Desconocido... te conocí, y entonces te amé
amándote... te desconocí, y te perdí
perdiéndote te reconocí, y te valoré.
Lapsus brutus, anécdotas, sueños, recuerdos, pensamientos, cuentos, exabruptos...
lunes, diciembre 05, 2005
viernes, diciembre 02, 2005
Beso...
Estábamos en el aeropuerto, yo con alguien y tu por ahí, esperando tu vuelo. Me sentía atraída por ambos, e indecisa caminé hacia tí.
Con tu enorme presencia y tu tan conocida sonrisa picarona me pedías que te acompañara, a lo que con coquetería y timidez accedí. Me tomaste de la mano y caminamos juntos por los pasillos.
El simple roce de tus grandes manos desataba aquella química que nos caracterizó, una química explosiva que nos llevó por lugares impensados.
Me miraste a los ojos intensamente, sabíamos que no nos volveríamos a ver... al menos por algunos años. Me decías que te gustaba mi sonrisa, nerviosa, te contestaba que me encantaba la tuya...
Sentados en alguna banquita, nuestros rostros se aproximaron... tus labios rozaron los míos... sentí aquél éxtasis de la atracción, conjugado con el vuelo majestral de las mariposas en mi estómago... me besaste tiernamente...
Tan tierno y bello fue aquél beso, que me despertaste.
Con tu enorme presencia y tu tan conocida sonrisa picarona me pedías que te acompañara, a lo que con coquetería y timidez accedí. Me tomaste de la mano y caminamos juntos por los pasillos.
El simple roce de tus grandes manos desataba aquella química que nos caracterizó, una química explosiva que nos llevó por lugares impensados.
Me miraste a los ojos intensamente, sabíamos que no nos volveríamos a ver... al menos por algunos años. Me decías que te gustaba mi sonrisa, nerviosa, te contestaba que me encantaba la tuya...
Sentados en alguna banquita, nuestros rostros se aproximaron... tus labios rozaron los míos... sentí aquél éxtasis de la atracción, conjugado con el vuelo majestral de las mariposas en mi estómago... me besaste tiernamente...
Tan tierno y bello fue aquél beso, que me despertaste.
miércoles, noviembre 30, 2005
sábado, noviembre 26, 2005
Letargo Invernal
No sé si sea la etapa de la vida que estoy viviendo o la edad, que en realidad estoy pasados los "tes", gateando en los "tas"... pero el peso de los "tas" me tiene agotada.
A pesar de que estas vacaciones me han servido para al menos salir de la tan viciada rutina, sigo como aletargada, mis pensamientos estancados, ya no digamos las acciones.
Aquella certificación que tengo enpolvada en el olvido y la tiricia de si quiera pensar en retomar.
El karma hasta ahora en investigación continua, con la ausencia del poder divino de la creación de la vida misma, me ha tenido pensativa y curiosa a la vez. ¿Qué habré hecho que mis acciones hayan afectado en tan enorme magnitud?, tal vez porque lo decreté en los "tes" y estoy viviendo el resultado de mi propia maldición.
A la vez, la visita de mamá está moviendo cimientos... recuerdos de sueños y aspiraciones, que en el camino se han perdido, ilusiones, acciones inconclusas, frustraciones y una enorme curiosidad de lo que me depara el destino.
Tal vez sea el famoso ciclo de los 7 años, que si es así, espero que el año concluya rápidamente, para empezar con un cuaderno nuevo. Una página limpiecita, en la que pueda empezar de cero. Ser una mejor persona, mejor profesional, mejor amiga, mejor mentora (ya no de madres, porque este año ya fue suficiente), aportadora a la comunidad de algo porque estoy segura de que estoy por algo en este lugar. No sé todavía cuál sea mi misión, pero quiero encontrarla, sin que sigan pasando las veladas, los amaneceres deambulando como zombie en este universo.
Retomar el camino a la liberación del sufrimiento, que también lo dejé por ahí... y del cuál mi experimento ha quedado en "stand by".
Y bueno, se me está borrando la rayita, así que ya me voy a "dormir", que en realidad se me volvió a ir el sueño y tendré que contar regresivamente a las ovejitas. No sé por qué número empezar... 1000, 999, 998,...
