martes, enero 31, 2006

País...

No sé qué será de mi destino. De lo que estoy convencida es de que no podré vivir por mucho tiempo en el país "número uno".

Esta mañana mientras trabajaba en algunos documentos, recibí un archivo que normalmente envían mensualmente por correo electrónico, como una revista en la que detallan y muestran las novedades en la empresa, donativos importantes, eventos y participantes en diferentes actividades.

Orgullosamente mostraron la historia de dos de los hijos de empleados de aquí. Uno era el hijo del director de la planta y el otro, el hijo de una mujer del otro edificio. Decían lo orgullosos que nos deberíamos sentir por su legado patriota, uno por ser miembro activo del ejército y uno de la marina...


Más que sentirme yo orgullosa, por que en realidad éste... no es mi país... (y aunque lo fuera) me da vergüenza ajena... porque no entiendo entonces su "cristianismo", que el mandamiento del "no matarás" se lo pasan por el arco del triunfo, pero a su vez dicen que las cosas pasan "porque así Dios lo quiso".

El caso es que esto es absurdo... no me explico cómo la gente del "país número uno" no abra los ojos a la realidad, en que estan siendo manipulados y que el motivo de sus actos bélicos sólo beneficia a aquellos que tienen sus intereses en juego (negocios, petróleo, etc).

Tan sólo ver que son igual de extremistas que los adoradores de Alá y que no se saben otra que la de "obedecer". Así que no me vengan a mí con sus estupideces del t..e..r..r..o..r..i..s..m..o... que es lo que ellos mismos están promoviendo.

Y no nada más eso... los índices de criminalidad se disparan porque luego regresan (los que regresan...) traumados y se convierten en asesinos seriales, violadores, y quién sabe qué clase de alimañas... así que todo es un círculo vicioso... creo que éste, es un país enfermo.

lunes, enero 30, 2006

Aquél Lunes...

Era Jueves y estaba estudiando aquella materia que tanto me costaba trabajo. Quería sacar una buena calificación, ya que el nuevo sistema implicaba sólo ir a asesorías, mientras que uno se fletaba estudiando para cada semana presentar un examen y la calificación aprobatoria era 9. Siempre me preocupé de sacar buenas notas, pues no quise defraudarte.

Así que estaba en el estudio cuando regresaste de la oficina para comer. Me dijiste que no te sentías bien y que no sabías si regresar a trabajar o no. Preocupada te vi muy pálido y te aconsejé que no fueras a la oficina, que mejor te quedaras... era mejor que te recuperaras.

Por primera vez desde que nací, consideraste mi opinión... ya que siempre habías dicho que “los niños no opinan”. Me sentí tomada en cuenta, continué estudiando y te sentaste en el sillón café. “Hija” me dijiste en un tono cálido y cansado... “deja de estudiar un momento, quiero hablar contigo... siéntate aquí junto a mí”.

Me diste explicación de todo aquello que me parecía absurdo... de tu negativa a los permisos, de tu rigidez y disciplina, de tus obsesiones.
Por primera vez me hablaste de la vida, de tus preocupaciones con nosotros, de lo que viviste cuando joven, del porqué de tus reacciones...

Fue entonces cuando sentí un extraño temor. Nunca antes te habías quejado de algún padecimiento de salud, te vi cansado, preocupado y hablando de tus sentimientos. Eso me aterró, pero mi cerebro no procesaba para sacar conclusiones aún.
Me pediste que viera por mi madre y mis hermanos... a pesar de que no era la mayor, por alguna razón siempre fui de tu confianza, aunque a veces no lo decías.

Terminó la charla y me pediste que te llevara a la farmacia, pues no te hallabas y no sabías que tenías. Yo apenas y sabía conducir, así que nerviosa tomé las llaves que me extendiste y nos dirigimos al auto. Logré avanzar sin problemas y llegamos a la farmacia, no recuerdo qué quisiste que te comprara, pero lo compramos y regresamos a casa, donde te volviste a sentar en el sillón mientras yo continuaba estudiando.

