miércoles, agosto 31, 2011

Todo y nada

Sábado 27 de agosto del 2011. Aproximadamente once y treinta y tantos de la noche.

El faraón durmiendo en la otra habitación. Yo, clavadísima leyendo sobre el Dhammapada en línea. Como siempre últimamente ya se me hizo la costumbre de tener la laptop encendida hasta que me da sueño. Ví la hora, 11:34pm. Pienso en lo mal habituada por no dormir a mis horas. Continúo con la lectura recostada de lado en "cucharita" o más bien en posición fetal, al filo de la cama con la laptop en mis manos apoyada de lado sobre mis piernas.

Mi lectura de suma concentración me llevó a una especie de trance. Un trance en el que me perdí. El tiempo no existe. En la obscuridad, mi mente penetró en la nada. Mis sentidos completamente alertas pero sin pensamiento, sin sabores, ni olores, sin sonidos, sin sensaciones. Mis músculos seguramente se relajaron completamente y en aquél instante, sentí que la laptop se deslizaba por entre mis dedos, tuve la reacción de asirme a ella, pues conscientemente sabía que caería al piso.

Al momento de tener contacto con la laptop, regresé del trance y en ése instante, sin pensar... llegó una tonelada de información.
Yo no era yo. El YO no existe. Simplemente soy. Soy uno con el todo y paradógicamente, todo es nada. La nada es un vacío y en ese vacío de conceptos llegó la confirmación. Pasado, presente y futuro, todo en este instante.

Comprendí mi misión en esta vida, comprendí la asociación de experiencias pasadas. El por qué conocí a la gente que ha cruzado mi camino, el por qué papá murió, por qué me relacioné con ciertas personas. Todas y cada una de ellas, derivarían en un sendero. Mamá preparó el camino con su muerte, todo "tenía" que suceder así.

Al faraón tenía que conocerlo, como a todas las personas con las que me relacioné en el pasado, él era una pieza clave en este rompe-cabezas. Todo para éste despertar. Mi misión no incluye el tener hijos, porque madre ya lo fui. Comprendí que mamá no se fue, simplemente trascendió y está en "casa", donde me encontré en esa fracción de segundos, en el TODO. No hay nacimiento, así que no hay muerte. Es sólo éste instante.

Sentí una enorme felicidad, una paz infinita y un amor elevado a la "N-ésima" potencia. Veo el reloj. 11:35PM. Todo éso sucedió justo cuando cambió del 4 al 5. El faraón despertó para hacer una escala técnica.

Nefer: "Faraón! me iluminé!"
Faraón: "si?, qué paso?"
Nefer: "Soy todo... y soy nada"  - en el tono en el que mamá nos había explicado satisfecha y extremadamente feliz aquélla realización
Faraón: " buenas noches"
Nefer: "no hay nacimiento!!! no hay muerte!!!"
Faraón: "buenas noches" (seguramente pensaba que sólo repetía lo que escuchamos constantemente durante los retiros) y continuó caminando de regreso a aquella otra habitación.

Salté de la cama y caminé hacia la otra habitación

Nefer: "que te digo que alcancé la iluminación!!" - exhaltada y firme
Faraón: "dime!" - ya a estas alturas, el faraón se dio cuenta de que no era broma

Le comenté todo lo que arriba menciono (que no es ni la tercera parte de todo lo que me llegó en ese lapso después del trance). Era tanta mi emoción de la comprensión absoluta de todo, que comencé a llorar descontroladamente.

Nefer: "comprendí todo!, no tenía que ser madre... te tenía que conocer a ti, mamá tenía que trascender... todo!!! lo comprendí todo!!! el por qué estoy aquí!!! y... y... ahora qué hago con todo ésto????"
Faraón: "tranquila, respira profundo" - pensó que lloraba de tristeza y me abrazaba fuertemente. Su corazón parecía un conejo. Brincaba fuertemente bajo esa piel.
Nefer: "NOOOO, si no estoy triste, estoy FELIZ!!!!! no tienes idea de la cantidad de AMOR que siento en éste momento, SOY FELIZ, mamá tenía razón!!!!! NADA IMPORTA!!! todo va a estar bien!!!!
Faraón: "luego le llamas a Sunim"
Nefer: "vamos a dormir"

Nos encaminamos a aquella habitación. Como es la costumbre, el faraón recostado del lado derecho... y yo detrás de él. Lo abracé fuertemente. Era como abrazarme a mi misma. Como abrazar a mamá... Como abrazar a toda la humanidad. Tenía sensaciones extrañas en los oídos y la pelvis (no sé qué significado tenga ésto). Era tanto el amor... un amor que salía de dentro de mí como un río interminable y lo inundaba todo. Mi ser era un torrente de amor y felicidad.

