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lunes, abril 14, 2008

Chicago Parte 2

* anticipo que esta entrada es larga, así que tómate tu tiempo y léela cuando quieras *

(ver anterior)...

Bx Comenzó a tocar el Moktak y todos comenzaron a bajar las escaleras. Nos pusimos los zapatos deportivos, las chamarras y salimos a estirarnos a la banqueta. Después de unos 5 minutos de estiramientos, comenzamos a trotar alrededor de la manzana.

Pensé que después de dos meses de hacer ejercicios regularmente, estaría lista para el retiro. Otra vez, me equivoqué. A media manzana mis pulmones no daban para más y tuve que bajar el ritmo. Llegué caminando rápidamente... la última.

Nos quitamos los zapatos, colgamos chamarras y nos dirigimos a la sala, cruzamos hacia la barra de la cocina para tomar té caliente de maíz o agua al tiempo. Descansamos unos 10 minutos y nos dirigieron a la sección de meditación. Sunim se nos unió y comenzamos con las postraciones, otra vez 36 -no 108!-... (a estos gringos Sunim los tiene muy consentidos)...

Terminando las postraciones, comenzaron los 30 minutos en Zazen (sentados). La mente está fresca y viva después de semejante corrida, los pulmones y cerebro oxigenados. En lo personal, es mi mejor momento para meditar. Comienzo con las respiraciones profundas y comienza la concentración.

Pasó la media hora -que pareció una eternidad- y 10 minutos de descanso. Otra sesión de 30 minutos, en la que ahora, pensamientos iban y venían. Venía todo lo que sucedió desde Noviembre, las mentiras, las traiciones, y sólo lo observé sin analizar y lo dejé ir. A veces, mi mente necia volvía con sus sandeces.

Llegó el fin de la primera parte (las 2 sesiones matutinas de meditación) y S dió su plática.


"Fuego, humo, agua, luna...
Los pensamientos se queman y el humo son los pensamientos que se van dispersando, para ver con claridad el reflejo de la luna sobre el agua... es una frase que utilizó un monje hace más de mil años...

Sentarse tranquila y quietamente, es estar en unidad con la naturaleza, con la tierra, los árboles, las piedras... el inhalar y exhalar nos pone en unidad con todos los seres vivos...

-dirigiéndose a mí, sin siquiera haberle dicho nada acerca de mi situación, dijo-

... tal vez pases por momentos difíciles... una separación, un divorcio... te quedaste sin trabajo... o estás deprimido, -dirigiéndose a los demás- o simplemente necesitas retirarte de lo mundano... este momento es ahora... aquí, está contigo mismo, deja todo lo que traigas fuera. Este es el momento para estar contigo mismo.

Noto que la mayoría cierra los ojos al meditar, meditación con ojos cerrados es soñar despierto. Los ojos deben permanecer a media asta. Con el cuerpo herguido, la cabeza al frente, los ojos van en dirección hacia la punta de la nariz y hacia abajo mirando al suelo. -esto ya lo sabía, solo que, a veces se cansan y automáticamente se cierran-.

Algunos de ustedes tendrán muchos pensamientos. Este proceso es duro. No se desanimen, el estar en silencio es difícil para algunos y el no pensamiento muy duro. Duro porque la mente divaga y los pensamientos perturban. Déjalos ir, está bien tenerlos, sólo obsérvalos y déjalos ir.

La meditación es terapia gratuita. Un monje decía "hay que saber cruzar el agua, cuando el puente ha caído, hay que saber siempre regresar a casa"... no importa por lo que estés pasando, tú estás intacto, tu naturaleza está intacta, lo externo siempre cambia. Pase lo que pase, confía en ti mismo y sabrás siempre regresar a casa.

Meditación es auto ayuda. Ayúdate a ti mismo. Eso, es lo que vas a aprender, a ayudarte a ti mismo".


Concluyó con una reverencia, arreglamos cojines y colchonetas, hicimos las 3 postraciones de rigor y nos encaminamos al comedor para tomar el desayuno.