Cayó la noche, tú y mamá nos pidieron a la peque y a mí cambiarnos de habitación, y cuando nos íbamos hacia tu cuarto, me llamaste... “Nefer, ven...”. Mamá estaba contigo sentada junto a ti, me acerqué y me extendiste los brazos... “te quiero mucho hija”. Fue la primera vez que mostrabas abiertamente tus sentimientos. Te abracé y te besé en la mejilla... y tímidamente te dije “yo también”.

Nunca me imaginé que ese sería nuestro último abrazo y último beso. Durante la madrugada te pusiste mal, correteos en la oscuridad, discando el teléfono para llamar aquella ambulancia que nunca llegó. Mamá, overkill y yo, te cargamos como pudimos y ella nerviosa pero apresurada te llevó al hospital. Ahí nos quedamos los tres, asustados, llorando.

Ese fin de semana estuviste internado, estuvimos a tu lado, tratamos de encontrar donadores, el sábado caíste en terapia intensiva y domingo saliste, el lunes te darían de alta.

El lunes fue un día extraño... en la universidad todo transcurrió con normalidad y me sentía feliz de que regresarías a casa. Esperaba con ansia, subí las escaleras en brinquitos hasta llegar hasta tu cuarto, donde la peque y yo veíamos la televisión. A eso de las 7pm, comencé a sentirme muy mal, me faltaba el aire, me dolía el pecho. La peque sugirió que me recostara, que se me pasaría. En ese momento sonó el teléfono, era mamá y en aquella confusión no captaba que a esa hora, nos habías dejado.

Precisamente hoy lunes hace diecisiete años, recibimos esa terrible noticia. Te lloré mucho, por algún tiempo. Algunos años evadí tu recuerdo, cuando me cayó como aguacero y me invadió la depresión. Desde ése lunes, inconscientemente me comporto de una manera extraña, días antes y días después de ese terrible aniversario. No sabía que me tenía tan inquieta, sino hasta que abrí mi agenda y vi que hoy era 30 de Enero y además Lunes.

Cómo ha pasado el tiempo... pero creo que ya es tiempo de dejarte ir.

Raro concierto

Estaba en una tienda de ropa con mamá, aprovechando las ofertas de enero, cuando se me aproximó una chica casi de mi edad, era sumamente esbelta. Chocaba contra mí, se disculpaba y me saludaba como si me conociera. No le dí importancia y no fue hasta cuando me pidió si podría ser su maquillista.

Levanté la mirada y ahí estaba Thalía (¡¿?!)... aceptaba su propuesta y nos dirigíamos a los camerinos de algún lugar en el que daría un pequeño concierto. La comencé a maquillar, tratándo de dejarla lo más natural posible, sin que se viera con aquellas plastas de maquillaje que Televisa solía ponerle.

Cuando terminé, sólo me senté en una de las mesas de aquél lugar. Para mi sorpresa, ella no quería que nadie la viera llegar al escenario, pues su cuerpo era demasiado flaco, se pescaba las piernas como hilachos y gateaba hasta el escenario, sentándose en un cubo con las piernas cruzadas, pero con pants de color militar, lo más aguados posibles, para que nadie notara lo que le había sucedido a su escultural cuerpo.

Después, había una falla con el micrófono y ella mirando aterrada al técnico, hacía una seña de disculpa al público que la aclamaba y dejo que la pista con su voz continuara a lo que ella luego luego se unió al play back. Después cantaba canciones de Shakira y movía el bote al ritmo de alguna canción extraña. Cada cambio de vestuario era de sorprender, porque en lugar de salir con la ropa que acostumbraba, salía con la ropa aguada y raída. Le comentaba a mamá lo flaca que estaba y que seguro quería ocultar su anorexia y bulimia.

Concluyó el concierto y se dirigió a mí para darme las gracias por mi ayuda. Le pregunté si iría a la pachanga posterior a su "debut" y me decía con sonrisa tímida que no, que ella prefería ir a casa para dormir temprano con su marido.

Comienza a sonar la alarma de incendios, que en realidad era mi reloj, que marcaba las 4.45am, hora de partir nuevamente hacia el trabajo... las rigurosas dos horas de camino. ¿Qué demonios tengo yo que estar soñando con Thalía?

viernes, enero 27, 2006

Y te sigo...

soñando... esta vez eras el homicida negligente que en una discusión sacó una pistola y mató de un tiro en la cabeza a alguien. Yo presenciaba el asesinato y corría despavorida tratándo de que nadie supiera lo que había pasado.

