resultados le serán enviados al médico en uno o dos días.

Salí del hospital pensando que no había sido del todo mal. Seguía percibiendo ése extraño olor dentro de mi nariz, pero salí al aire fresco y respiré profundo. Me dirigí al auto y decidí comer algo... después de la dieta blanda y ayuno de 12 horas, fui a comerme una sopa de pollo con pasta. Decidí apapacharme así que de camino al depto. quise parar por unas películas... unos cuantos pasos y tuve que correr de regreso al coche. Los intestinos comenzaron con las contracciones, pero esta vez, no estaban vacíos.

Contándo números, haciendo respiraciones, manejé como pude y logré llegar a tiempo al departamento... aventando la ropa por todas partes, llegué despavorida al excusado. Fue tan tremenda la intensidad de aquello, que me dejó débil y tuve que echarme un regaderazo, no sin antes prender el ventilador y abrir todas las ventanas. Aquello tenía un olor a fábrica y desechos tóxicos, nunca había olido algo parecido. Después de un rato en la regadera en cuclillas, cansada y débil, logré salir secarme, ponerme la pijama y echarme a contar esta "minor" experiencia.

***

Espero no tener pesadillas en las que mi aura y la del excusado se vean en la obscuridad (efectos secundarios del cochino estudio)

miércoles, septiembre 27, 2006

Soltera casada

Creo que en mi situación, no cambió mucho el estátus de mi vida de unos años para acá. Vivimos vidas separadas, pero "juntas". Convivimos los fines de semana bajo el mismo techo, pero...

Tú haces tu vida, yo hago la mía. De vez en cuando cruzamos llamadas telefónicas y a veces, estamos juntos. No sé si es el colmo de la comodidad o qué es, pero ya son cuatro años y esto ya no me viene bien. Soltera estando casada y además, lejos de mi familia. ¿Qué clase de tortura autoimpuesta es esta?

Primero tú, después tú y al final tú. Esa es tu prioridad. ¿Y qué hay de las mías? Ese brete tan tuyo de siempre buscar que yo haga mis actividades en donde tu estás. Pero es mi culpa, porque por poner tu salud como prioridad, la casa está en tu ciudad, sí... en esa en la que yo no tengo oportunidad. Soy yo la que maneja 4 horas a la semana tras esa oportunidad, por que si me quedo en casa, me voy a evaporar. Agradezco la libertad que me das, pero es tanta, demasiada. ¿Acaso no te importa que esté lejos?, tal vez por tu cultura, te es normal. A mí no me es normal, porque quiero alguien con quien compartir mi vida, no sólo "estar" y a la vez no estar. Te es lo mismo verme un fin de semana que un día de vez en cuando.

Pones el grito en el cielo cuando te digo de alguna oportunidad en otra ciudad, mayor, mejor. ¿Pero de qué te alarmas?, de todas formas, no nos vemos. Querer tenerme sin tenerme, y no hacer nada al respecto. Tú sentado esperando tu retiro, yo conviviendo más conmigo misma. Ya estoy tan acostumbrada, a veces me platico en la oscuridad... otras frente al espejo. Hago mis cosas sola, aprendí a arreglar y desarreglar. Entonces, ¿tú qué pintas en mi vida?

Tan sólo eran un par de horas, no te pedía una semana, un mes, un año... sólo un par de horas que por regla del hospital tengo que ir acompañada. Sólo un par de horas para ver entre mis entrañas, eso es todo. Pero no importa. Ya estoy acostumbrada. Nací sola... (ya ni con empujón de mamá)... así que puedo seguir sola.

Pero déjame decirte, que si quería estar sola, no estaría aquí. Podría estar sola en otra parte.

martes, septiembre 26, 2006

Percepciones

Hoy estuve chateando con un amigo de la prepa. En realidad fue mi mejor amigo y cabe mencionar que en algún momento me trajo de un ala. Era cruel con las chicas, pero muy carismático.

Estuvo en las buenas y en las malas... y de repente ya graduados hasta de la carrera, nos veíamos de vez en cuando ya desde otra perspectiva, sin atracciones ni cosas por el estilo.

Estábamos platicando de miles de cosas y le comenté la anécdota de aquél individuo boricua en NY que quería llevarme a la fiesta privada y le hice una broma, diciéndole de antemano que era una indecencia de las nueve de la noche. Me contestó que yo nunca sería indecente.

Yo pienso que me recuerda como aquella chiquilla de familia, inocente e ingenua. Fue el único que conoció en persona al geniudo de mi padre y supo lidiar con él (pues era muy celoso) y lo más curioso es que me metí en problemas con papá por él sin que él lo supiera. Digamos que crecimos juntos en una cierta etapa.

