lunes, mayo 26, 2008

Ansiedad

Pudiendo ser las cosas tan sencillas, el ser humano siempre se encarga de complicarse la existencia... pero bueno, que no me voy a echar un verbo sobre lo que traigo en la cabeza en estos momentos, porque no es positivo.

A pesar de haber tenido 3 días de "descanso", sigo agotada... creo que es hr. de ir a ver a un médico, pues esto ya no es normal. Se lo atribuía al nuevo horario, pero después de 3 semanas era como para que ya me hubiese acostumbrado. Despierto con el corazón palpitando demasiado fuerte, aunque lento.

Hoy medité por la mañana y me ayudó de mucho, después de las 108 postraciones de rigor. Llegué a un estado de concentración al que no había llegado en mucho tiempo.

Quisiera sentirme con la certeza de que todo estará bien. No me gustan los temores ni los apegos... sigo luchando contra ellos. A lo mejor el día que deje de luchar, se irán por sí solos. Tal vez sólo tengo que cerrar los ojos y lanzarme al vacío y dejar ir... como los que se avientan del "bonyi" --> ni idea de como se escriba, pero bueno.

Recuerdo perfectamente el día que comencé a tener temores. Antes, era totalmente aventada a todo... y el día que me estampé por primera vez, cuando iba con la peque en mi primer auto, con ese choque, se me fue la valentía, la seguridad... todo.

Después de aquél castañazo, me vino una racha de malas pasadas... bueno, a decir verdad, antes del choque, conocí a un tío al que llamaré "bunga-bunga" (materia para otro post)... poco después vino la muerte de papá, y de ahí una sucesión de imperfectos.

Después del choque, pasé un mes sin auto... eso no fue negativo, lo más triste es que mi madre nos compró un auto nuevo (el otro, quedó floreado) y me sentí cucaracha. Luego, en el auto nuevo, estacionada brevemente en el correo para echarle una carta al novio en turno - vivía a unos casi mil km -, unos gitanos abrieron el auto y se llevaron todo: 2 mochilas y dos bolsas (de una amiga y mías, junto con los apuntes de la universidad, de otra de nuestras colegas). Meses después, estando con la misma amiga, un borracho nos chocó por detrás el auto nuevo.

En fin... el caso es que a partir del inicio de esas "calamidades", mi fortaleza y seguridad y aquella niña intrépida... se fueron al caño. Me hice desconfiada y miedosa. Después, poco a poco fui recogiendo los pedazos. Años más tarde, castigué la cobardía.

Me gradué de la universidad, dejé de ver a aquél "novio" y viví un sin número de situaciones en las que me di algunos descalabrones y en otras, me sentí orgullosa.

Como a todos nos pasa, uno se equivoca. Toma decisiones y sin tener muy claro las consecuencias de esas decisiones, se tira uno a ese vacío confiado, en el que uno piensa que tiene la vida ya hecha. Pero NO: NO ES ASÍ... la vida apenas empieza y lo sigue a uno aporreando para recordarle que como aquél dicho, no hay que ser camarón... porque seguro te arrastrará la corriente.

Unos cuantos años más y al echar un vistazo, se ve uno en la vida de un extraño, (en mi caso) basado en una enorme mentira y sintiéndose desnudo y desprotegido. No tengo nada. Absolutamente nada. Soy nada... soy nadie. Todo lo material no importa, las relaciones con la familia, amigos y compañeros, aunque están alrededor, no hay más que una cosa... Este ser, cuya identidad sigo sin conocer, aunque a veces se deja ver, a veces me juega bromas de mal gusto. A veces me susurra al oído verdades que no quiero escuchar y cuando tuve la oportunidad de escuchar, me seguí de largo. Es este ser, el que a veces me pone en aprietos, porque me recuerda que la razón a veces tiene que dominar al corazón. Por que a veces ese corazón se deja engañar una y otra vez.

Desapego... desapego.

10 comentarios:

Animal de Fondo dijo...

