jueves, marzo 22, 2018

Baches

Como siempre, la vida no es plana y abundan las protuberancias y los baches. Lo mismo en la salud.

Es otra vez una de esas etapas que se dan una vez cada "x" años, en la que todo parece aglomerarse en un punto determinado del tiempo. Estoy en una de esas etapas.

Hace seis meses todo estaba "bien"... Últimamente mi energía literalmente se consume o desgasta con lo siguiente:
  • Anemia: sí, ya me había librado hace seis meses de esta lata... sin embargo, ha vuelto. Con razón me sentía tan cansada todo el tiempo a partir de Noviembre. Raro, en septiembre estaba de forma sorprendente en rangos normales... y como todo, tiene sus consecuencias:
    • a petición de la hematóloga, necesidad de programar visita con gastroenterólogo para encontrar la raíz del problema, o más bien para ir descartando
  • Huevos hinchados: y no  hablo de flojera, literalmente, mis ovarios están agrandados y tendré que pasar for el infortunio de una cirugía más en un futuro cercano
  • Dolores de espalda, pelvis y pierna derivado de lo anterior
Aunado a lo arriba descrito, padecimientos emocionales que tal vez se relacionen a lo físico, pero que conjugado con recientes acontecimientos, han amplificado mi estado físico, emocional y cómo no reconocerlo... mental:

- Overkill y su problema de salud... del cual me hago responsable económicamente a distancia
- La Peque separatista y rabiosa

Resultados:
  • Falta de energía
  • Inhabilidad de disfrutar de las cosas o vivencias de las que antes gozaba... por ejemplo, me desvivía por ir a mis clases de baile... ahora, pienso hasta dos o tres veces si ir o no... (?!)
  • Tristeza
  • Crisis de la media edad? no sé lo que quiero
  • Inseguridad en todos los aspectos
Espero que todo esto sólo sea una racha y se pase pronto. Sé que nada es permanente, pero el tiempo se puede hacer muy lento.

martes, marzo 06, 2018

Semáforos

Conduzco por la avenida principal, con el ocaso del sol. Veo que el semáforo se pondrá en rojo e instintivamente me quito el cinturón de seguridad, abro la puerta y salto del automóvil y comienzo a correr. De pronto escucho a los autos detrás del mío sonando las bocinas. Regreso al auto corriendo al igual que salí de él... subo y comiendo a conducir, me percato oque hay una patrulla y me apresuro a ponerme el cinturón de seguridad. Pasando la patrulla, me vuelvo a quitar el cinturón unas cuantas veces. Decido estacionarme al final de una calle donde hay unas vías. No sé qué me motiva a ansiosamente tratar de llegar a alguna parte.
La calle estaba vacía. Pero al darme la vuelta, una fila de personas detrás de mi para entrar al mercado. Un hombre alto y moreno me pregunta que si soy de por aquí. Le contesto que de Cincinnati y me hace una mueca de incredulidad. Me pregunto porqué trata de coquetear conmigo. Decido regresar a mi auto y al darme la vuelta y caminar, los demás se dirigen en la misma dirección, como si cualquiera de mis movimientos lidereara a aquél grupo.
Veo hacia la calle y despierto.

martes, febrero 27, 2018

Armados

Me encontraba asignada a un proyecto, me encontraba en la Ciudad de México. Rutinariamente iba de la oficina al departamento rentado por la empresa y de regreso. Los días iban sufriendo pequeñas variaciones, hasta que una tarde, regresando de la oficina, notaba que las calles eran de tierra, el departamento una choza, mis compañeros de trabajo guisaban en anafres y se respiraba ansiedad. Comencé a notar la presencia de rebeldes, llegaban con rifles automáticos y merodeaban por todas partes. Tenía llamada con la líder de proyecto en la India, ella me decía que si quería regresar a casa podía hacerlo.
No había vuelos. El país estaba en toque de queda y no había lugar en hoteles. Estaba frita.
Desperté al sonido del despertador, para prepararme para la conferencia de las 7:30 am.


domingo, enero 07, 2018

Pre cataclismo

La ciudad de México sufre de múltiples terremotos de alta intensidad. El Faraón, la progenitora, la tía y yo, nos damos a la tarea de escoger sólo unas prendas a llevarnos. Se viene "el grande" y hay que huir de la ciudad. Desesperada, trato de seleccionar de entre mis pertenencias, indecisa y desesperada sollozo de incredulidad. ¡Cómo es que llegamos a esto!