Me quedé pensando y hacia mis adentros, me dije "si supieras todo lo que he pasado en mi vida, en los momentos en que estuvimos ausentes uno del otro"... creo que si le contara mis secretos, se iría de espaldas... no se lo imaginaría y creo que mi imagen ante él se desmoronaría o simplemente, me desconocería.

Luego, me envió un correo con una oración de tipo cadena y le agradecí el gesto, pues es un bello mensaje de buenos deseos... pero no cabe duda que ahora estamos sintonizados en canales diferentes. Le tengo buen aprecio y buenos recuerdos, pero no sé si en algún momento le "confesaría" mis pecados.

Mientras tanto, sigo tirada en la cama, con un ardor de pecho que no me la acabo y tratando de mentalizarme de ir a la oficina mañana... que aunque no hay mucho por hacer, tengo que estar presente, ya que tengo cita con el dentista las 2.30pm y el jueves aquél estudio nuclear que comerá mi mañana.
_____________

Update> una vez más, me equivoqué... me confesó sus fechorías, entre algunas interesantes, que siempre le gusté, que estuvo tentado a besarme muchas veces pero que no quería jugar con mis sentimientos porque me dijo que lo único que quería en esa época era darle vuelo a la hilacha. Cómo una plática en letras no le da la connotación a las palabras... me agrada la idea.

Algún remedio...

para el ardor de estómago?????

No fui a trabajar, como en pedacitos y siento como si tragara cristalitos.

Aaaaayyyyy!

Estación Favorita

You Belong in Fall

Intelligent, introspective, and quite expressive at times...
You appreciate the changes in color, climate, and mood that fall brings
Whether you're carving wacky pumpkins or taking long drives, autumn is a favorite time of year for you

lunes, septiembre 25, 2006

Regresando a la realidad...

Después de unas maravillosas vacaciones en mis tierras, regreso a la rutina... y no tan rutina. Parece que ya los añitos empiezan a pesar y el deterioro del organismo se empieza a asomar.

Llegamos a Mexicalpan de las Tunitas el día de nuestro aniversario, dos días antes del día cero, mismo en el que la progenitora cumplió años. Para variar, apenas respirando el contaminado DF comencé con las alergias.

Camino a casa, se me ocurrió preguntarle al faraón que si quería conocer mi universidad. Así que de puro churro fuimos y no llevaba yo mi credencial de ex-alumna, pero para mi sorpresa, el poli de la entrada nos informó del oportuno evento. 30 Aniversario... así que había pachanga gratuita, con mariachi, bailes folklóricos, comida, etc. etc. etc... ahí en alguna parte, estaba la foto de mi generación, la de la peque, el logotipo que ella diseño para su asociación estudiantil, y que sigue vigente... muchos recuerdos.

Después de un par de horas deambulando por las instalaciones y eventos, decidimos irnos a casa. El domingo desayunamos en casa, nos preparamos y salimos de compras. Durante el día, pase a la tienda pseudo naturista de aquella plaza, para comprar algo para la alergia o posible resfriado. El famoso broncolin...

*Urgencias*

Aquella noche, me serví una cucharada antes de dormir. Me destapó todo lo destapable y caí en los brazos de morfeo. Me desperté a la media noche congestionadísima, así que corrí abajo a tomarme otra cucharadita. GRAVE ERROR.
A unos minutos de la ingestión, comencé a estornudar agresivamente por más de un minuto, tomé agua, traté de respirar profundamente, me recosté y después me entró pánico. No podía respirar, no me salía la voz...

Con los pocos aspavientos que podía hacer a oscuras, alerté al faraón (que como avechucho nocturno, para variar pasaba la noche en vela). Me trató de calmar tratando de hacer ejercicios de respiración, pero desafortunadamente no funcionó. No quería hacerlo, pero la tuve que despertar,... casi la una de la mañana, la pobre madre junto con el faraón me tuvieron que llevar a urgencias, muda y casi sin respirar, llegamos en 20 minutos. A lo que nosotros llamamos reacción alérgica, el bestia del pseudo médico le llamó laringitis, porque como perdí la voz, seguro se debía a algún virus. Así que me recetó antibióticos que no compramos, y para cuando estabamos de regreso a casa, mi voz había regresado y respiraba con normalidad.

