lunes, marzo 14, 2011

Limbo prolongado

El faraón partió rumbo al Este, unos cuantos estados hacia el Atlántico. Mientras, yo sigo en el limbo... en el que días enteros me la paso arrastrando el ánima para obligarme a hacer cosas. ¿Logros?: levantarme sumamente cansada, darme una ducha, pseudo hacer limpieza, deambular como zombi por la casa. Lo único que me saca de esta extraña y descuidada rutina, es la clase de baile a la que asisto ahora cuatro veces por semana. Tendré que encontrar la razón de mi exhaustivo cansancio. Últimamente siento como si algo me robase la energía. Estos últimos dos días, llego de clase, como algo y tal es la fuga o al menos la sensación, que tengo que recostarme. Minutos después, me hallo en el mundo de los sueños. Horas más tarde, el faraón me despierta con un beso, indicando que ya es noche, que si quiero cenar. Tal ha sido su preocupación que piensa que lo mío es depresión. Yo me niego a aceptarlo. Triste, sí... a veces, pero es más mi cansancio que mi tristeza. No estoy deprimida, sólo estoy agotada.
Es más... podría asegurar que el simple hecho de estar frente al ordenador absorbe la poca energía que tengo. Pienso que por una temporada tendré que reducir radicalmente el uso de la computadora.
Me siento como en aquellos cuentos en los que algún monstruo absorbe el alma por la boca, dejando un cuerpo seco.

No hay comentarios.:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...