Esto... todo duró por varias horas. La sensación de infinita paz, infinito amor e infinita felicidad. Fue entonces cuando comprendí el nombre que Sunim me dio en mi primera toma de preceptos. El nombre budista, significa "alegría y felicidad del Dharma". Comprendí el nombre que Sunim había dado a mamá, cuyo significado era "100%".

Kasina = 100%. Sí, mamá alcanzó la iluminación antes de ir de regreso a "casa".

Ése sábado, estuve brevemente "en casa" por menos de un minuto.

Las explicaciones aquí descritas son insuficientes para presentar lo que significa el llegar a la iluminación. Por que en la iluminación, no hay conceptos... sólo la certeza de saber que soy todo. Somos todo.

¿Lo cotidiano y mundano? sólo una ilusión, una construcción de la mente.

Al menos...

*** deliberadamente sin tildes ***

...no estoy loca, no soy la unica que se hace la misma pregunta. Despues de la iluminacion, que sigue? que sentido tiene la "vida ilusoria"?... encontre un buen articulo al respecto y me ha tranquilizado.

Me parece una idea excelente la de crear como todo un artista, cada dia... un dia maravilloso... en lugar de vivir como en la pelicula de la marmota...

Tendre que enfocarme en los pincelazos de la nueva creacion y mientras tanto, ocuparme de pegar ojo que se me ha hecho costumbre otra vez el desvelarme... que no me hace nada bien.

martes, agosto 30, 2011

...iluminación

Tal vez ésto pueda verbalizar lo que yo lo pude, con referencia a mi post anterior.


domingo, agosto 28, 2011

Nirvāṇa

Anoche, alrededor de las once treinta y tantos, alcancé la iluminación. Tal vez después postée o trate de verbalizar lo que me fue revelado. Anoté lo más que pude, pero no creo que sea ni la tercera parte de lo que vi.

Nada importa :)

lunes, agosto 22, 2011

Lunes indeseado

Siempre me han impuesto los domingos. No me gustan. Peor los lunes, sobre todo cuando sé que mi porvenir depende de lo que yo decida hacer. Decidí no llamar a aquella mujer que quiere que trabaje como consultora. No lo sé, como que por ahí no me late. Tal vez cambie de idea y mañana la llame. Hoy tenía muchas cosas que hacer: llamar a la compañía de autos para hacer cita para el servicio del nefermovil. Averiguar si mi membresía en esa asociación profesional sigue vigente, para.... -si... ya sé...- registrarme para la certificación, aquella a la que le he dado la vuelta.

Aunque no hice lo mencionado, me desperté relativamente temprano, hice Tai Chi... un DVD que encontré abandonado por ahí... para seguir con mi rutina de la serpiente.

Confieso que no he comido muy bien que digamos, la semana pasada no comí verduras y mis entrañas lo resintieron. Están protestando estirándose como chicle en el interior, haciéndome pasar unos momentos sumamente incómodos.

Vino el de la compañía de internet. Cambió no se qué cosas o filtros fuera de la casa y en el sótano. Así que antes de que llegara, me di a la tarea de escombrar y aspirar aquél área que le rehuía. Sí, todavía hay cajas y papeles, pero ya menos, tal vez mañana le dé otras dos horas a la talacha allá abajo. Poco a poco y quizás para el viernes el sótano esté impecable. Al menos el internet dejará de fallar (ojalá).

Malas noticias: encontré una cucaracha bebé en el sótano. Así que esto tiene que quedar esta semana, ojalá sólo sea una pasajera y que no se estén colando por la coladera del área de máquinas.

Me siento triste. Triste porque perdí contacto con un amigo muy querido, con el que podía hablar horas y de diversos temas, trabajábamos hasta altas horas de la noche, viajábamos juntos, negreábamos juntos, mentábamos mandarinas juntos, etc. El caso es que le perdí la pista.