A pesar de que estas vacaciones me han servido para al menos salir de la tan viciada rutina, sigo como aletargada, mis pensamientos estancados, ya no digamos las acciones.
Aquella certificación que tengo enpolvada en el olvido y la tiricia de si quiera pensar en retomar.
El karma hasta ahora en investigación continua, con la ausencia del poder divino de la creación de la vida misma, me ha tenido pensativa y curiosa a la vez. ¿Qué habré hecho que mis acciones hayan afectado en tan enorme magnitud?, tal vez porque lo decreté en los "tes" y estoy viviendo el resultado de mi propia maldición.
A la vez, la visita de mamá está moviendo cimientos... recuerdos de sueños y aspiraciones, que en el camino se han perdido, ilusiones, acciones inconclusas, frustraciones y una enorme curiosidad de lo que me depara el destino.
Tal vez sea el famoso ciclo de los 7 años, que si es así, espero que el año concluya rápidamente, para empezar con un cuaderno nuevo. Una página limpiecita, en la que pueda empezar de cero. Ser una mejor persona, mejor profesional, mejor amiga, mejor mentora (ya no de madres, porque este año ya fue suficiente), aportadora a la comunidad de algo porque estoy segura de que estoy por algo en este lugar. No sé todavía cuál sea mi misión, pero quiero encontrarla, sin que sigan pasando las veladas, los amaneceres deambulando como zombie en este universo.
Retomar el camino a la liberación del sufrimiento, que también lo dejé por ahí... y del cuál mi experimento ha quedado en "stand by".
Y bueno, se me está borrando la rayita, así que ya me voy a "dormir", que en realidad se me volvió a ir el sueño y tendré que contar regresivamente a las ovejitas. No sé por qué número empezar... 1000, 999, 998,...
domingo, noviembre 20, 2005
miércoles, noviembre 16, 2005
El Primer Beso
Hoy en la mañana mientras besaba al faraón, le comentaba lo que uno idealiza antes del primer beso ever.
Recuerdo cuando aquél tío, un completo desconocido para mí pero muy amigo de mi hermano, me dió mi primer beso. Mi hermano tras bambalinas y como siempre con sus diabluras, nos dejó a solas a propósito en el estudio, yo era tan 'naive' que pensé que había ido por algo y que regresaría rápido.
Aquél tío que se hacía llamar "caballero de la mesa redonda", era "inatractivo", si es que esa palabra existe, chaparro, nariz aguileña, parecía un mocoso de secundaria. Estaría yo en mi primer semestre en la universidad...
Siempre fui muy romántica e idealista y más con las hormonas a plenitud en la adolescencia.
Me imaginaba que el primer beso sería algo súuuuper romántico, que me haría sentir mariposas en el estómago y que me daría la sensación de flotar en las nubes y todas esas cosas...
Regresando al estudio... ambos platicando de babosadas, pues en realidad a él lo había visto apenas unas 3 o 4 veces cuando venía de visita para hacer trabajos de la escuela con mi hermano o cuando se iban de parranda. Uno se esperaría estar con el príncipe azul, música celestial y el tan esperado momento.
En este caso, ni fue esperado, ni deseado, ni siquiera imaginado. De la nada sentí una asquerosa boca besando mis hasta entonces labios vírgenes, cuando su viscosa baba hacía contacto con la comisura de mi boca, mientras le veía un tercer ojo, los cachetes arrugados junto a aquella espantosa naríz (todo esto como en cámara lenta)...
Fue como si hubiera sido ultrajada en despoblado, me dejó totalmente anonadada, perpleja, no por la audacia, sino la asquerosidad y repudio que sentí, algo que hubiese pensado sería sensacional con algún galán atractivo.
No supe qué hacer, lo empujé y me salí corriendo del estudio, tras oír la carcajada de mi hermano. Tal vez entre ellos tenían alguna apuesta, o qué se yo... pero en realidad, aquél tío pasó a arruinar lo que el primer beso habría significado para mí.