Chicago Parte I

* anticipo que esta entrada es larga, así que tómate tu tiempo y léela cuando quieras *

El jueves por la noche al fin me habló una persona del templo para contestar mi ansiada pregunta de los varios mensajes que dejé en la contestadora... "todavía alcanzo lugar para el retiro?", hicieron el cargo a mi tarjeta y aquella simpática voz me dijo que llevara un "sleeping bag" y una pequeña toalla, así como ropa cómoda. Luego me preguntó si era la primera vez que iba a un retiro. Le comenté que no y brevemente que conocía a Sunim desde el 97 -la gente que permanece en el templo no es siempre la misma, así que hay que estarse presentando cada vez-.

Así que rompí mi viciada rutina y me escapé el viernes al retiro de meditación Zen en el corazón de Chicago.

Seis horas manejando que me dejaron los huesitos de la retaguardia en callo. Salí a la 1:30pm hora del este. Amenazaban en aquél lugar de internet que nevaría en el camino. Afortunadamente no. Mucho viento, pero un bello cielo azul con nubes pasajeras.

En esta ocasión, no prendí el radio, ni el cd, ni el cassette. Preparándome desde el inicio del día, procuré comenzar a entrar en un estado aunque no metitativo aún, al menos silencioso y tranquilo.

Debo admitir que en algún lugar en Indiana, le menté unas cuantas a alguien que venía encimando su auto al mío. Sí, reaccioné pronto, respiré profundo y dejé ir el exabrupto.

Llegando a Chicago, cantaba victoria porque había hecho 5 horas. Nunca hay que cantar victoria y hay que recordar que los factores externos siempre cambian. Nada es permanente. Así que hay que ir mejor sin expectativas. Yo llevaba una: llegar al templo en 5 horas y 8 minutos, hora estimada de mapquest.

En la 94 Oeste, me topé con tráfico. Cerraron las vías veloces porque hubo un aparatoso accidente. Al entrar a Ilinois, empezó a llover, así que seguramente hubo un resbalón y un par de coches quedaron hechos acordeón.

Llegué cerca del templo a las 6:30pm hora local, hice una parada en la tienda naturista para hacerle un pequeño obsequio a Sunim, pero entré y la distribución de la tienda muy diferente a las de la misma cadena en los lugares conocidos. Sentí ansiedad porque no llegaría a tiempo, así que decidí partir hacia el Templo.

Llegué encarrerada y quise abrir la puerta intempestivamente, olvidaba que mantienen la puerta cerrada por dentro. El timbre, tiene una etiqueta que dice "Be patient". Así que sólo toqué una vez y sin dejar el dedo presionando el botoncito.

Una dulce damicela me abrió la puerta y me recibió con una reverencia, con las manos en "japchang" unidas las palmas frente a la cara. La reverencia fue recíproca.

Me quité los zapatos y los puse cuidadosamente en el zapatero izquierdo, que es destinado para las mujeres. Hay uno a la derecha para el sexo opuesto.

Inmediatamente llegó la profesora Dharma en turno y tomó mis pertenencias, sin dejar que cargara yo nada. Le agradecí el gesto y subimos las escaleras hasta el cuarto piso. Allí, observé que habían colchonetas alineadas en el suelo. Yo esperaba ser asignada una de ellas, pero esta vez me sorprendí. Al fondo, había una pequeña habitación con su baño incluido, un pedazo de privacidad. La profesora Dharma puso mis cosas a un lado del pequeño y viejo ropero y me indicó que ésta sería mi alcoba.

Le agradecí con una reverencia y me dijo que el retiro comenzaría a las 7pm. Mientras, tenía tiempo para hacer lo que quisiera.

Es importante aclarar, que ya había estado en un retiro. No de dos días, pero de 5. Normalmente te asignan un lugar para dormir y hay un baño común. Hacemos voto de silencio. Los días empiezan a las 5am, sale uno a la intemperie a lavarse con agua fría y luego se viste uno y hace ejercicios, para luego continuar con la sesión de meditación. Así que iba preparada para todo ello.