El no es muy asiduo de las computadoras. Nunca escribía correos, pero hablábamos por teléfono o cuando iba a México, nos quedábamos de ver para el café. La última vez que lo vi fue en el otoño del 2007. La última vez que escuché su voz fue en el otoño del 2008. Aquél otoño hablé con él mientras la anestesia general iba poco a poco disipándose en mi ajetreado cuerpo tras aquella cirugía. Después... perdimos contacto. Su teléfono no es el mismo y al parecer ya no vive donde solía hacerlo.

Cuando pasó lo de mamá, traté de buscarlo... sin suerte. El había conocido a mamá... de las tantas veces que me llevó a casa después del trabajo. El y su esposa conocieron a mamá en una situación curiosa muchos años atrás. El había dado al hospital y yo también por circunstancias diferentes. Nos encontramos en urgencias. El esperaba ser atendido, sentado con su esposa e hijas. Yo, sentada con mamá. En aquél entonces era sólo un compañero más de trabajo, no nos conocíamos del todo y sobrevivíamos al difícil ambiente laboral de aquella empresa.

Hace un par de meses, sabiendo que nunca abre sus correos, le escribí una carta y se la envié por correo convencional, pero con acuse de recibo. Así me aseguraría que recibía las malas nuevas sobre mamá. El sábado, recibí del correo una notificación para recoger un sobre.

Hoy fui a la oficina postal y para mi tristeza, aquél sobre sellado y estampado llegó de nuevo a mis manos. Cerrado. Unas notas en español por todas partes en aquél sello: "no se encontró al destinatario". Al parecer hicieron un par de visitas, para en la tercera (la vencida), sellaron el sobre como "devolución de acuerdo a la ley" y lo enviaron de regreso.

Cometí el grave error de abrir ese sobre y leer su contenido. Fue como revivir de nuevo todo aquello. Todos esos meses de angustia y terror, confrontarme con la muerte una vez más... sentir este vacío infinito que corroe todo mi ser. Recordar sus bellos ojos a media asta. Su aliento ausente después de una expiración. Un envase vacío. Un cuerpo sin alma. Una familia sin madre. Una hija perdida en un llanto ahogado... sin poder respirar. Respiro profundo y en mi mente sólo un par de frases: no principio, no fin... no nacimiento, no muerte. Tal vez es un consuelo. Al menos, quiero engañarme un ratito, hasta que este dolor que me taladra el pecho ceda.

domingo, agosto 21, 2011

Ventanas

Me encontraba en una habitación en penumbras, el faraón  yo estábamos de pie charlando... cuando a lo lejos se escuchaban ruidos... después se iban acercando. Una silueta se veía através de la ventana... y unos golpes sordos sobre las ventanas... como si un ánima tratase de materializar el toquido pero apenas rozase el cristal "Nefer?!, Nefertiti Totonaca?!"... La voz de mamá...

Desperté y el faraón dormía, junto con aquella grabación de hipnosis para poderse mantener en sueño.

Tomé mi almohada y me mudé a la otra habitación... aquella grabación aturdía hasta el tuétano.

jueves, agosto 18, 2011

Bomba

Me encontraba en un humilde rancho, la sequía se dejaba ver en sus tierras. Habían dos cabañas separadas por metros y metros de campo seco. Mi tarea era llevarle jabón para cabello y cuerpo a un grupo de personas para que lograran bañarse. Todo era a escondidas. Salía de la primera casa, corriendo de puntillas para no ser notada. Recorría parte de aquél campo seco y me dirigía hacia el centro del pueblo. En el camino, una señora me advertía "no vaya señorita, está muy peligroso, matan gente".

Cambiaba mi rumbo... Llegaba a la otra casa. Entraba a un baño principal, que para mi sorpresa tenía artículos de lujo: un tapete persa sobre aquél azulejo. El tapete tenía una figura... mientras recorría aquél baño, notaba su amplitud. La figura era la Meca.

En ése momento, me había dado cuenta de que estábamos en tierra peligrosa. Recorro aquella cortina para sacar los jabones. Entra un hombre con turbante. Me escondo en la regadera. Tomo lo que puedo, como puedo y mientras se descuida, salgo corriendo hacia la otra cabaña.