Creo que él si lo esperaba, porque hasta cartitas de amor me dejaba cada que iba de visita, y por supuesto, cada que él iba, o yo no estaba, o me encerraba en mi cuarto hasta que se iba... hasta que dejó de ir.
Triste situación, pero luego recuerdo a mi abuelita a-go-gó que siempre me dijo "mija, tendrás que besar a muchos sapitos para poder encontrar a tu príncipe azúl", a lo que mi madre pudorosa y escandalizada le alegaba que no me diera cuerda.
En fin, tras ese asqueroso sapo, siguieron alguno que otro sapito, unos más bellos que otros, un príncipe que resultó un fiasco, y hasta que fui a dar a tierras lejanas con el Faraón.
Mientras tanto, disfruto de los "picoretes" del Faraón y de sus guisos afrodisiacos que empiezan a aromatizar la casa, así que a aprovechar las vacaciones y ¡a cenar se ha dicho!
Recuerdo cuando aquél tío, un completo desconocido para mí pero muy amigo de mi hermano, me dió mi primer beso. Mi hermano tras bambalinas y como siempre con sus diabluras, nos dejó a solas a propósito en el estudio, yo era tan 'naive' que pensé que había ido por algo y que regresaría rápido.
Aquél tío que se hacía llamar "caballero de la mesa redonda", era "inatractivo", si es que esa palabra existe, chaparro, nariz aguileña, parecía un mocoso de secundaria. Estaría yo en mi primer semestre en la universidad...
Siempre fui muy romántica e idealista y más con las hormonas a plenitud en la adolescencia.
Me imaginaba que el primer beso sería algo súuuuper romántico, que me haría sentir mariposas en el estómago y que me daría la sensación de flotar en las nubes y todas esas cosas...
Regresando al estudio... ambos platicando de babosadas, pues en realidad a él lo había visto apenas unas 3 o 4 veces cuando venía de visita para hacer trabajos de la escuela con mi hermano o cuando se iban de parranda. Uno se esperaría estar con el príncipe azul, música celestial y el tan esperado momento.
En este caso, ni fue esperado, ni deseado, ni siquiera imaginado. De la nada sentí una asquerosa boca besando mis hasta entonces labios vírgenes, cuando su viscosa baba hacía contacto con la comisura de mi boca, mientras le veía un tercer ojo, los cachetes arrugados junto a aquella espantosa naríz (todo esto como en cámara lenta)...
Fue como si hubiera sido ultrajada en despoblado, me dejó totalmente anonadada, perpleja, no por la audacia, sino la asquerosidad y repudio que sentí, algo que hubiese pensado sería sensacional con algún galán atractivo.
No supe qué hacer, lo empujé y me salí corriendo del estudio, tras oír la carcajada de mi hermano. Tal vez entre ellos tenían alguna apuesta, o qué se yo... pero en realidad, aquél tío pasó a arruinar lo que el primer beso habría significado para mí.
Creo que él si lo esperaba, porque hasta cartitas de amor me dejaba cada que iba de visita, y por supuesto, cada que él iba, o yo no estaba, o me encerraba en mi cuarto hasta que se iba... hasta que dejó de ir.
Triste situación, pero luego recuerdo a mi abuelita a-go-gó que siempre me dijo "mija, tendrás que besar a muchos sapitos para poder encontrar a tu príncipe azúl", a lo que mi madre pudorosa y escandalizada le alegaba que no me diera cuerda.
En fin, tras ese asqueroso sapo, siguieron alguno que otro sapito, unos más bellos que otros, un príncipe que resultó un fiasco, y hasta que fui a dar a tierras lejanas con el Faraón.
Mientras tanto, disfruto de los "picoretes" del Faraón y de sus guisos afrodisiacos que empiezan a aromatizar la casa, así que a aprovechar las vacaciones y ¡a cenar se ha dicho!
martes, noviembre 15, 2005
El Peor Presidente Jamás Visto

Y aquí les dejo una muestra de lo que el faraón encontró por ahí en "la interné" jejeje...
No recibo comisión alguna de ese sitio, sólo por si alguien quiere comprar los stickers, pegotes, calcomanías o como varios les dicen "calcamonías" jejeje...
Los pueden encontrar AQUÍ
Abur Bateko
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