Acomodé mis cosas en el ropero y me dirigí a la planta baja, donde sólo había unas tres o cuatro personas. Recuerdo que mientras subíamos las largas escaleras, le pregunté a K1 si había mucha gente. Me dijo "heavens no!". Y yo que pensaba que era la última en llegar y que aquello estaría saturadísimo (en México, normalmente los retiros se saturan).

Procedí a la sala y comencé a caminar en silencio. Miraba hacia la puerta y en un momento inesperado, entró Sunim en su ropa hermitaña y con una voz muy alta y emocionada: "Nefer!!!" -en mi nombre budista-, qué gusto verte. Me dijeron que venías y me dió un gustazo. Estaba por llamarte y qué alegría, aquí estás.

Es difícil evitarlo. Pero la gente me llega por el corazón. Soy una corazón de alcachofa. Me dió mucho gusto también y nos dimos un cálido abrazo. Luego me dijo que después hablaríamos, con su ágil y animado paso, se retiró hacia la cocina.

Un poco después de las siete, nos encaminamos hacia el área de meditación en la misma sala, pero en otra sección. Pusieron un pequeño altar y habían 15 zafus y zafutones acomodados alrededor de la sección y algunas sillas al fondo.

Sunim cruzó la sala y desapareció en la obscuridad. La profesora Dharma (a quién de ahora en adelante nombraré como Kx, dió las instrucciones del retiro y preguntó si había dudas. Al dar por hecho todo, no puse completa atención, así que asumí que todo sería igual.

Kx asignó los lugares. Cuando en México voy al retiro, siempre quedaba lejos del altar, junto a la puerta o en el lugar más lejano. Se les daba prioridad a los que meditaban con regularidad o a los estudiantes Dharma que Sunim preparaba. No soy estudiante Dharma y aunque medito con regularidad o al menos trato, lo hago en casa. Estoy muy lejos del templo y hacía un año que visité Chicago y sólo por un par de días.

Las colchonetas y cojines de meditación son color café y sólo los de Sunim son azules. Kx me pidió que tomara el tercer lugar al lado izquierdo de Sunim, así que él y yo quedaríamos casi rodilla a rodilla a contra esquina, a un par de pasos. Dos personas a mi derecha (estudiantes Dharma) y los demás hacia la izquierda en escuadra formando un cuadro.

Comenzamos con postraciones. Para mi sorpresa sólo fueron 36, no 108. Nos sentamos por sesiones de media hora, con descansos de 10 minutos y nos retiramos a dormir a las 10pm.

La práctica de meditación no termina a las 10pm. Mientras uno se prepara para dormir, continúa con la práctica y se duerme con la práctica. Por primera vez en mucho tiempo, no soñé.

Mi cuerpo me despertó a las 4.50am hora de Chicago, me senté en la cama e hice la reverencia de rigor. Doblé mis cobijas, acomodé mi almohada y me preparé psicológicamente para las restregadas de agua fría. La temperatura en Chicago el fin de semana fue de 32°F, 0°C. Como imaginé que no saldríamos a la calle desnudos, me desvestí y dirigí a la regadera. Para mi sorpresa, el agua estaba tibia. En México, cuando hay regaderas, quitan el calentador y el agua es helada, por si algún vivo se quiere bañar, lo haga de todas formas con agua fría.

Me sentí un poco perturbada, porque sabía que no debía usar agua caliente, así que al agua tibia, aproveché unos breves instantes para entrar gradualmente a lo frío. Al final, rápidamente abrí la fría y me dí las frotaciones de rigor.

Salí hecha un témpano y me vestí. Bajé a la sala poco antes de las 6. Era la única persona y Bx una estudiante Dharma que se preparaba para tocar el Moktak, para despertar a los demás.

jueves, abril 10, 2008

Me desperté cantando...