Me toma mucho tiempo, llego al otro lado, cuando la peque me pregunta por qué tardé tanto. Sin poder explicarle todo lo que vi, me percato de que no tengo el jabón. Olvidamos el baño, me avisa la peque que nos tenemos que ir, que habrá una detonación. Esto último, me lo avisa de forma telepática mientras señala una manada de diversos animales que se dirigían hacia un granero. "Hay que ir detrás de los animales, ellos van hacia la salvación, no hay tiempo que perder". Ella ya había organizado el plan, todos correríamos en cuclillas hasta el granero, mezclándonos entre cabras, borregos, vacas y otro tipo de ganado.

Se abrían las puertas del granero y había una enorme prensa. Los animales aterrados observaban y automáticamente desviaban su destino. La peque gritaba: "atrás!!! va a explotar, vámonos!!!". Corriendo lo más rápido que podíamos, nos alejábamos de aquél lugar, una detonación estaba por ocurrir.

Una onda expansiva nos suspendía en el aire mientras una luz nos cegaba. Desperté segundos antes del despertador.

Hoy me tocaba temprano ir al especialista del tobillo. Al parecer estoy al 90%. Tal vez en cuatro semanas más, esté lista. Me sugirió seguir con mis ejercicios terapéuticos en casa.

miércoles, agosto 17, 2011

Borracho anónimo

Hoy me la he pasado de huevona, no hice nada en todo el día más que estar en internet, comer y hacer mis necesidades fisiológicas. Lo sé estimado lector, no tengo para qué dar detalles. Pero sí, si me bañé.

Hace unos minutos, sonó el celular (aleluya que funciona, llegó la nueva pila hace un par de días). Era un tal Stephano. En la pantalla vi el número del faraón, pero la voz era muy distinta y era un gringo intentando hablar en español, me decía con su pobre lengua, que el faraón era un hombre bueno, que no tomaba... que él sin embargo, se había echado unos cuantos tragos. Quiso hablar en italiano, le contesté en italiano y me dijo que no, que hablaba más español que italiano. Para mi forma de escuchar, para mí que ni uno ni otro. Me dio risa, le dije que mucho gusto y me pasó al faraón.

Resulta que es compañero suyo de trabajo, se puso "pedo" (suena muy feo, pero no hallo otro sinónimo que supere al de borracho) y apenas es miércoles. Están todos en alguna ciudad lejana haciendo una auditoria. Tienen que regresar a la oficina después de la cena y el tío no promete, pues al parecer ni conducir puede. En fin, me imagino que su auditoria será de lo más feliz.

Esta entrada, de lo más inútil. Sólo para plasmar el jocoso e inesperado momento.

martes, agosto 16, 2011

Delgada y de blanco

Hace diez años vivía con mamá en su bella casa de Justo Sierra.

Una mañana desperté llorando, con el pecho adolorido y buscando a mamá. "Los sueños, sueños son Nefer" dijo mamá con su dócil y dulce voz, mientras yo desesperada le contaba...

En mi sueño, mamá estaba sentada en la cabecera de la cama, muy jóven y muy delgada, vestida en un camisón largo, mangas largas, de color blanco. En el sueño le decía que qué hacía sentada ahí... ella, abrazando sus rodillas me decía que no temiera, que ya se había muerto pero que velaba por mí. Yo comenzaba a sollozar en el sueño y con un dolor profundo en el pecho le decía que no lo podía creer, que no podría vivir sin ella. En sollozo y el dolor de pecho fue el que de forma abrupta me despertó.

Hace diez años, ni siquiera pensaba que algo terrible estaría por ocurrir.

Postergar...

... siempre he pensado que cuando uno está en cierto estado emocional, es el mejor momento para expresarse...

Hoy es uno de esos días... pero no muy positivo... hoy es uno de esos días en que sé que tengo cosas que hacer, lo pienso demasiado, le doy la vuelta... lo sigo pensando y aún no lo hago.

Si sólo fuese a la acción como una persona "Zen", me estaría ahorrando estas letras. Pero no, aquí estoy... postergándolo todo. El rugir de mi estómago a pesar de gritar a alaridos que tiene hambre, sigo tecleando estas líneas.

Ayer tuve entrevista con otro "caza-cabezas", dice que hay una buena posibilidad en aquélla empresa que fabrica autos. Para ello, tengo que hacer un escrito explicando cómo mi experiencia es compatible con el puesto. Sé que una vez que me siente en calma y con la mente clara, ese escrito estará listo en lo que canta un gallo. Analizando en este caso la manía de postergar... lo más probable es que esté fundada en el temor:

Temor a que se dé el trabajo
Temor a que no se dé
Temor de que si se da, mi decisión me lleve por el camino que ya no es el mío
Temor a que si no se da, mi decisión me lleve a la perdición...

