sábado, febrero 24, 2007

Windy windy...

*** Deliberadamente sin tildes ***

Como es la costumbre desde que me mude de casa, cada fin de semana (y no siempre) vengo a la biblioteca publica local a conectarme. Hoy en especial esta susamente airoso y el viento de verdad que te empuja. Al salir del restaurante de comida china, me iba a subir al coche y el viento, literalmente me quito la chamarra!!!!...

Y bueno, se aproxima marzo... la epoca de tornados por estos rumbos.

Despues de leer mis correos escolares y futuros proyectos, aprovecho para malgastar unas lineas en este semi-abandonado blog.

Anoche tuve un suenio extranio. Sonie a papa en Tlahuica, nuestra casa de los fines de semana en la niniez. Lo sonie abrazandome y caminando en aquella casa, que habia sido modificada por su actual duenio. Era enorme y cubria nuestro enorme jardin. La parte trasera estaba como en relieve y flotaba sin ningun pilar o sosten. Al fondo, se veia el Popocatepetl.

A diferencia de suenios anteriores, las ultimas dos veces que he soniado con papa, ya no ha permanecido en silencio. Significara que al fin acepte su ausencia?

martes, febrero 20, 2007

Pequeñeces...

Esta mañana, abro el refrigerador y cloc cloc cloc uno tras otro chapotearon los huevos desde la puerta del frigo hacia mis pies. Ninguno se salvó.

Mi plancha, después de la fatal caída de la semana pasada, no calienta y se le sale el agua por todas partes.

Se me acabó la gasolina y no alcancé a llegar a la gasolinera barata. Así que gasté unos 20 centavos por galón más de los presupuestado para la semana.

Anduve toda la mañana con náusea (por 4a. semana consecutiva, acompañada con dolor permanente de cabeza y no te emociones... no estoy embarazada :( ).

Después de un ajuste de costillas y vértebras, pasé a la clínica, donde después de 4 horas de esperas y visita breve del médico, me recetaron lo mismo de siempre y, como siempre... no me dieron un diagnóstico.

Regresando de la clínica, después de comprar "el mandado" y para cerrar con broche de oro, el coche del huajolote se cruzó con el mío, él iba regresando de la oficina y yo hacia el departamento.

jueves, febrero 15, 2007

En algunas horas

... cumpliré un año más de vida... y me he dado cuenta de que...

  • adoro a mi familia (ya lo sabía, pero cada día, mucho más)
  • amor es también comprensión y paciencia... -he aprendido (lenta pero constante) a comprender y a tener paciencia con mi "media naranja"-
  • por primera vez en mucho tiempo me siento amada y tranquila
  • soy feliz a mi triste manera (qué contradicción, pero si me conoces, sabes a lo que me refiero)
  • no hay que tener expectativas de nada, para que cuando las cosas sucedan, no haya frustraciones (la no esperanza de la que hablaba Buda**)
  • tengo capacidad para hacer muchas cosas que nunca imaginé
  • extraño a mis amigos, y que platicarle a "la nada" (dígase ciber-espacio) como simulacro, funciona para desahogarse y no andar dando lástimas cara a cara
  • la gente hipócrita y que apuñala por la espalda, también la hay de este lado
  • no me identifico con los mexicanos-latinos de este lado, los comprendo pero nomás no los entiendo - jajajajaja-
  • ya no hago el clásico recuento de lo que no he hecho
  • aunque me sigo preocupando por muchas cosas, ya no son tantas como antes
  • cuando tengo ganas de mentar mandarinazos, me desfogo en este espacio y me alegro de no haber explotado frente a los culpables de mi enojo - luego me río de mis tonteras -
  • he sido una mala influencia para mi marido - hoy al platicarle una majadería que me hicieron, en su tono agringado me dijo que le dijera al sutanito "after telling him bla bla bla, just tell him gruacies y shinga a tu madRRRRe"-
  • éste blog desafortunadamente no es tan anónimo como esperaba

** para el que no sepa quién es Buda --> "el que despertó" (o tuvo conciencia de la realidad)

sábado, febrero 10, 2007

"Bien y tu?"

***Deliberadamente sin tildes***

Nunca he comprendido por que la gente cuando te saluda te pregunta "como estas?", es algo ya mas mecanico que realmente sincero.

