martes, julio 21, 2020

Abulia Pandémica

Ya perdí la cuenta del número de días en los que no he hecho más que hacer mis 5 a 30 minutos de coreano, comer, holgazanear y ver maratones de series coreanas.

La culpa se aglutina a cada tarea que en el mundo "normal" se definiría como mediocridad.

Desempleada, abúlica, cansada de estar cansada, bailo cuando puedo, que últimamente sólo ha sido los fines de semana, y éste último sólo una vez.
Las manos entumecidas y adoloridas, brazos a veces hinchados, ya son situaciones que se han convertido en pesares cotidianos, como efectos secundarios de la mastectomía y los medicamentos preventivos de recurrencia del silencioso aquél. Pero bueno, no lo invoquemos.

Menuda suerte, que justo cuando uno pone su vida en orden, llega una epidemia que lo estropea todo. Al menos el cubetazo de agua fría al recibir otra noticia impactante le hace a uno ver qué es lo fundamental, lo básico, poniéndolo todo en perspectiva. Los lujos no valen nada, lo más preciado es la salud, los alimentos, el contacto humano y el contacto con la naturaleza. El encierro se convierte en un retiro de meditación forzoso en el que a veces se tira uno de los pelos y en otras, se celebra el silencio. En mi caso, estoy llegando a los límites del enclaustro, en el que ni ganas de meditar, ni ganas de bailar, ni ganas de nada.

Las energías con las que había comenzado estudiando cursos en línea, se han disipado. Trato de encender esa chispa que provocará el fuego de la voluntad para seguir, pero como si hubiese un fantasma soplando para no encender, esa chispa se extinguió.

Me consuelo diciéndome a mí misma que está bien descansar, que el cuerpo lo pide. Pero no dejo de pensar lo que mi sabia progenitora insistía y era su mantra: movimiento genera movimiento, no te detengas... pues bueno, que lo he puesto todo en pausa. Me doy mi tiempo para tomar el sabático que había querido para reponer fuerzas para el otoño. Así que poco a poco, voy diseñando metas.

Por el momento mi meta es descansar hasta que ya diga basta (llegando casi a ese momento) y después hacer mi lista de sólo 3 prioridades a la vez.

Primera prioridad, hacer ejercicio todos los días... lo cual desde hace 6 meses no hago de forma consistente desde la última cirugía de finales del año pasado. Pero bueno. Ya no me enfocaré en lo que no he hecho.

Segunda prioridad, volver a la sana alimentación reduciendo azúcares.

Tercera prioridad, cultivar la mente.

A ver cómo me va esta semana. Por lo pronto lunes (ayer) totalmente ocioso, aunque adelanté con el coreano en Duolingo. Además del coreano, he estado desempolvando el italiano y el francés... pero mi principal enfoque ha sido el coreano.

En fin... vaya derroche de letras sin sentido, les dejo una de mis canciones favoritas de BTS - Make it right, derechos reservados de Big Hit Entertainment.



1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola. No es sinsentido. Creo que reflejas mucho de lo que sucede en estos días de encierro, una lucha existencial que ojalá sepamos aprovechar para reinventarnos.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...