Era el observador de las investigaciones policiacas y te llevaban preso a prisión. Ahí te visitaba discretamente, sin que nadie me viera, porque sabía que si yo hablaba, sería testigo principal y no quería que supieran la verdad... que tú habías sido. Era muy diferente el que sospecharan, a que supieran que fuiste tú... quería estar de tu lado, claro que en aquél momento, ni siquiera fui para echar un vistazo a la víctima del crimen.

Te miraba tras las rejas y me decías que estaba loca, que por qué había dicho que tu tenías una hija, a lo que contesté: "para que no confisquen tu dinero. Así cuando salgas puedes rehacer tu vida"... estaba preocupada.

Al regresar a la escena del crímen, vi a gente llorando, y no quise si quiera mirarlo, pero al pasar junto a él, no pude evitarlo... ¡era mi hermano!, sí, aquél cadáver que llacía en el suelo, era mi hermano adorado, tenía una bala en el centro de la frente.

Después me ví vestida de negro, mi suegra me decía "te ves muy bella de negro", me acercaba a bajarle el volúmen al radio que tocaba música de los años 20. Al hacerlo, equivocadamente en lugar de bajar el volúmen, cambiaba la estación a lo que frenética la suegra se enfurecía.

Desperté tras escuchar el susurro de mamá "¿son las 7... no vas a ir a trabajar?"

Tras despertar, te me has venido a la mente todo el día... me pregunto dónde andas esta vez, si te va bien, si estás bien de salud y recuerdo todas aquellas locuras que hacíamos juntos... las escapadas de la oficina cuando llegabas de visita a la ciudad, cuando nos íbamos de antro, cuando nos echábamos el café, ... y sí... de lo que tú también te acuerdas...

Tal vez porque es uno de "esos" días... en los que la temperatura corporal comienza a subir, al momento en que la presión comienza a bajar... un hueco en el estómago con la sensación de mariposas revoloteando, con un simple recuerdo. ¡Ah... esto de las hormonas!

Me duele...

el espinazo... eso me pasa por cargar cajas pesadas... eso de tener el puesto más odiado de la empresa tal vez contribuyó a la falta de ayuda..., es lo malo de estar en el país del "hágalo usted mismo" y de la "liberación femenina", porque ya ni las moscas se paran a ayudar.

Lástima que desanimé a mi admirador número uno, pues desde que se enteró que no soy un corazón solitario, dejó de aparecerse por mi oficina y dejó de ir a la cafetería a la hora que yo desayunaba.

Creo que le he roto el corazón. Pero me pregunto... ¿qué no se dió cuenta de mi anillo y fotografías sobre mi escritorio? ¿O el amor es tan ciego que no lo dejó ver la realidad de las cosas? Siempre quise aclarar para cortarle las alas, pero nunca tuve la oportunidad.

No fue sino hasta que hace un par de días que mientras desayunaba en la cafetería de la empresa, sentí una obscura presencia junto a mí.

Admirador: good morning Nefer

Nefer: good morning... how are you doing?

Admirador: bien gracias... mucho trabajo?

N: sí... mucho... tenemos a los auditores externos y tenemos que darles información, bla bla bla... etc.

A: ... y tienes hijos?...

N: (¡¿?!) ... todavía no... planeando todavía...

A: ... ah... (con cara de descepción)...

N: tienes hijos?

A: sí... 3.. pero viven con la mamá... no es que ella me importe, me interesa ser buen padre... llevo 5 años soltero y busco a una mujer que no tenga intereses monetarios, sexuales, bla bla bla bla...
(mientras me decía todo esto, mi mente viajó a otro lado, mientras asentía con la cabeza cuando él hacía alguna expresión facial... tal vez se dió cuenta que no le estaba poniendo atención...)

A: mira, quiero ser honesto contigo, desde que te conocí me pareciste una mujer sumamente atractiva...

