sábado, octubre 22, 2011

Retretes

Mamá y yo caminamos por las calles de Nueva York, amigos y hermanos a la vez caminan pero nos diseminamos por la ciudad. Mamá y yo seguimos caminando y llegamos a un área que parece rural. En medio de un espacio abierto de suelo de tierra se encuentra algo parecido a un "tíovivo". Al acercarnos vemos que parece una línea que se asemeja a la de producción. La maquinaria es azúl y entre engranes, se encuentran retretes colgados a lo largo y ancho de la maquinaria. El lugar es polvoso. Mamá me pide que no respire esa "porquería". Al parecer nos habíamos topado con un centro de lavado de retretes. Todo parecía indicar que aquellos retretes llegaban en línea desde las viviendas de la gran ciudad, eran destapados (de heces) y lavados automáticamente. Mamá y yo aceleramos el paso. Me percato que mamá está débil. Nos sentamos en un restaurante, al parecer en algunos breves momentos habría variedad.

Viendo hacia el mini escenario, Kristen Stewart maquillada y vestida en su caracter de Bella, comienza a actuar. Al término, le digo a mamá que quiero su autógrafo. Bella, es decir Kristen... comienza a pasar por el pasillo entre las mesas para proporcionar autógrafos. La señora de enfrente le muestra una amplia libreta. Kristen se limita a indicarle que sólo ocupará una esquina de la hoja, puesto que no le gusta desperdiciar papel.
Cuando pasa por nuestra mesa, mientras trato de pasar las hojas de mi block de dibujo para encontrar un buen lugar, ella se limita a escoger una hoja rayada del otro lado y al reverso me extendió su autógrafo. "Esta chica me gusta" dijo mamá, "es de las ahorrativas como yo".

Vemos a los amigos y hermanos entrar el lugar, nosotras vamos de salida. Sin identificar cómo, me encuentro con mamá en un tren, mamá en bata de hospital abierta por la espalda, camina tambaleándose por aquél pasillo. Observo que otra vez se le formaron llagas en los glúteos. Corro hacia ella y veo a mis hermanos. Mi hermana como siempre, distante y ajena. Mi hermano se aproxima a auxiliar a mamá.

"Mami, voy por unas gasas y vengo a curarte", mamá se remolineaba en el asiento y trataba de que los pasajeros no le viesen por entre las tiras de la bata. La señora de al lado ayudaba a reacomodarle la bata. "Hija, no hace falta... que venga, a estas llagas les doy yo y que la muerte venga, que yo le doy".

Un sonido de un objeto muy pesado cayendo al suelo me despertó. Era el faraón, se rodó las escaleras en la obscuridad -al parecer sólo le duele el muslo. Son las 6am. Camino en dirección al baño a depositar karmas. Termino y me dirijo al otro baño a tomar una ducha, que el hindú llamará a las 7am. Al menos eso dijo. No lo creo, puesto que siempre que me dice que llama, lo hace horas después. Esta vez, no le contestaré el teléfono. Mi fin de semana es éso, mío.

Son 7.41, el tío no ha llamado. Perfecto, ahora me puedo enfocar a escribir en mi abandonado blog, en decirte querido lector que te extraño y a prepararme para mi clase de pintura china a base de tinta y agua. Una amiga hondureña de mi clase de baile y yo iremos a dar pincelazos. Ella, de descendencia china pero sin saber el idioma (chino) aunque perfecto inglés, tiene la delicadeza y la energía que yo anhelaría tener. Hacemos buena mancuerna. Tenemos gustos similares y aunque a veces puntos de vista diferentes, no interferimos la una con la otra. Me gusta su presencia.


*Ninguna de las imágenes en este post son mías. Sin intención de violar derechos de autor.

1 comentario:

nor dijo...

jajajaj.... ne encantó lo de "tirar Karma" :)

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