Ay Nefer, cómo ayudarte. Bueno, siempre me contesto lo mismo: pues intentándolo. Vamos a ello. De antemano te pido que me disculpes si digo algo que te parezca duro; será lo que he pensado.
Ese miedo lo adquiriste porque empezaste a proyectar en el futuro los sucesos del pasado. Ninguno de los dos existe. Quisieras garantizarte que las cosas desagradables que te ocurrieron no sucederán más. Esa garantía no se puede conseguir. Las cosas suceden, en parte por nuestras decisiones, en parte por las de otros. Pero lo importante es que si dejamos que nuestras imaginaciones acerca del pasado y del futuro interfieran con el presente solamente conseguimos enturbiar el presente; en definitiva, no actuamos sobre el pasado ni sobre el futuro: solamente están en nuestro pensamiento, en otra parte no están, no vale la pena luchar contra esos fantasmas.
No podrás evitar que otros actúen como quieran, pero tienes en la mano dirigir las consecuencias que eso produzca en ti: puedes elegir salir de cualquier suceso mejor o peor de lo que entraste en él. Si te dejas descolocar, si te atormentas, saldrás peor y el hecho será un mal. Si usas las circunstancias para ser mejor, para desarrollar tu paciencia, tu comprensión, tu compasión hacia los otros, saldrás mejor; el suceso lo habrás convertido en un bien.
Es verdad que sería feliz que te desapegaras; pero de ti misma, de la imagen que tienes de ti. La diferencia con aquella niña segura consiste en que ella todavía no era Nefer seguramente, era simplemente una niña, creo yo, lo que siempre podemos ser. Si vuelves a ser espejo de la vida podrás disfrutar de la imagen cambiante de cada momento.
No sé cuál será la mentira, pero se me ocurre pensar que podría ser pensar que alguien puede contribuir a protegerte. ¿Protegerte de qué? ¿Del pasado y del futuro? Nadie puede protegerte de lo que no existe, y del presente ya sabes protegerte tú misma. Estoy seguro de que si se abre la puerta del ascensor y no hay ascensor, sino vacío, darás un paso atrás, sin necesidad de haberte atormentado previamente. No hay seguridad, pero no necesitamos que la haya.
Qué más decirte. Tienes un nuevo trabajo, vas a viajar, tal como lo has descrito, parece una buena oportunidad. Pues disfrútalo en lo que se pueda, hazlo por el bien de los otros, intenta no competir en él, transforma los sucesos que te ocurran en oportunidades de ser más buena, de salir mejor de lo que entraste en ellos.
En fin, es lo que veo, te lo digo para que le des un vistazo a estas cosas, no para que me hagas caso, claro.
Un abrazo

Darth Tater dijo...

Caramba, qué buena reflexión del animal... me gustó eso de que "puedes elegir salir de cualquier suceso mejor o peor de lo que entraste en él". Tiene razón. Y con mucha mas razón tu que haces 108 postraciones y sabes meditar puedes hacerlo!!!!

odette farrell dijo...

Querida Nefer,

A mi me gustó también mucho lo que te escribió Fmesmenota.

Siento que sólo debes verte a ti misma y encontrarás las respuestas que buscas. Cómo que no tienes nada ??? ... te tienes a ti!!! Todos estamos igual que tu y todo lo que somos lo hemos escogido nosotros.

Yo a diferencia de ti fuí una niña insegura, la peor etapa de mi vida fue mi infancia. Y como no pudo haber nada peor que eso me propuse que cada etapa que viniese fuese mejor...no siempre lo he logrado, los apegos son muy fuertes y los temores a veces te asaltan. Ahora estoy a un paso de deshacerme de todas mis cosas, regalar y vender la mayor parte de mis chácharas e irme a la aventura a un país extraño...pero confío en mi...no importan las cosas, importa lo que yo soy. El futuro solo depende de nosotras y tu eres un ser muy lindo que yo he llegado a conocer de una manera extraña y como dice Darth, si haces 108 postraciones, qué no eres capaz de hacer?????

Un abrazote

galgata dijo...

Mi pregunta es, ¿hasta dónde es realmente humano el desapego? Sí, es cierto que uno puede soltar muchas cosas, pero ¿hasta qué punto eso es sano, hasta qué punto es decente?

Con el tiempo yo he llegado a la conclusión de que, si la vida a veces te mete en lugares desagradables, es más que válido esperar que de una mano de vuelta. No estamos solos en el universo. De ser así, ¿quién querría realmente vivir en ese universo? ¿podría calificarse como vida verdaderamente?

Hace años decidí no permitirme ser intimidada... aprenderé lo que pueda, pero ¡uno tiene derecho a tener corazón! ¡que se ocupen de ese corazón!

No sé cuáles son los problemas que tienes, pero tan sólo te recuerdo ¡tienes derecho a tener ese corazón! Una cosa es despegarse para tener perspectiva, otra para desligarse de todo. No deberían nunca pedirle a uno algo como eso... o eso pienso yo jaja.

Por lo demás, esas verdades que te insisten en susurrar... ¡ábreles la puerta! Tal vez te estén dando la llave de algo. Lo que está claro es que, si están allí, es por algo.

¡Ánimo y muchos saludos!

Nefer dijo...

Mi estimado fmesmenota, qué sabias palabras...

No tienes por qué disculparte, al contrario, agradezco mucho lo que tengas en mente. Es muy cierto lo de las proyecciones pasadas al futuro que a veces me empañan el presente y como bien dices, no hay garantía de que lo desagradable dejará de ocurrir. He caído en el error (y ya me lo dijo una vez mi sabia hermana menor hace 19 años) de dejar que las cosas me afecten.

Trato en lo posible de ser siempre mejor, es cierto que no soy más aquella niña, ni adolescente, porque nos transformamos constantemente, aunque admiro algunas de las cualidades de aquél entonces.