N: uh?
(en ese momento me sacó de lalalandia)

A: a lo mejor parecí un poco agresivo, no suelo ser de esa manera, pero cuando una persona me impacta, trato de estudiarla y bla bla bla bla... normalmente las mujeres hablan hasta los codos y lo que me gustó de tí es que en lugar de hablar escuchas... bla bla bla bla...
(debí decirle que no era corazón solitario desde que lo conocí... con razón me sentía incómoda siempre que me saludaba o daba la vuelta por mi oficina,... todos mirándolo como pensando "¿y este loco qué trae?"... con razón sentía meyito cada vez que lo veía y lo rehuía... bueno, menos mal, ahora ya sabrá que no estoy sola. Si supiera que no hablo hasta por los codos con desconocidos, tomo mis precauciones sobre todo en país extraño con maniáticos y lunáticos sueltos).

A: me gustaría encontrar a la mujer perfecta, y pensé que tú eras esa mujer...

N: ... gracias, pues caray! qué puedo decir... estoy segura de que encontrarás a la mujer que mereces.

A: si, ah! y otro de mis secretos es que soy ministro de una iglesia juvenil bla bla bla bla...

N: (agggghhh...) ah! (sonriéndo)...

A: me dió gusto hablar contigo, tenía que decírtelo y disculpa si te dí una mala impresión

N: no hay problema, buen día, bye

A: bye (con cara de trauma)

Ni hablar... tendré que ir con el quiropráctico a la hora del lunch... ouch...

jueves, enero 26, 2006

Reto

A petición del buen Judío, acepto el reto y doy a su vez las instrucciones para los que hayan sido invitados al mismo.
"Las personas que son invitadas a escribir un mensaje en su respectivo blog a propósito de sus extraños hábitos, deben también indicar claramente este reglamento.
Al final, debéis escoger 5 nuevas personas y añadir el link de su blog o diario Web. Es importante dejar un comentario en su blog, diciendo...."Has sido elegido" y decirles que lean el vuestro, para que acepten o no el reto!" Y estos son mis 5 hábitos:

  1. Tengo una libreta y bolígrafo junto a la cama, para cuando tengo sueños locos, no se me olviden.
  2. Me lavo las manos en promedio unas 20 veces al día, por aquello de que odio las manos pegajosas o sentirlas con “polvito”. Según los que se dicen dueños de éste continente y en especial el faraón, piensa que soy un poco obsesiva-compulsiva (...naaahhhh).
  3. Rascarme el coco cuando estoy estresada (lo prefiero a morderme las uñas jejeje).
  4. Cada día, cuando estoy en la regadera tengo un ritual en el que al enjabonarme y enjuagarme, no sólo limpio cuerpo, sino espíritu y pensamiento. Así si existe algún pensamiento perturbador, lo analizo en la ducha y lo dejo ir mientras el agua corre.
  5. Algo que se me ha hecho hábito últimamente es el de ponerme tapones en los oídos cuando viajo (y debo confesarlo... a veces en la oficina), ya sea estemos en el avión, coche, etc. porque no soporto la voz del guajolote (ver post anteriores para saber sobre este personaje) y menos su música country.
Y con esto, ofrezco ese reto a las siguientes personas:
Agridulce (ya se me adelantaron!)
Asturcon
Gálgata
Kunti
Ideario
Nor del Terror

Paz...

lunes, enero 23, 2006

De bienes raíces...

Si en alguna ocasión se topa uno con la situación en la que venda o compre casa, primero no sólo investigar si el corredor de bienes raíces es legítimo, sino informarse de clientes pasados que hayan hecho transacciones con él o ella.

Hay muy pocos que realmente velan por nuestros intereses y no es el caso de la tal Donna H. de una "prestigiada" empresa del "Siglo 21" quien hizo alarde de sus manipulaciones adversas y diversas tanto con el comprador como vendedor para "ganarse" su 6% de comisión.

Una vez que amarró contrato, cualquier pregunta o sugerencia le parecía como si algún demonio cavernoso le jalara de los juanetes, insistiendo y amenazando que si no se hacía como ella decía, el comprador podría echarse para atrás.

Lo que debería saber la señora es que está estipulado en el contrato con protección para ambas partes, que si a la fecha establecida el vendedor no tiene otra opción, el comprador tiene la opción de disolver el contrato, sin penalidad para ninguna parte, pero claro... la afectada sería aquella que no recibiría su comisión.