Y bueno, en lugar de estar "guajoloteando", mejor me voy a desayunar, a hacer QiGong, echarse un baño y sentarse a redactar la carta.

Bien lo dice el dicho Zen "no desperdicies tu vida".

domingo, agosto 14, 2011

Compañero de viaje

Un chapulín verde limón y con enormes antenas se aferró a mi parabrisas. Sucedió justo cuando me percaté que me había pasado la salida para llegar a la ciudad. Como si el pequeño insecto me dijera que no me preocupase, me acompañó todo el camino desde aquél semáforo hasta el centro de la ciudad. Después, desapareció misteriosamente.



sábado, agosto 13, 2011

Desconocida

Es increíble cómo sólo una fotografía, pudiese traer tantos "des recuerdos", emociones encontradas e inseguridades juntas. Una compañera de la prepa/universidad plasmó en el "cara-libro" un momento que no recordaba.

Mil cosas pasaron por mi mente al ver aquél rostro que ni yo misma reconocí, ni su peinado, ni su maquillaje, ni su ropa... lo único que reconocí, fue el colguije egipcio en aquél delgado cuello. La niña guapa, de mirada triste e infraganti. Traté de hacer memoria, no me hallaba. Vi el contexto, las demás fotos en el álbum...

En aquél entonces, en casa se vivía una dictadura. Problemas con overkill por su adolescente comportamiento, la violencia física y psicológica de papá y su controlitis incontrolable, el temor de mamá, la inocencia de la peque... la eternamente triste Nefer. Se venían muchos cambios, en verano del año siguiente nos mudaríamos a Italia. No tenía ni idea de que unos pocos meses después, papá no estaría entre nosotros.

Mi tristeza era profunda, venía desde la infancia. Un padre egocéntrico, macho y controlador. Su familia criticona. Celoso extremista, en cada oportunidad hacía ver mis defectos físicos: dientes chuecos, "nariz de tu madre", boca de "piquito de pájaro", "nada por aquí, nada por allá", "pobre de mijita la feita". Más tarde me enteré que lo hacía para que yo no me ilusionara con el sexo opuesto y no tuviese novio, para no darle a papá preocupaciones.

Insegura y poco sociable deambulaba por aquellas aulas, a veces comportándome con la pedantería aprendida de mi padre, tratando de probar no se qué cosas. Enamorada platónicamente de uno de mis mejores amigos, vivía eternamente en drama por que "no me pelaba".

Mi mejor amiga de aquella época, exasperada, me decía que viera más allá de aquél crío, que no todo era eso. Ella sin embargo, " tenía problemas": sus padres le daban demasiada libertad y se sentía sola, con tanta libertad que no sabía qué hacer con ella. Nada sabía ella del encierro al que papá nos tenía sometidos. Mi escape y felicidad era estar en las aulas, rodeada de conocidos/desconocidos/amigos, etc., haciendo todo tipo de actividades extra curriculares, para estar el menor tiempo posible en casa.

En esa época, mi mejor amiga se la vivía en mi casa... después de clases y "granero" (donde hacíamos aerobicos o jazz en la escuela) venía a comer y nos la pasábamos toda la tarde platicando de mil cosas, moda, peinados, chismes, cómo sería nuestro futuro, qué tíos nos gustaban. Claro, todo esto, cuando papá no estaba. Y si papá llegaba, siempre vió su lado coquetón y simpático, como cuando estaba de buenas. Nunca vio su lado obscuro. Nunca hice nada por aclararle a ella la visión. Nadie tenía por qué saber cómo estaban las cosas en casa. Se supone que éramos cinco... "los cinco dedos de una mano que unidos en un puño, podrían vencer cualquier cosa" - como solía decirlo papá.

Hoy vi esa fotografía e incrédula, comenté que esa no era yo. Un par de amigos respondieron "claro que eres tú". Me di cuenta y reconocí algo que nunca hice: mi auto-estima en aquél entonces, estaba por los suelos. Joven y bella, con toda la vida por delante. Sin todas esas inseguridades tal vez mi vida sería otra. No puedo imaginar, pero pienso que de no haber vivido todo lo que viví, no habría aprendido tanto. Por algo pasan las cosas.