La mentira, aunque no me refería al concepto de protección (en cuyo caso estoy totalmente de acuerdo contigo, es una mentira que me repetí por mucho tiempo, sin saber que era una mentira… como mujer, como ser humano, siempre busqué protección y la verdad no sé de qué, bien dices protección de algo inexistente) es una situación que por el momento no puedo comentar en este espacio, sobre todo si requiero de ayuda legal en un futuro cercano.

Justificar una mentira de tal magnitud es imposible y aunque trabajo mucho para tener compasión hacia esa persona, la tristeza me invade por la consecuencia de esa mentira… a parte del desamor, desconfianza… sobre todo esto último, sin confianza no hay respeto y sin respeto no hay tolerancia, no hay nada.

Todos los días me tengo que recordar que a pesar de esa mentira, esa persona es un ser que vive, cohabita conmigo, que como yo, su corazón late y sus pulmones respiran… pero hay mucho conflicto en hasta qué punto tolerarlo. En estos momentos no puedo hacer nada al respecto y el simple hecho de verlo todos los días es motivo de conflicto interno, porque hay todavía afecto (el amor se murió hace tiempo), pero hay desconfianza.

Sería genial que me desapegara de mi misma, más bien, de mis pensamientos. Es una lucha constante. A veces las 108 p. son suficientes, otras veces quisiera hacer más aunque las piernas me tiemblan jajaja, pero el trabajo físico orilla al desapego de la mente.

Hablando del nuevo trabajo y precisamente hoy por la mañana me decía a mi misma que lo que yo consideraba importante en el pasado, ya no lo es. No tengo más esa necesidad de competir, lo que hago lo entrego sin esperar nada, sólo haciendo mi trabajo bien hecho por mí, para mí y ya por añadidura para ayudar a otros…

Como siempre fmesmenota, muy buenas reflexiones. Muchas gracias. Un abrazo

Nefer dijo...

Darth, gracias por tu visita, tienes razón con lo de las postraciones... a seguirle dando

Nefer dijo...

Odette, no cabe duda que todas las experiencias nos llevan siempre a algo, y como bien lo dices, hacia el interior... es cierto que me tengo a mí, es sólo que a veces dan etapas de desasosiego, en las que me tengo que dar un par de bofetadas para seguir en el presente. Muchas gracias por tus palabras, es un placer el poder compartir vivencias y recibir estas palabras tan gentiles. Un abrazo

Nefer dijo...

Galgata, precisamente esa pregunta me la hago constantemente y como tú, decidí quedarme con el corazón, claro... dándole un espacio a veces a esa voz que posiblemente sea una guía o de señales hacia una ruta.

Es excelente el no dejarse intimidar, yo tengo etapas, pero en otras me pierdo... muchas gracias por tu visita, es lindo ver que te das la vuelta por estos lugares :)

Animal de Fondo dijo...

Bueno, Nefer, pues pienso que una de las cosas que más te desasosiega ahora mismo es ese conflicto. Dices: "es motivo de conflicto interno". El conflicto está claro que no es entre él y tú sino entre tú y tú. ¿Me explico? En unos términos que creo nos gustan a los dos, diré que ese conflicto nace necesariamente de una falta de unidad. Así que ¿conflicto entre quién y quién? Porque yo sospecho que una de las dos Nefer que se enfrentan a propósito de tu compañero tal vez no exista, tal vez sea una simple Nefer imaginaria de la otra. Lo ves pasar, y lo real es que no hay nada, no pasa nada. Pasa sí, una persona digna de todo el respeto, seguro, pero no pasa esa traición, que quedó atrás. No confías, sí, pero eso en sí no es un conflicto, eso no desgasta, contra eso no luchas. ¿No será la que sufre y exige sus derechos simplemente la imagen que conservas de aquella Nefer engañada? Es que a veces nos sobreviven nuestras imágenes propias, pero tampoco existen, no hay que hacerles caso, se deshacen con un chasquido de los dedos.
¿Pero unidad qué es? Yo creo que es ese espejo que te decía, que siente, que percibe, que trabaja, que se maravilla, ama, se impresiona. Es aquella niña que no era Nefer, que era simplemente tú. Y que yo sostengo que todavía es real, que todavía es la única. Que ha aceptado y sabe que aprendió muchas cosas, que estudió, que sabe quitar la nieve y manejar el auto. Pero eso no le quita que pueda ser el mismo espejo, espejo que se maravilla cada vez que ama, porque ya no tiene sobre sí la imagen de la otra vez que amó, el segundo anterior.
Sabes que soy atrevido para hablar de lo que no entiendo y siempre me das cancha, así que ¡estas son las consecuencias!. Por supuesto, no tengo las condiciones para acertarte, pero sí las intenciones y a veces...
Un abrazo muy fuerte, Nefer.

odette farrell dijo...

Qué sabio eres Fmesmenota...

Yo también a pesar de desconocer casi todo el conflicto de Nefer, me doy cuenta que el conflicto es entre Nefer y Nefer. Y una de esas Nefer ya no existe...pues pertenece al pasado. Sé que es dificil ponerlo en práctica, pero no debiera en realidad haber conflicto.

O todo se trata del ego de Nefer?

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