Hay que estar alerta con estos avechuchos de mal agüero. Para nuestra suerte, todo fluyó y cayeron las cosas en su lugar, y para su gracia, recibió su tajada, pero para su desgracia, se ganó el desprestigio, porque no sólo quedó mal con comprador y vendedor, sino que también reforzó la imagen nefasta en un inicio dudosa y en pueblo chico, el infierno es enorme.

miércoles, enero 18, 2006

Impostor

Estos últimos días han sido de emociones diversas, tal vez porque es una etapa de cambios: vendimos nuestra casa y estamos en proceso de mudarnos a otra. El caso es que mi concentración ha sido mínima. Tal vez también haya sido la ingestión de café y las ligeras travesuras con el azúcar o qué se yo.

El caso es que hoy es uno de esos días en los que me siento decepcionada de mi misma. Sentada, empollando el asiento y sin la más mínima intención de hacer nada. Estoy como en un vaivén de oleajes encontrados, que no me dejan avanzar ni retroceder.

Miro por la borda y veo hacia el Norte, un futuro prometedor y a su vez inalcanzable... al Oriente, fracciones de lo que podría ser, el Poniente lo que ya no fue... hacia el Sur, la juventud que se va alejando poco a poco y en el epicentro, sólo un ambiente extraño como cuando un terremoto está por ocurrir.

Comencé a recordar lo mucho que critiqué a la gente que estaba en mi presente actitud, en lo que pensaba de esas personas y en la promesa que me hice años atrás, de jamás convertirme en semejante bulto.Tal fue la crítica a mí misma, que eché un vistazo a mi lista de pendientes y me di cuenta que a lo que llaman “procrastination” me estaba atacando severamente.

En realidad es una muy pequeña lista, pero la simple idea de ir a lidiar con los que se dicen dueños de este continente, me hizo hundir las posaderas aún más en el sillón.

Fue cuando volví a concentrar mis pensamientos en aquellos anhelos de juventud, de cultura de cambio, calidad, liderazgo y todas esas cosas que mi universidad se encargó de meterlas hasta el tuétano, que me hizo desdoblar aquella cortina de tul que me impedía ver claramente mi otro yo. El yo que siempre fui y que sigo prendiendo de la punta de los dedos para no dejarlo ir, el yo de los deseos, de las aspiraciones, de los objetivos, de las metas, de las responsabilidades, de la curiosidad, de la lucha y de la búsqueda.

Aquél yo, al verme tan desesperada, de un gran esfuerzo se abalanzó y logró tomarme de las muñecas, para poco a poco escalar y tomar su lugar, que cualquiera que sea el nombre del impostor, aquél ente, había invadido por completo. Tomando unas respiraciones profundas, decidí omitir al impostor y lanzarme a la acción. A unos cuantos documentos por analizar, al fin veo el fin de esos breves pendientes.

lunes, enero 16, 2006

Arratsaldeon

Significa Buenas Tardes en Euskera.

Este día fue completamente flojo, a pesar de que tengo algunos pendientes y ligeros detalles de un proyecto, la desmañanada acabó con el poco cerebro que tenía el día de hoy.

Está el famoso "chipi-chipi" y mientras caminaba hacia el auto, me vino un Déjà Vu... de aquellos de la infancia que dejan huella. Solíamos vivir en Las Arenas y la mayoría del tiempo estaba nublado y con llovizna. Eso nada importaba, pues todo el mundo con su gabardina y botas puestas, paraguas en mano, salía a patear las hermosas calles.

Recuerdo cuando regresando del colegio, salíamos mis hermanos y yo a dar la vuelta. Caminábamos por aquellas mojadas calles, pisando charcos y aquél olor a tierra mojada. Recorríamos cuanto negocio había y llegabamos a la dulcería a comer cebollitas, y otras tantas golosinas.

A veces saliendo del colegio, mamá nos llevaba a merendar a Zuricaldai, comiendo un cuernito de chocolate o un ruso, con café cortao o chocolate caliente. He escuchado a mucha gente decir que los días de lluvia los hacen sentir tristes, apagados, de flojera.