Debo confesar que me vengo enterando que ésta, es una canción de Ignacio (Nacho) Cano. Bella. Era una de mis favoritas en el '88.



La curva era muy cerrada, volvías de trabajar
estabas medio cansado y te olvidaste de frenar.

Yo que estaba esperando, me tuve que conformar
con la foto del periódico, un accidente mortal.

Parece que desde entonces me empiezan a suceder
algunas cosas extrañas que me van a enloquecer.

Y sueño que tienes alas, y que vienes hacia mí
los dos vamos volando por el cielo en que te ví.

La Noche es Mágica cuando sueño contigo
algunas cosas extrañas que me van a enloquecer
La Noche es Mágica cuando sueño contigo
los dos vamos volando por el cielo en que te ví

Despierta por la mañana tratando de recordar
si eso fue sólo un sueño y si los sueños son verdad.
El brillo de la persiana, y con mi curiosidad
temblando como una tonta me acerqué hasta el ventanal.

Era una pluma de plata, no era una pluma normal,
era la pluma de un ángel que cayó al despegar.

La Noche es Mágica cuando sueño contigo
temblando como una tonta me acerqué hasta el ventanal.
La Noche es Mágica cuando sueño contigo
era la pluma de un ángel que cayó al despegar.

La Noche es Mágica cuando sueño contigo
algunas cosas extrañas que me van a enloquecer.
La Noche es Mágica cuando sueño contigo
los dos vamos volando por el cielo en que te ví.

miércoles, abril 09, 2008

En órbita...

Tras una mala noche de pesadilla con los suegros, en la que me juzgaban por haber tenido un "affair" con algún tío desconocido, propagaban mi mala reputación y no conseguía trabajo. El faraón no me dirigía la palabra y yo furibunda durante todo el sueño, defendiéndome de un par de alacranes metiches y un tío sin huevos.

Agitada y sudando desperté a las 5am. Escuché la tormenta y corrí despavorida a meter mi auto a la cochera. Resulta que tiene tiempo que el agua se le cuela por las orillas del parabrisas o por alguna parte y se apestó a moho. Los días soleados lo dejé afuera con las ventanas y quema-coco abiertas para que se "aireara". Cerré el garaje y corrí de regreso a la cama.

Dormí plácidamente durante una hora.

Me desperté a imprimir cartas de recomendación y otra información solicitada por recursos humanos de aquella compañía y corriendo me subí a bañar, maquillar/peinar y vestir.

Antes me quejaba porque no entraba en la ropa, ahora se me caen los pantalones.

Me encaminé a la ciudad donde tuve la entrevista. Después de subir al estacionamiento chupirul (para el que no sepa que es un chupirul, ver la pequeña fotografía a la izq.), llegué hasta la cima, pues no había lugar.

Bajé al centro comercial y tendría que cruzar un puentecillo arriba de la calle. Ascensores divididos... del 1 al 21, del 22 al 30 pisos. Tomo el que me llevaría al piso 22.

Después de llenar solicitud de empleo, me recibe la de rh por 5 ó 10 minutos, dándome información de prestaciones etc, en caso de que fuera contratada.

Permanezco en aquella sala de juntas, llega la directora de finanzas. El ambiente parece relajado y amable, comienza la entrevista en la que más parecía una charla e intercambio de información. Al parecer le pareció mi repertorio y habilidades... comentó que había que entrevistar aún a "n" personas esta semana y la que viene. Que fuera paciente.

Saliendo de allí me sentí segura y feliz. Olvidé que me brinqué el desayuno y ya comenzaba a sentir la cabeza hueca. Pasé donde el roomie y comimos en la cafetería de su trabajo. Le comenté la vivencia.

Después me fui a hacer compras, la despensa en casa está vacía y el refrigerador también. Pasé a las dos tiendas orgánicas... todo muy caro, lo único bueno que encontré fueron naranjas. La verdura y demás fruta por los cielos. Llené el carrillo de cuanta cosa consumimos + los encargos del roomie y me vine de regreso.