Algunas veces me da por experimentar y me he dado cuenta de lo siguiente:

Cuando alguien me pregunta, dependiendo de mi respuesta reaccionan a lo siguiente:

N: Bien gracias y tu? (dependiendo de la persona, si no quiero reciprocidad, me limito al "bien gracias")
X: bien (o simplemente no contestan)
------

N: Pues que te dire, sobreviviendo
X: ok... (como dudando si contestar o de plano ignoran)
------

N: Mal, la verdad es que como que amaneci con nausea, me duele la cabeza y... bla bla bla bla
X: (geta desconcertada, ponen cara de que no les interesa y pintan su raya, o no les gusta oir malas situaciones o quejas --- la gran mayoria)
------

No se, pero yo cuando saludo a alguien que no conozco, solo digo "Hola, que tal?" por cortesia. Cuando es alguien conocido o amigo que me interesa, pregunto "como estas?" para saber como les va.

Si la persona no me interesa, solo gesticulo con la mano o me limito al "Hi".

Lo que me revienta, es que gente que no me conoce me pregunte que como estoy, porque cuando me lo preguntan, siempre dire honestamente mi estado de animo en ese momento. Y claro, como mucha gente no se espera una respuesta larga, te miran incomodos, vacilan en como zafarse de la situacion o de plano se hacen los loquitos.

Moraleja, cuando te pregunten como estas, limitate a contestar automaticamente o solo a mentir "muy bien, gracias"

He dicho.

miércoles, febrero 07, 2007

¿No que muy bueno?

Ah que Huguito Sánchez, me decepcionaste. Ya ni vale la pena ... ahora sí puedo apagar la televisión. BUUUUUU cómo dejaron ganar a los nacos de este lado.

Dos horas de mi vida perdidas en tu partidito.

martes, febrero 06, 2007

Concluyó la recurrencia

Estaba con mamá y la peque en la zona de fast food del aeropuerto de "Atlanta", que más bien parecía un mall. Mientras hablábamos de nuestras cosas, de repente sentí tu mano rozar mi pantalón. Estábamos sentadas como en una barda y los pies colgaban hacia el pasillo.

Volteé y no pude evitar la sonrisa y sorpresa de verte de nuevo. Otra vez nos encontrábamos... Te saludé con la mano al aire y ví que te agachabas y sacabas de tu backpack un pedazo de papel y un bolígrafo para escribir algo. Después, esperaste algún momento en el que mamá estuviera distraída y dejaste el pedazo de papel junto a mí. Lo leí brevemente y solté la carcajada. La peque me preguntó que qué pasaba, y en clave le decía el contenido de la nota.

Me aparté de ellas y sin pensarlo te seguí por los pasillos. Caminábamos y caminábamos, platicábamos. Me pedías que te acompañara a tu hotel, porque tendrías una conferencia. Accedí y sólo te escuchaba. Yo no hablaba, sólo te seguía y te escuchaba. Pasábamos puentes, trenes, avenidas transitadas, grandes edificios, la ciudad parecía un garabato y en realidad no me había fijado en el punto de partida ni en el destino. Ni siquiera te pregunté en dónde exactamente estaríamos.

Después de un rato, como que te hartaste de que estuviera contigo, te volviste frío y en lugar de hablar te limitaste a seguir caminando. Caminábamos juntos pero ya no como antes, tu como esperando que me cansara y me fuera, y yo seguía a tu lado atenta a lo que seguía en la conversación.

De repente, llegamos al lobby del hotel. Y en ése momento noté que estaba una compañera de generación a la que me dió gusto ver en tan extraña y lejana cuidad, la saludé y abracé, mientras tú te informabas en el salón exacto de la conferencia.

Después como que nos perdimos, tú en lo tuyo, yo brevemente con mi compañera. Me preguntaba que qué hacía ahí. Le mentí, le dije que estaba tomando un curso y temerosa de que me invitara a pachanguear con sus amigas, me alejé... traté de seguirte donde era la conferencia... después de un rato de divagar, nos volvimos a encontrar y comimos juntos.
Comíamos en armonía y me contabas de tus viajes. Luego nos levantamos y seguimos caminando. Buscábamos un lugar en el que estaríamos sólos, pero a la vez, un lugar en donde no te vieran conmigo, pues en esos momentos como que no querías ser visto conmigo.

Así llegamos a unos pasillos extraños y fue donde te diste la vuelta y me dijiste:
"Bueno Nefer, hasta aquí llegamos. Creo que ya es tiempo que yo siga mi camino y tu el tuyo. No podemos seguir viéndonos así en los aeropuertos, tu tienes tu vida y yo tengo la mía. Espero que lo entiendas. Ya no me sigas".