Para mí, un día de lluvia es el recuerdo de los recorridos por Bilbao, callejuelas y rutas para llegar al colegio, tras cruzar algunos campos, todo era precioso... verde, limpio.

Recuerdo aquellos días de fin de semana, recorriendo la ciudad en trenes y autobuses, cuando antes vivíamos en Algorta, aquellas rutas que se repetían... Las Arenas, Neguri, etc... para llegar al centro. Y cuando no estabamos castigados en el colegio el fin de semana, nos íbamos a Biarritz.
Un día lluvioso me pone nostálgica, pues a gran distancia de los años y geografía... aún añoro esa infancia privilegiada y el deseo de algún día volver a aquél lugar, ver a los amigos, recorrer los lugares conocidos, recordar a la familia.

... rascándome el coco...

"the highest possible stage in moral culture is when we recognize that we ought to control our thoughts" -Charles Darwin

"man must evolve for all human conflict a method which rejects revenge, aggression and retaliation. The foundation of such a method is love" -Martin Luther King Jr.

Y yo me sigo preguntando si los billetes verdes en lugar de imprimir "in GOD we trust", deberían decir "in WAR we trust"...

viernes, enero 13, 2006

A ver...

Todavía lo pueden mandar hoy o mañana.

TRES SIMPLES PASOS

- Solicitud (pícale aquí)

- Copia de tu credencial para votar por ambos lados firmada

- Comprobante de domicilio

Después, sólo lo envías por correo certificado (registered) al IFE :

INSTITUTO FEDERAL ELECTORAL
APARTADO POSTAL IFE-2006

19000 IFE, D.F.
MÉXICO
NO
HAY
PRETEXTOS

y como diría el Judío: NO LO TOLERARÉ

Tic Tac

Y ni siquiera un suspiro y ya casi a mitad del primer mes del año.
Han pasado 3 desde que dejé todo atrás, mismos en los que he deambulado para "adaptarme" a la vida "prometedora". Tres, desde que soñé en el éxito y mismos que no he hecho nada.
Nada con respecto a mi carrera profesional. A estas alturas ya debería tener la maestría, aquella certificación, pero sigo insistiendo en que no es lo que me gustaría hacer el resto de mis días.
"No desperdicies tu vida", una de las frases Zen que te recuerdan que estás de paso y que aproveches hasta el último momento.
Si sigo pensando, el pensamiento jamás me llevará a la acción. Necesito entrar en acción... dejar las excusas y aventurarme en el camino viéndolo a éste como el todo, y no el resultado como la meta.

Lo único que me hace sentir bien el día de hoy, es que como niña aplicada y buena, cumplí con el deber ciudadano y envié por correo certificado al IFE mi solicitud para votar desde el exterior.

lunes, enero 09, 2006

"Descasada"

Pues para empezar la 2a. semana del año nuevo con el pie derecho (?!) ahora sí que quedamos descasados. Finalizamos el contrato y ahora sólo nos queda que la casa que vamos a comprar esté lista antes de que entreguemos la nuestra *sigh*, pero bueno, a ver qué nos depara el destino y sus andares.
Por lo pronto la flojeriza de haberme despertado a las 3am y no volver a pegar ojo, espero dormir temprano tonight.

viernes, enero 06, 2006

Vacío

Dimensión ociosa, egoísmo e inconsciencia,
letanías absurdas por presiones inexistentes,
si tan sólo hubieran pensado un poquito en tí,
las cosas serían mejores porque estarías aquí.

No hay palabras que llenen ese hueco,
ni lágrimas que inunden el universo,
ni plegarias que disipen el sufrimiento,
ni gritos que imploren perdón.

Sólo queda ese amargo recuerdo,
de lo que pudo ser y no fue.

Mientras tanto andas por ahí,
en la dimensión desconocida,
observándolo todo y preguntando "¿por qué?"

Alucines

Triste realidad...

Tras pasar a visitar el sitio de Asturcon me vino a la mente lo que viví hace unas semanas cuando ví al cruzar la frontera hacia Nuevo Laredo, "N" número de personas que habían sido deportadas.

Esa tarde de regreso a Laredo, había un tráfico infernal, tanto automovilístico como peatonal. Todo por realizar las famosas compras navideñas.