Después de todos estos recuerdos y sentimientos, veo la foto y me digo: que hermosa chica.

martes, agosto 09, 2011

La vida es un suspiro...

Inhalamos al nacer...
exhalamos al morir...

°C y humedad a la alza, bolsa de NY a la baja

Y con estos calores y lluvias, es imposible no andar haciendo striptease por toda la casa... y ni si quiera invertir neuronas en la crisis económica, como todo, pasará...

El tobillo aún dolorido, hice nueva cita porque no he sentido mejoría en las dos últimas semanas. El mercado laboral está sumamente flojo y el Faraón y yo estamos contemplando la posibilidad de mudarnos. Aún no sabemos a dónde. Hay posibilidad de ir hacia la tierra de los exiliados en la Florida. Detesto el calor y la humedad, pero a estas alturas, creo que está así en todas partes :(

Hoy acompañé al Faraón a una reunión post conferencias de su chamba. Buena comida, buena compañía. Se le ocurrió invitar a un compañero a pasar dos noches en casa, porque al tío se le ocurrió no reservar hotel y por supuesto, no encontró alojamiento. Así que mañana por la noche y pasado mañana estará en territorio piramidal. Lo unico bueno es que lo postergable lo tendré que hacer mañana: depurar esa habitación. Lo imposible: andar en pelotas.

En pelotas en estos momentos para variar, con este calor me es imposible pegar ojo. Ya veremos, dijo un ciego -como decía papá-

sábado, agosto 06, 2011

El Armario

Recorro los pasillos de aquél lujoso hotel. Frenética voy al comedor, donde busco granola y un poco de leche. Overkill no se siente bien y tengo que ayudarlo.

Regreso al cuarto y veo a Overkill hablando con alguien que se encuentra dentro del armario.

Desde el armario: ya vino, shhh
Overkill: házte visible con ella
Armario: no, todavía no...
Nefer: qué pasa? con quién hablas?
Overkill: con mamá!
Nefer:  !?!?!? (mentalmente contestando que está en el más allá)
Armario: (una risita nerviosa) hola Nefer -con el rostro risueño de cuando contaba chistes o hacía travesuras-
Nefer: MAMÁ?!?!?!?!?!?!
Mamá: (saliendo del clóset) sí mi reyna, no quería que me vieras, no todavía... hay que ayudar a Overkill
Nefer: sí, ya fui a la cocina y al restaurante, traje granola
Mamá: bien! -acercándose al lavabo del cuarto para remojar la cara de overkill

Despierto enredada en la sábana y queriendo seguir soñando!

martes, agosto 02, 2011

Aguas Serenas

El haber ido a la cueva del "lobo" sin expectativas y con mente abierta me trajo muchas sorpresas. Fui recibida de buena gana, tratada como toda una Faraona. La vida no deja de sorprenderme. Sin tener que decir nada, las cosas quedaron bien. Al menos el canal de comunicación se abrió con los suegros de nuevo.

Cuando uno presencia la muerte frente a frente, con todos sus colores y sabores, muchas cosas dejan de tener importancia. Una de tantas, eran las antiguas rencillas que había con la madre del faraón. Aunque especial, uno aprende a aceptar a las personas como son, sin esperar nada. Hoy, aquí y ahora, aseguro que todo está bien.

Después de 10 o un poco más de horas de manejo, al fin regresamos a casa, estoy exhausta y ya al menos comencé el movimiento. El viernes tengo cita con otro "head hunger hunter", creo que tengo demasiada hambre, porque ya el subconsciente me revela.

Sólo me quedan dos círculos por cerrar:


  • La hermana de mi padre
  • Aquél primer novio, quien tras fallidos intentos de abrir comunicación, mejor quedan las cosas como están. Tal vez no tenga nada que cerrar... tal vez aquello se cerró "solo" hace muchos años. Ya era hora de madurar.


Esto no debe ser impedimento para continuar por este camino espiritual que ya me llama a gritos. Sucesos continúan, sólo espero que todo lo que venga, tenga correlación con experiencias superiores.

No me cabe duda alguna, todo sucede por una razón específica, aunque muchas veces se presente ante los ojos y no la veamos, o no la queramos ver.

Envío mis mejores vibras, mucha paz... mucho amor.
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