Yo desconcertada no te decía nada, pero sabía que en realidad yo no te había seguido por seguirte, en aquella nota me pedías que te siguiera y por tu sonrisa y actitud, pensaba que sería como en los viejos tiempos. Así que sin decir nada, me daba la vuelta y comenzaba mi camino de regreso.

Me percaté de que no tenía bolsa, equipaje, dinero. Sólo mi celular. Trataba de recordar dónde me hospedaba o si en realidad todo estaría con mi hermana y madre. Decidí no utilizar el celular sino como último recurso. Seguí caminando desconcertada, preguntando sin saber a donde ir. Pregunté dónde estaba el aeropuerto y me informaron que a una hora de ahí.

Traté de regresar al hotel para preguntarte como regresarme, pero para mi desgracia, no había puesto atención al nombre del hotel, ni en qué zona estaba. Así que deambulando metí la mando en mi bolsillo y encontré 75 centavos de dólar. Pensé que me alcanzaría si tomaba el metro, pero llegué a la estación, me subí al metro (que para entrar a él, tendría que saltar desde un ángulo y colgarme de una agarradera para luego sentarme, como las sillitas de los lugares a donde se va a esquiar) y me dijeron que iba en la dirección opuesta.

Después intenté llamarte desde mi celular, pero mientras veía la pantallita, tu número se desvanecía y se perdía. Comencé a desesperarme...

Sentí que mi lengua me asfixiaba y... desperté. El calor de la calefacción me estaba asfixiando, me levanté y le bajé al termostato, tomé un poco de agua y volví a dormir.

Susurro al oído

Anoche después de apagar la compu, mi mente estaba tan activa, que no pude pegar ojo. Fue hasta seguramente pasada la media noche, que los brazos de Morfeo me envolvieron en su calor.

El faraón tuvo que irse a las 4.30 de la madrugada, ya que ésta vez le tocó a él hacer el recorrido de dos horas al trabajo, pues pasamos el fin de semana en el diminuto departamento.

Aproximadamente dos horas más tarde, rendida en la nada un hecho me despertó y me hizo saltar como resortera y casi tragar de vuelta el corazón.

Mientras plácidamente estaba perdida en alguna vida paralela (a veces pienso que la realidad está en el sueño y que lo que vivo en la realidad es un sueño) el susurro de tu voz se hizo presente. Sentí tu aliento y en un tono imponente y con un toque impaciente te escuché decir mi nombre, como si me quisieras despertar, hacer llamar mi atención.

Lo lograste papá, casi se me salió el alma y desperté atarantada con el corazón en la garganta. La próxima vez, si me quieres comunicar algo... avísame primero. Hace dieciocho años que no escuchaba tu voz .

Y desafortunadamente no estaba soñando, sólamente descansando del desvelón.

***

Y bueno, contenta porque me acabo de conectar hace un rato al salón virtual para ver qué pasó siempre con el proyecto de la semana anterior. Para mi sorpresa, me fue mucho mejor de lo que yo esperaba, no tan mal después de un retraso de 2 semanas.

Esto me está gustando cada vez más... 9.5 de 10. (Sin intención de dar el farolazo, pero me hizo sonreir, después de mucho tiempo sin ejercitar los músculos faciales).

domingo, febrero 04, 2007

Ojo al gato y al garabato

Pues bueno, a pesar de que no le voy a ningún equipo de FBA, entre estos dos finalistas le entré a la quiniela en la oficina para que ganaran los Osos, así que pues ni modo, jajajaja, nunca he sido buena para estos menesteres.

Ví el magnífico inicio del partido, pero tuve que concentrarme en concluír un proyecto de la maestría cuya fecha y hora límite de entrega es hoy a las 11.59pm. Afortunadamente concluí para bien o para mal a las 9.45pm, hora en la que quedó posteada mi tarea.

Ahora espero que en lo que me maté haciendo modelitos, haya valido la pena y no tenga tantos errores (y dale con la personalidad perfeccionista), que me tengo que convencer que salga bien o mal, estoy para aprender. ¿O no?

Pero bueno, volviendo al partido, sólo le preguntaba de vez en cuando al Faraón que quién iba ganando. Cuando me informó la "mala" nueva, continué con mis labores de aprendizaje a distancia.

A cuatro semanas de haber comenzado la maestría (que en realidad yo comencé hace dos, por ineptitudes de la oficina de admisiones), al fin hasta ahora pude hacer una breve participación. Tendré que formular o aportar más rollitos, con aquello de que cuenta para la calificación final.

En fin, me duele el espinazo, así que voy cerrando changarro para azotar como bulto sobre la deliciosa cama. Espero que esta vez, no me sean secuestradas las cobijas.
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