Pensé en que estos gabachos se estaban llenando los bolsillos, con dinero que precisamente muchos mexicanos se habían ganado con muchos esfuerzos de éste lado. O sea, no sólo pagan una miseria a estas personas, sino que a final de cuentas, ese dinero regresa a sus arcas en estas temporadas. Claro que también existen personas que realmente utilizan su dinero en México para sostener a sus familias.

Luego se me vino a la mente una cadena secuencial:

El gobierno sigue soñando con llegar a acuerdos con alguien que desde el principio se sabía que no tenía la convicción de llegar a ninguno, puesto que el arbusto sólo apoyará a su país y además, le seguirá dando atole con el dedo a los hispanos para ganarse simpatía.
En lugar de soñar, mejor ofrecer mejores y mayores oportunidades de trabajo en nuestro país.

Los "vete-verde"s empresarios y caseros hipócritas, que contratan chuecamente a los indocumentados para realizar los trabajos forzados que como dijo Fox con las palabras erróneas, ni hasta su propia gente quiere hacer. Una vez que los utilizan y pagan (miserias), no se hacen responsables de lo que suceda con ellos.
Otros que los contratan para labores domésticas haciéndoles hincapié en no estar presentes cuando los dueños de las casas lo estén, para que si por algún motivo llegara "la migra" no tuvieran nada que ver con la justicia, pues dirían que éstos, se metieron a robar.

O sea, por un lado los verdes gozan de los beneficios por la explotación y por otro lado discriminan racialmente a todo aquél que no tiene nada más que perder.

La "sociedad" gabacha fronteriza, (que se conforma la mayoria de muchos descendientes de mexicanos, alguno que otro güero, algún imbécil como el "chuaseneguer"; pero nacidos en este lugar) que se sienten con derechos de matar por proteger "su" territorio... cuando olvidan precisamente de dónde provienen ellos y que ése territorio ya era de todos modos mexicano hace muchos años. Con sus estúpidas agrupaciones fronterizas patrulleras dan asco.

Por qué me da asco, porque en general los "vete-verdes" se sienten con derechos de invadir a cualquiera, pero cuando se sienten "invadidos" entonces sí... sacan las garras.

Los polleros desgraciados que en realidad no les interesan las personas, sino el beneficio económico que sacan a costillas de los que nada tienen ya que perder, que desesperados por alimentarse y a los suyos, caen con estos avechuchos de mal agüero.

Los medios de comunicación, que lejos de realmente dar apoyo para presionar fuertemente a que se logren acuerdos, sólo buscan la nota roja y además distorsionan la informacion a su antojo (en el caso de los medios gabachos fuera del PBS o BBC news que dan al espectador las situaciones tal y como son) tratan de hacer ver a los gabachos que los inmigrantes son una escoria.

Y los directamente afectados, los indocumentados, que por ganarse un pedazo de pan están dispuestos a que dispongan de su vida y su libertad. Digo su libertad, porque en realidad una vez cruzada la frontera, viven eternamente huyendo. No se relacionan más que con personas en la misma situación y se cierran en su pequeño círculo, con el temor de que alguien los reporte o los encuentre y sean lanzados de regreso a la miseria.

Todo ésto para que los mexicanitos sigan gastando su aguinaldo en la frontera pero del lado enemigo, haciéndolos más ricos. Y ya nos había comentado el director de aquella planta "ojalá la película 'A day without a mexican' se hiciera realidad". No he visto la película, pero por el título me la imagino, si ningún mexicano gastara su dinero en la frontera de este lado, su economía se les iría al caño.

Si como mexicanos seguimos permitiendo esto, seguiremos siendo los dejados, los del jardín de atrás. Precisamente ayer le comentaba a mi madre, cómo puedo vivir en un país con el que no estoy de acuerdo... y regreso a aquél día en el que decidí irme de México... precisamente por haber huído de la inseguridad, por el pisoteo de todos a todos para no dejar crecer...y la lista se hace larga.

De verdad, ¿qué pasaría si por un solo día, ningún mexicano comprara nada, ni gasolina, ni taco bell, mcdonalds, perfumes, chamarras, relojes, electrónicos, nintendos, hospedajes en hoteles, juguetes, etc.?

jueves, enero 05, 2006

Observando...