Los edificios con grietas, nuestra casa con la estructura partida.
Apresurada tomo algunas prendas y comienzo a ponerles plástico. Me dicen que escoja sólo una bolssa de mano. No puedo elegir, quisiera llevármelo todo. Pensamos poner todas nuestras cosas en el piso de abajo, y ya cuando los escombros se levanten, podríamos buscarlas. Sin embargo, se me hace absurdo. Se me ocurre. "Mamá, ¿y si nos vamos a vivir a Tlahuica?", "Hija, esa es una maravillosa idea".

Despierto.´

Me doy cuenta de lo absurdo del sueño. Tlahuica era un fraccionamiento en Cuautla, donde teníamos una casa de fin de semana. Estaba muy cerca del volcán Popocatepetl, lo cuál lo hacía un tanto peligroso después de que el volcán comenzó actividad por 1994...

lunes, diciembre 25, 2017

Ausencias

La primera vez que experimenté una ausencia, aunque temporal, fue cuando mi hermana menor y yo nos perdimos en Paris.
Eran los 80s, y caminando cuadras atrás de Printemps la peque y yo tomadas de la mano caminábamos tras nuestros padres y hermano, como en fila india ellos, nosotras en paralelo.
En una esquina, doblan a la derecha, nosotras seguimos y cruzamos la calle... 7 hrs. de angustia tanto para padres como nosotras - aunque nos metieron en una tienda y en servicio al cliente nos dieron chocolates, crayolas y papel -.  La ausencia fue temporal, pero un susto tremendo pensar que estábamos en un pais ajeno y sin hablar el idioma, pensando que no volveríamos a ver a los nuestros.
Afortunadamente todo pasó.

La segunda vez, cuando mi mamá nos despertó para avisarnos que el abuelo paterno había perecido. Fue algo extraño, porque a pesar de que al momento lloré, ya era una persona muy grande y en cierta forma, su muerte no tan impactante. Sólo veía sufrir a papá.

La tercera y la que directamente me impactó y me dejó traumada, fue la muerte de papá. Siempre tan fuerte, era imposible creer que se había ido. Recuerdo cuando en el velorio contaban chistes y me parecía de lo más grotesco y fuera de lugar. Yo vivía mi dolor mientras todo lo demás seguía normal. El mundo se detuvo para mi, pero para los demás sólo era un día más.

Luego murió la abuela paterna, ajena a nosotros, en realidad no me afectó. Me afectó más ver a los hermanos de mi papá en el velorio de la abuela, pues el menor de ellos, parecía el gemelo de papá. Era como si papá se hubiese levantado de entre los muertos.

Años después, falleció la abuelita materna, un bello ángel que dejó nuestras vidas a sus 93 primaveras. Dolor fuerte, pero al igual que el abuelo paterno, no tan impactante.

Y hace siete años... la ausencia que destrozó mi identidad... sacudió mi existencia y acabó con mi antigua yo... Mamá quien fue secuestrada por el enemigo silencioso, quien le arrebató la vida.

Diciembre y enero, siempre decía... eran meses de "desviejadero". Mamá y papá fallecieron respectivamente en esos meses. Tal vez por eso, es cuando cada año esos meses me parecen fastidiosos inconscientemente y casualmente en esas fechas siempre tengo un resfriado o algún padecimiento pulmonar. (He logrado evitarlo hasta el momento este año).

