domingo, agosto 19, 2012

Semi-manca

Mientras corría por la casa porque andaba apurada, decidí ponerme aquél anillo que mamá me regaló... una enorme perla de Majorica. En un breve lapso de tiempo mi mente me indicó que no lo usara, que seguramente me atoraría en alguna parte. Hice caso omiso a mi aviso mental y procedí a terminar de arreglarme. Había planeado mi día a la precisión. Desayunar en aquél lugar, tomar un café en ésa otra cafetería e ir a la otra biblioteca, que promete ser más amplia.

En una tos severa, un pegosteadero tomó su curso hacia el norte de mi aparato respiratorio... corriendo hacia el baño para desechar aquello y no ahogarme en el intento, choqué con la mano izquiera en el marco de la puerta del baño, justo en el dedo donde había puesto aquella mega-perla de Majorica. Vi relámpagos y centellas...  el golpe fue directo a la perla... no le pasó absolutamente nada, sin embargo, mi dedo anular completamente inmovilizado después de haberse doblado recto hacia la palma. Me doblé del dolor después de desechar aquél "intruso". Traté de quitar el anillo. Aunque a la perla no le dolió, el anillo lloraba conmigo, puesto que estaba totalmente doblado, no sólo el "doblón" de mi dedo... sino el estrangulamiento del anillo en mi dedo. Traté de calmarme y con respiraciones profundas traté de sacar el anillo del dedo antes de que la hinchazón siguiera su curso. Fui a otra puerta para hacer presión sobre el anillo y medio enderezarlo, sin lograrlo. Me concentré y respiré lenta y profundamente mientras tiraba del anillo, hasta que logré sacarlo... salió con todo y pellejo. Al menos, ya mi dedo no estaba prisionero.

Me puse cinta de deportista en los dedos y mano, y procedí con mi itinerario... ya estando en la biblioteca, no aguantaba el dolor... después de un par de horas de estudio decidí ir a la clínica de ortopedia.

Tras rayos-X y torturas a mi pobre manita, indicó aquél asistente del médico que no tenía fractura, pero un severo esguince en el anular... me pusieron un yeso temporal y semi abierto para que yo en un par de días lograse quitármelo para continuar con unas cintas de velcro que me dieron. Aunque el dolor sigue y ya puedo moverlo más pero aún está inflamada la mano de ambos lados, palma y torso. A cuatro días del suceso, me sorprendo de lo que yo mentalmente creé en aquél momento... o habrá sido clarividencia?

Me tomó un largo tiempo escribir esta entrada... no había tecleado de "a dedito" yo creo desde que era niña y usaba la máquina de escribir de mamá.

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