Las emociones como pueden hacer jugarretas. Si los pensamientos sólo surgieran, no habría problema... lo malo es cuando se vienen a la mente y se conectan inmediatamente al recuerdo, o buscan una relación con el objeto o persona que contribuyó a un acto o situación.

Luego la mente desmenuza, analiza, concluye y de alguna manera conecta con las sensaciones marcadas en el recuerdo, creando una telaraña emocional que crece a medida que se desdobla el pensamiento.

Todo sería increíblemente bello si las emociones ligadas a todos los pensamientos fueran positivos, felices, tranquilos.

Mientas tanto, sólo me queda observar, sin juzgar, dejar ir y pasar el plumero para corretear al arácnido que teje su telaraña espectacular.

lunes, enero 02, 2006

Secreto Industrial

Estaba en la reunión de la empresa, cuando uno de los gerentes dijo en voz alta "si les gustan las botellas de vino en la mesa, se las puedo conseguir a precios muy accesibles", eran botellas de tinto de alguna marca renombrada. Continuó y finalmente concluyó la cena.

Mientras conducía el auto, una patrulla prendía sus luces y se me cerraba. La oficial de policía me hacía señas y finalmente me orillé. Le pregunté que qué sucedía.

Oficial: "Sabemos que usted conoce personas que podrían estar involucradas en el tráfico de bebidas adulteradas"

Nefer: "No sé a qué se refiere"
Trataba de ubicar lo que aquella mujer me decía, cuando se me venía a la memoria las palabras de aquél gerente en la mesa. "Bueno, tal vez porque escuché algo en una reunión, tal vez podría ayudar".

Nerviosa pensando en el negro futuro que le esperaba al joven gerente cuyo bebe llevaba meses de nacido... imaginando su pobre destino si su padre fuera a la cárcel. También pensaba en los problemas políticos en los que me inmiscuiría tras saber que aquél gerente era protegido de mi jefe y del "board of directors".

Me pidió que la siguiera a la estación de la policía para llenar la declaración. Nerviosa, le telefoneaba a mi madre, le comentaba lo sucedido y le decía que llamaría a la oficina para ver si tenía algún mensaje en mi correo de voz. Para mi sorpresa, la sra. de la limpieza que trabajaba en uno de mis anteriores trabajos contestaba mi teléfono:

Claudia: "hola Nefer, el guajolote (tu jefe) te busca"

Nefer: "ok, pásamelo por favor" - esperando nerviosa en la bocina, cuando en el fondo se escucha que están preparando una llamada en conferencia y el guajolote se limitó a escuchar-

Vice-presidente de algo: "Nefer, sabemos que te gusta revelar secretos industriales de la compañía"

Nefer: "what is this?!" - sumamente molesta por el descaro de la mentira acusatoria- colgué el teléfono de forma violenta y me dirigí a un punto intermedio en el que me encontraría con mi madre, quien llegó acompañada de la oficial de policía. Ambas apoyándome y motivándome a que demandara, pues yo había tenido el valor de desmembrar a una banda de tráfico de bebidas adulteradas.

Oficial: "Nefer, tiene que ir a su oficina, es indispensable que vaya".

Nerviosa, asentía y me dirigía a la empresa, con pensamientos frenéticos, adrenalina fluyendo por cada poro y temerosa de mi futuro.

"Seguro me van a correr... van a dar malas referencias de mi trabajo... me van a congelar... me van a boicotear... me van a boletinar, no podré encontrar otro trabajo por el resto de mis días".

Entraba por la puerta lateral y caminaba por el pasillo, atenta a las reacciones de las personas. Pasaba algunas oficinas y las personas me ignoraban. Trataba de verles el rostro para leer en ellos alguna reacción, para saber qué sucedía. Sentí el ambiente hostil, con los latidos dándome golpes contra el esternón. Me aproximo a su oficina... y al llegar a la puerta del guajolote, ésta estaba cerrada.

(suena el desperador a las 6am, con el corazón a mil por hora, tratando de reaccionar para saber dónde demonios estaba... el maldito cuarto de hotel, una hora antes de partir, tener que ver al guajolote una vez más, pero ésta, para observar el inventario anual).
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