El hermano mayor está en etapa terminal de su enfermedad. Hepatitis autoinmune, dejando su hígado cirrótico y con encefalopatías cada día más seguidas. Nos dio un susto el pasado fin de semana, cuando en una de sus incoherentes noches, caminando por la casa, cayó sobre una mesa de cristal, cortándose una mano. Lamentablemente, es una bomba de tiempo. En cualquier momento puede perecer y lo más complicado es estar tan lejos. Tan lejos y sin poder confiar en la propia familia. Es triste. Muy triste. Pero no queda más que aprender de las ausencias anteriores y prepararse para lo fuerte, que pronto llega.


martes, noviembre 28, 2017

Eruptó...

Se hace tarde para la reunión de ex alumnos. Curiosamente es día de todas las escuelas, en un sólo lugar, nos reuniremos los de primaria, secundaria, preparatoria y universidad.
Camino por las calles y veo a lo lejos el Popocatépetl echando su ya acostumbradas fumarolas. La fiesta será a las faldas del coloso.
Mientras camino por los alrededores, comienzo a sentir un escalofrío, las aves y animales están sospechosamente silenciosos. Sigo caminando hacia el punto de reunión y veo que uno de mis mejores amigos camina con su esposa y su hijo rumbo al cráter. Trato de decir algo, pero no el tiempo se adelanta y mi amigo desaparece. Entonces comienza un leve temblor y se escucha el crujir de las rocas y la tierra por debajo de mis pies.
Comienzo a correr en sentido opuesto al punto de reunión y veo como el Popo comienza a "eruptar" vapores y material incandescente... y en ese momento, explota... la lava parece cemento rojizo que va escurriendo por doquier, los que logramos correr lo hacemos a toda velocidad.
Paro por un restaurante a tomar algo refrescante y sigo corriendo... en el camino encuentro a algunas personas de la primaria que confundidas continúan hacia el punto de reunión. Les indico que no lo hagan, seguimos corriendo.

Despierto, estoy hecha una sopa.

lunes, octubre 09, 2017

Fractura familiar

Desde tu partida las tres ramas del árbol, tu árbol que cultivaste con paciencia, amor y trabajos, han estado balanceándose airosas ante las tempestades de la vida. Tratando de tomar ruta, buscando la brújula, el timón ha dado de tirones de un lado a otro.

Tristemente, la ramita tierna a la que más se le dio atención y amor, es la que está en crisis separatista, tratando de fracturarse así misma intentando dislocarse del tronco. Tal vez tanto se le dio, que impaciente no ha logrado saciar su desmedida hambre de ¿qué?, no lo sé.

La rama madura, está marchitándose... aunque la rama intermedia intenta nutrirla o inspirarla, ésta ya no escucha... se empecina a seguirse secando, esperando en cualquier momento la extinción.

La rama intermedia sumamente triste ante la situación de las 3 ramas. No sólo por las otras dos, sino que en su infinita tristeza, añora lo que fue del árbol fuerte y frondoso. Ambas raíces cuyas almas volaron temprano, dejaron un tronco vacío. Con la esperanza de un futuro de unión y continuidad, todo se ve frustrado por la incomunicación y la deserción.

La intermedia se siente imposibilitada, ya que a la distancia poco puede procurar, no en términos materiales o emotivos. En términos físicos, la presencia resuelve muchas situaciones. Sin embargo, no es posible estar presente físicamente.

La ramita tierna en su afán de probar a no se quién, un "éxito" material, enferma sus entrañas de frustración, disgusto y resentimiento a sus ideas con respecto al resto del árbol. Mientras no sepa perdonarse así misma y se plantée concretamente su presente, no habrá más que esperar a que toque fondo y desde los abismos reflorezca.

La enorme raíz que sembraste, dio lugar a un árbol que se tambalea en rumbos diferentes y a punto de fracturarse, por el miedo. El miedo a que la rama madura perezca. Esa es la realidad. Cuando eso suceda, será imposible imaginar qué sucederá con las ramas restantes.

Te extraño mamá.
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