En el camino comenzó la neurosis... "tal vez no debí haber mencionado aquello... mmmmhhhh debí haber dicho esto otro, a qué se habrá referido realmente...? seguro hay mensajes ocultos en sus preguntas..." ...

Llegué agotada a casa, tanto de las pezuñas (los zapatos nuevos me aprietan levemente y anduve caminando como perico espinado después de la entrevista) y mi mente totalmente atrofiada. Mi cerebro exprimido, más que por la entrevista, el estrés al que yo sola me sometí antes y después y dándole en la torre con mi neurosis ambulante.

Ahora, escribo estas líneas por inercia y me espera una linda tina con tibias burbujas, una cama muy cómoda y un televisor que me dice a gritos que vea las películas que saqué de la biblioteca. Por hoy, no moveré un dedo más... Sigo muerta.

Odette: gracias pro la sugerencia, aquella postura me ayudó mucho... la haré de nuevo después del bañito.

martes, abril 08, 2008

Todo se lo toman DEMASIADO en serio




JAJAJAJA y siguen pensando que hay un "compló" para recuperar o "reconquistar" el territorio... de verdad que son neuróticos. Y cómo acá los consumidores del arbusto se explayan para justificar su racismo, incultura y falta de conocimiento de la historia.

Déme el de hormiga

Pásale al diario del difuntito...

Viendo el menú de la cafetería, le digo a la que despacha que me de una ensalada con el pastito y las hormigas con huevecillos rojos. Parece ensalada de lechuga diminuta con hormigas vivas y en el lomo llevan diminutos tomatitos.

°~°~°~°~°

Camino unos pasos saliendo de la cafetería (tal pareciese la continuación) y llego donde el guajolote. Le pido una carta de recomendación. Me la niega. Veo cómo el entrevistador le pregunta sobre mi rendimiento y productividad y sólo se limita a decir. Lamento decirlo, pero no la puedo recomendar.

Una araña ojona (como 8 o más ojos) peluda y fea, se me pega a la pierna... su telaraña parece un chicloso peludo y se da impulso enredándose alrededor de mi pierna. Tomo por un extremo su hilo pegajoso y trato de quitármela, me ve con sus miles de ojos y comienza a saltar de un lado a otro, evitando a toda costa que me la desenrede.

°~°~°~°~°

Visito una especie de fábrica... es un edificio moderno negro, en el que hay "líneas de producción"... son como rieles negros en los que hay un escáner de láser para huellas digitales... niños se ponen a ambos lados del riel y se les dan instrucciones. Deben poner el dedo índice y el láser hará pequeñas rebanadas muy finas de sus digitales, que luego serán transferidos a otra área. Deben permanecer quietos, hasta que el láser haya efectuado 15 rebanadas micro finas. Después deberán proceder con el otro índice.

Continúo por las líneas de producción y llego casi al final. Existen hileras de acero con picos. En los picos van ensartando a los pollitos, gallinas, gallos, pavos todos desplumados y sin cabeza, puercos y vacas. Una hilera con cada especie y son introducidos a enormes hornos. Quiero tomar fotos con el celular y la mesera (porque justo frente a las hileras, hay mesas para sentarse a comer, como si fuese una de esas fondas baratas) me pide que vaya a la caja a registrar mi celular. Una vez registrado, puedo tomar las fotos que yo quiera. De regreso a la mesa, me pregunta la mesera que si quiero el platillo con chabacano y crema. Mamá me dice que esa mezcla es peligrosa.

domingo, abril 06, 2008

Domingo Azul...

y bello... me di a la tarea de podar por primera vez en este año el césped y poco tiempo después de comer, a continuar con la armada del nuevo escritorio. Está pesadísimo, pero bueno... ya casi.

Estoy A...G...O...T...A...D...A...

Eso sí, ni tiempo me dio de pensar en idioteces.