*Peregrinos*

A las seis de esa misma madrugada, llegó mi hermano de aquellas tierras sureñas en las que el peligro se vive ahora cada día. Me dió mucho gusto verlo, pues hacía dos años de mi ausencia y aunque tuvimos una historia media compleja en la niñez y adolescencia, sigue siendo mi hermano y lo adoro. Ese día el faraón y yo nos quedamos enclaustrados, pues lo que parecía ser alergia, parecía más un resfriado... me la pasé en cama todo el día.

Al día siguiente, nos encaminamos a una ciudad casi norteña para ver a la peque, conocer al nuevo sobrinito y ver a los otros dos pequeñitos. Algunos días pasaron, el overkill se regresó a las tierras sureñas y nosotros nos encaminamos a tierras tapatías, para ver como estaba el clima cerca de aquellas playas y matar varios pájaros de un tiro, a ver a mi abuelita y tía.

Pasamos la noche y la tarde siguiente nos encaminamos a Manzanillo. Después de discusiones de precios y acomodos, terminamos hospedados en el Karmina. Muy recomendable.

*Incendio*

La mañana siguiente, quisimos sacar unas cosas del coche, así que bajamos los tres (mama, faraón y yo) al estacionamiento y les comentaba que olía demasiado a llantas, que mi olfato ya había detectado nuevamente contaminantes... no terminaba de decirlo, cuando el grito ensordecedor del faraón retumbaba en aquél lugar, y hasta eco se escuchó: "oh my God!" en cámara lenta, veo al faraón señalando una camioneta negra Lobo en llamas, así que corrimos hacia la entrada de autos y gritando todos como pudimos "fuego!!!! fire!!!! fuego!!!"... éramos los únicos ahí caminando y nos vió un empleado del hotel... le informamos lo que vimos y corríamos con temor de alguna explosión, seguido de los reclamos de mi madre, que desafortunadamente su auto no estaba asegurado, que había expirado la fecha y que qué iba a pasar con su coche. Tardaron un buen rato en apagar aquél fuego, pues parecía que prendió una fuga de aceite y tal vez la llanta delantera del lado del conductor.

Suerte que pasábamos por ahí, pues el estacionamiento estaba retacado y ni un alma, tal vez de no haberlo visto, habría desatado aquello una reacción en cadena. Al día siguiente, recibimos un platón lleno de fruta, como obsequio del gerente agradeciendo nuestra ayuda.

Bailamos un poco, pues el faraón tiene que dormir temprano, nos echamos al sol, jugamos "bolibol" playero, nadamos, nos tostamos, descansamos.

*90 Primaveras*

De regreso, pasamos nuevamente a tierras tapatías para estar presentes en el 90 aniversario de mi querida viejita. Mi abuelita. Sabia señora, que me obsequió en vida el "don" de leer los alfileres. Siempre que me los leía, me salían... y mucha gente le pidió que le enseñara y ella se negó rotundamente. Me dijo que ella me había elegido para continuar con la tradición, así que me echó los alfileres por 3a. vez en toda mi vida y me explicó como leerlos. Así que se supone que tengo ahora el conocimiento y que sólo a quien pueda ayudar, no a simples curiosos de sus destinos. En fin...

Regresamos a México, pasamos la noche empacando para el sábado al medio día viajar de regreso a tierras tejanas y aún manejar por 3 horas al norte camino a casa.

*Achaques*

Mi estómago ardía y mi ánimo se desinflaba. Anoche me trajo el faraón al depto., pues dejé mi auto en este pueblo. Pasé una mala noche, el estómago me ardía, el corazón me dolía, la distiancia, la familia, todo se me juntó.

El faraón partió a las 2am, pues no pudo dormir y se encaminó a casa para visitar a Don Morfeo un poco antes de ir al trabajo... leí su amorosa nota en el espejo del baño.

No me pude dormir después de escucharlo partir, así que tomé el teléfono y le dejé dicho al guajolote que llegaría tarde, pues iría al médico.

Fui al médico, tengo varios síntomas y al parecer es la vesícula biliar. Me arde el estómago y me duele el pecho, tendré que dormir sentada y el jueves me hacen un "nuclear scan", ojala no me inyecten cosas radioactivas, y si es así, pues ojalá las pueda eliminar... lo que tengo muy claro... no me voy a operar, me niego rotundamente. Buscaré alguna alternativa... mientras, tomar agua, dormir sentada, comer ligero y espero que este maldito dolor físico, emocional y espiritual me deje dormir aunque sea unas pocas horas.

Extraño a mi México... si, ya sé... me quise ir,... pero es de sabios cambiar de opinión... no sabe uno lo que tiene hasta que lo pierde.