jueves, abril 13, 2017

OFTON

Estimado lector, esto es algo así como una de esas frases en letras pequeñas que vienen como "disclaimer": este escrito es verídico y con tintes que algunos llamarían de ocultismo, paranormal o simplemente viaje astral. O de plano, un mero episodio alucinatorio durante una parálisis de sueño. Pero es importante saber que al salir de aquél "trance", investigué lo descubierto y me dejó perpleja.

Tengo la fortuna o no -eso es tema para otra publicación- de trabajar desde casa. Con que cumpla con 8 horas de trabajo existe hasta cierto punto cierta flexibilidad. Esta semana ha sido un tanto lenta por aquello del "Spring Break" y Semana Santa.

En las últimas semanas, he incrementado mis niveles de ejercicio, lo cuál me ha dado una mayor energía. Sin embargo por la noche, me ha mantenido despierta hasta casi la media noche.

Hoy salí como de costumbre al gimnasio, cita con el entrenador personal (ésto, para obligarme a asistir, de otra manera estaría en cama... saber que tengo el compromiso con alguien más, más allá de motivación, es una grúa imaginaria que me arranca la sábanas por las mañanas).

Regresando, pasé rápidamente a aquella cafetería a recoger mi ensalada de pollo y caffé latte con leche de almendra, que había ordenado en la aplicación en mi teléfono. Posteriormente mientras consumía mis alimentos, me dirigí a LOWES a recoger un material (largo de contar, tema para otra publicación) - un fiasco, ya que no cupo en mi auto y tendré que regresar mañana con el Faraón - para finalmente dirigirme a casa, ducharme y ponerme a trabajar.

Después de una breve ducha, me eché encima un vestido y me dirigí a la computadora. Frente a mi el escritorio, las tarjetas de conceptos para aquella certificación están esparcidas clasificadas por categorías de temas. Comienzo a sentir un cansancio tremendo, entro en algo parecido a un sopor. Decido ir a la otra habitación y recostarme por 15 o 20 minutos para reponerme y continuar.

Cierro los ojos y caigo en los brazos de Morfeo. En algún momento desperté. Me deshice de la almohada y al tratar de acomodarme sin ella, quedé mirando al techo. Cierro los ojos y en menos de un segundo, no me puedo mover, no puedo hablar, no puedo gritar o abrir los ojos. Entro en una especie de trance. Algunas personas a ésto le llaman "el muerto", que de alguna forma alguna alma en pena se sube sobre ti y no deja que te muevas. En realidad, trato de tener una mente más analítica y me empeño en investigar de una forma factual las respuestas a mis preguntas.

Decidí que en lugar de luchar por moverme y salir de aquella prisión auto impuesta, debía relajarme y observar. El observar teniendo los ojos cerrados puede ser algo aterrador, pero en este caso fue algo inaudito.

Aunque mi cuerpo físico se encuentra plácido tendido en la cama, mi yo se encuentra de paseo. Estoy frente al Universo. Yo y el Universo. Sí, suena algo estúpido, incongruente y tal vez absurdo. Pero, sólo estoy narrando lo que sucedió y lo que percibí y recibí.

Mi presencia en "aquél" lugar (que en realidad es éste, pero cuando uno está poniendo suma atención), ví algo parecido a una aurora boreal, pero definida. Como una rueda energética inmensa con un agujero en el centro. Me ví  haciendo cálculos matemáticos y con la urgencia de hacer anotaciones. Tenía las fórmulas precisas que me daban el secreto del universo. Comencé a hacer dibujos mentales de aquello, con el temor de que lo olvidaría al regresar.

Trato de incorporarme físicamente y no logro moverme. Grito sin lograrlo y ya resignada dirijo mis palabras al Universo "quiero salir!, quiero regresar!". En ese momento, abro  los ojos y estoy mirando al techo. El cansancio me tumba, trato de moverme y de nuevo regreso a aquél trance. Continúo con mi inspección.

Me digo a mi misma que ahora comprendo perfectamente que existen universos paralelos y que la rueda del tiempo que vi, no es más que lo que conocemos como espacio, pero doblado. Tal vez no te haga sentido, querido lector. Pero créeme, lo tengo muy claro. No sólo estamos en este plano. Estamos al mismo tiempo en muchos y diversos en estos momentos haciendo diferentes actividades a la vez.

En un intento por volver a salir del trance, logro incorporarme y camino hacia mi oficina en la habitación junto a las escaleras, cuando escucho al Faraón en la cocina. Me pregunto qué hace aquí tan temprano, pues se supone que debería estar en su oficina. Llega amorosamente a saludarme, pero yo estoy de mal humor porque perdí tiempo en el trance y tenía que regresar a mi escritorio a ponerme al corriente.

Faraón: "Nefer, ven conmigo -tomándome de la mano- ven a meditar"
Nefer: "me tienes que escuchar primero, acabo de descubrir, más que descubrir, ví la realidad"
F: "la realidad siempre está aquí, ven a meditar"
N: "estoy muy cansada, voy a recostarme un rato y te alcanzo al rato"

Percatándome que en realidad no estoy en mi cuerpo y que estoy en alguna realidad alterna, porque no estoy dormida ni soñando, me encuentro de nuevo sobre la cama con los ojos abiertos mirando al techo. Estoy en una situación muy parecida a la película del día de la marmota, en la que las cosas suceden una y otra vez. Pero en este caso, en cada vez, algo diferente sucede.

Decido relajarme de nuevo, pero al cerrar los ojos, estoy inmóvil. Totalmente paralizada, aunque respiro. Mi conciencia sigue observando todo lo que sucede. Meto la cara en la "rueda del tiempo" y veo mi imagen duplicada en cientos de lugares a la vez y estoy en esos lugares al mismo tiempo haciendo diferentes cosas. De nuevo, trato de buscar papel y lápiz para hacer anotaciones y fórmulas matemáticas, dibujos, pero no logro regresar.

Cansada, con resignación, sólo digo "quiero regresar"... en ése momento alguien gritó "OFTON, no te vayas..." y yo con consternación y mal humor, le respondí "mi nombre es Nefer, no OFTON", a lo cuál, aquella voz respondió "te llamas OFTON, no lo olvides!!!".

"Regreso" a este plano y después de numerosos intentos de salir de las "capas de cebolla" de donde quiera que me encontrase, en la que en un par de ocasiones estaba con el Faraón, logro sentarme.

Confundida por todo aquello, corro a mi oficina, activo el ordenador y busco "qué es OFTON", como mi buscador de internet está en inglés pre determinado, no encontré nada... sin embargo, cuando lo hice en español, encontré un sitio en el que lo explica y me quedé aún más confundida:

http://www.meaningslike.com/name-stands-for/ofton

http://www.significadoes.com/1/que-significado/ofton


Y sigo sentada frente al ordenador pensando si tengo que ingresarme en un psiquiátrico.

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